Reviven legado de Guy Blaché, una gigante del cine

30 de julio del 2019

Gracias a un documental de Pamela Green, la realizadora francesa podría recibir el reconocimiento que merece.

Reviven legado de Guy Blaché, una gigante del cine

Cuando piensa en los titanes del cine clásico, ¿quién le viene a la mente? Es bastante probable que la realizadora francesa Alice Guy Blaché, una de las primeras y más influyentes pioneras del cine, no figuró en su lista.

Hasta hace poco, Guy Blaché estaba relegada a las notas al pie de página: reconocida como la primera mujer cineasta, pero pasada por alto en cuanto a su impacto. Y, sin embargo, en 1896, realizó alrededor de mil cintas, imponiendo nuevos límites visuales y temáticos.

Experimentó con los primeros efectos especiales, color y sonidos sincronizados. Exploró el género, la raza y las clases sociales e inspiró a futuros colosos como Sergei Eisenstein, Alfred Hitchcock y Agnès Varda.

Ahora, está resurgiendo su legado.

Gracias a un documental por Pamela Green, “Be Natural: The Untold Story of Alice Guy-Blaché”, ahora en estreno limitado, Guy Blaché podría recibir el reconocimiento que merece, casi un siglo después de haber hecho su último filme.

Green dijo haber quedado asombrada cuando, en el 2000, se enteró por primera vez de la existencia de Guy Blaché en un documental televisivo realizado por Susan y Christopher Koch titulado “Reel Models”, sobre mujeres innovadoras en el cine. “¿Por qué no era un nombre familiar?”, pensó Green.

Guy Blaché nació en 1873, bautizada como Alice Guy, hija de madre francesa quien cursó sus estudios en un convento y se casó por arreglo con un intelectual franco-chileno de mayor edad. Su padre era dueño de librerías en Valparaíso y Santiago, y su madre embarazada insistió en viajar por mar de Chile a Francia, sólo para que su hija pudiera nacer en París.

En 1894, Guy Blaché solicitó empleo como secretaria con Léon Gaumont, un inventor francés quien experimentaba con cinematografía primitiva. Hombres como Gaumont y los hermanos Lumière, quienes patentaron y presentaron un primer modelo del cinematógrafo en 1895, estaban enfocados en el aspecto mecánico de las imágenes en movimiento como una manera de documentar la vida real: obreros saliendo de una fábrica o una multitud en un desfile.

Sin embargo, Guy Blaché vio una senda diferente. “Creí que uno podría hacer algo mejor que estos filmes de demostración”, escribió ella en su ingeniosa autobiografía, “Las Memorias de Alice Guy Blaché”. “Le propuse tímidamente a Gaumont que yo podría escribir una o dos pequeñas escenas y poner a actuar a algunos amigos”.

Gaumont aceptó su propuesta, escribió ella, pero “sólo con la condición expresa de que esto no interferiría con mis deberes secretariales”. En cuestión de poco tiempo, había abandonado esas tareas por otras: buscadora de locaciones, diseñadora de vestuario, cinematógrafa, guionista, directora y productora.

En el curso de 23 años, Guy Blaché hizo películas de comedia, aventuras y romance, thrillers, melodramas y westerns. También hizo documentales.

Tras operar el estudio de Gaumont en París, Guy Blaché fue a EU y abrió la enormemente exitosa Solax, en Fort Lee, Nueva Jersey, una de las primeras compañías productoras en ese País.
Guy Blaché no era ajena a ser hecha a un lado, incluso por su esposo, Herbert Blaché. Aunque ella había fundado Solax, sus facultades allí eran limitadas.

Guy Blaché vivió hasta los 94 años, lo que significó que tuvo mucho tiempo para ver a los historiadores ignorar sus logros.

“Sentí que, de alguna forma, le habían robado algo”, dijo Green. “Tenía que hacer algo al respecto”.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO