Richard Serra, el escultor cuyas obras valen lo que pensan

9 de septiembre del 2019

Presenta en Nueva York la ‘exhibición más pesada’ de su trayectoria.

Richard Serra, el escultor cuyas obras valen lo que pensan

¿De que hablamos cuando hablamos de escultura? No del peso, por supuesto.

Sin embargo, Richard Serra, a diferencia de sus antepasados modernistas, cuenta los kilos.

“Esta es mi exhibición más pesada hasta ahora”, declaró con un dejo de orgullo.

El artista de 80 años se encontraba en su estudio neoyorquino preparándose para una ajetreada temporada de otoño.

Tres exhibiciones de su nueva obra abrirán de manera simultánea, a mediados de septiembre, en los espacios de la Galería Gagosian en Lower Manhattan y en el Upper East Side.

Agregue a eso la develación de una pieza en el Upper East Side. “Equal” (2015), un ensamblaje de ocho bloques de acero forjado de 36 toneladas que juntos pesan más que un Boeing 777, ocupará su propia galería en la David Geffen Wing, la nueva ala del museo, el 21 de octubre.

Serra, uno de los escultores vivos más conocidos de Estados Unidos, encierra formas abstractas como si fueran hazañas maximalistas de masa y escala. Su medio es el acero.

El artista sigue siendo famoso por una escultura que ya no existe. “Arco Inclinado”, una gran franja ancha de acero, que alguna vez atravesó una plaza en Lower Manhattan. Generó críticas negativas de personas que la consideraban opresiva y querían que desapareciera. En 1989, tras años de debate, la escultura fue retirada.

Serra en ese entonces comparó la pérdida con una muerte en la familia.

“El Gobierno la tiene”, dijo. “Es de su propiedad y la destruyeron”.

La agencia federal que encargó la pieza dijo que la escultura está ahora en Virginia en tres partes.

“Arco Inclinado” continúa distorsionando la reputación de Serra, al fomentar la imagen de un artista que se burló del público. Su gran innovación fue redefinir la escultura al hacer que pareciera menos un objeto pulido y más una incursión desagradable en el espacio del espectador.

Serra ha colocado más de 100 esculturas por encargo desde Philadelphia y São Paulo hasta los desiertos de Doha. Sus piezas forjadas consolidan el acero en masas de densidad sin igual, mientras que sus piezas de acero laminado tienden a ser más ligeras y más líricas. Estas incluyen su lúdica serie “Elipse Torcido”, acechantes estructuras ovoides cuyas paredes de color óxido dan giros y se retuercen.

Serra llegó a la Universidad de Yale como estudiante de posgrado, luego de obtener una licenciatura en literatura de la Universidad de California, en Santa Bárbara. Tras asentarse en Nueva York en 1966, encontró su camino hacia el centro de la vanguardia.

El minimalismo era el estilo principal. Pero en contraste con la geometría bien marcada de los minimalistas, Serra trató de poner “manos a la obra”, como dice él ahora; quería poner al revés formas cerradas y bien selladas.
Recopiló una lista ahora histórica de 54 acciones que puedes hacer con materiales de arte (por ejemplo, “esparcir”, “entrelazar”, “estirar”). Luego se dispuso a promulgarlas.

Para las “piezas de salpicadura” de Serra, calentó láminas de plomo en una caldera y, utilizando un cucharón, salpicaba el metal fundido en la base de paredes. Luego dejaba que se endureciera en largos moldes de metal con bordes irregulares que yacían en el piso.

Las esculturas de Serra ahora son creadas en fábricas en Alemania.

“Círculos Forjados” es la exhibición que Serra describió como la más pesada de su historia. Consta de cuatro esculturas masivas compuestas de 21 “círculos” de acero forjado, o tambores cilíndricos, y parte de su fascinación radica en el enigma perceptual que permite que círculos de diferentes dimensiones —algunos de la altura de mesas, otros lo suficientemente altos para ocultarse detrás de ellos— pesen exactamente 45 toneladas cada uno.

Esa suma refleja las limitaciones de peso impuestas por Nueva York y Nueva Jersey. Si pesan 45 toneladas, “pueden cruzar el Puente George Washington”, explicó Serra acerca de sus esculturas, que son transportadas en camión desde un puerto en Nueva Jersey.

En una exhibición aparte en la sucursal de la Gagosian en 522 West 21st Street, todo el espacio será entregado a una sola escultura gulliveriana —”Curva Inversa”, placas consecutivas que forman una S y serpentean como un río, por 30 metros.

En la ubicación de la Gagosian en la Avenida Madison, Serra estará exhibiendo “Trípticos y Dípticos”, 21 obras nuevas en papel. Sus dibujos son intensos, grandes y alquitranados, todos negros sobre blanco.

Después de la debacle provocada por el “Arco Inclinado”, las esculturas de Serra vienen acompañadas con contratos legales. Los propietarios, ya sean individuos o museos, tienen prohibido mover o alterar su obra sin su consentimiento.

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