Así es como París busca mejorar el medio ambiente

11 de octubre del 2019

Con ciclovías y autopistas verdes buscan transformar la ciudad.

Así es como París busca mejorar el medio ambiente

Por toda la Ciudad Luz, las calles han sido levantadas y cortadas en dos, y antiguas baldosas han sido retiradas para construir docenas de kilómetros de ciclovías. Una importante autopista urbana ha quedado vetada para los autos y entregada a los peatones.

Las temperaturas récord en julio convirtieron a la Ciudad en una inquietante distopía de lo que podría aguardar en el futuro. El terrible calor eliminó toda duda de la mente de la Alcaldesa Anne Hidalgo: el cambio climático ha llegado.

La Alcaldesa nacida en España ha pasado los últimos 5 años intentando transformar a la ciudad milenaria en una versión más verde de sí misma. Para fines del verano, había más de 8 mil proyectos en proceso, con plazas históricas siendo transformadas para hacerlas más amigables con los peatones. Hoy, tanto visitantes como residentes pueden desplazarse por las márgenes del Sena en bicicleta, protegidos de los peatones por barreras de granito, o cruzar enteramente la Ciudad, eludiendo el tráfico embotellado.

La idea de Hidalgo es sencilla: para protegerse contra un futuro climático incierto, París debe proyectarse de nuevo al pasado —un pasado con menos automóviles.“Lo que hemos emprendido es todo un programa de adaptación, de devolver la naturaleza a la Ciudad”, dijo.

La Alcaldesa socialista, que buscará la reelección el año próximo, ha ganado partidarios por su pensamiento a futuro, y se ha hecho de miles de enemigos por los trastornos que han provocado sus planes.

“Es una histérica”, dijo Hamza Hansal, dueño de una flotilla de 10 taxis. “Nada más que ciclovías y obra en construcción. Caos total”.

Otros detractores, particularmente de la derecha, acusaron a Hidalgo de experimentación ambiental a costa de los habitantes de la Ciudad. La Ciudad ha visto una caída descomunal en la propiedad de autos, del 60 por ciento de los hogares en el 2001 al 35 por ciento hoy.

“Hay menos autos, pero hay más congestionamiento y eso puede afectar los niveles de contaminación”, dijo Paul Lecroart, un planeador urbano en la agencia de planeación de la región parisina.

Mientras tanto, París ha pasado del 17avo lugar en la lista de ciudades amigables con la bicicleta en el 2015, al octavo hoy.

Una de las acciones más criticadas de la Alcaldesa fue su cierre de partes de la autopista de 42 años que corre a lo largo de la Margen Derecha del Sena, para convertirlas en un parque. La gran extensión junto al río hoy está repleta de jóvenes en las noches calurosas y está en vías de convertirse en uno de los sitios más integrados, en términos de raza y clase, de la Ciudad.

“Tenía a todo mundo en su contra en ese proyecto”, dijo Corinne Lepage, ex Ministra del Medio Ambiente de Francia. “Esa fue una auténtica reconquista de espacio urbano”.

Ahora Hidalgo está planeando “bosques urbanos”, sotos en la margen del río y frente a algunos de los sitios más emblemáticos de la Ciudad, como la Ópera Garnier, el Hôtel de Ville y la estación de trenes Garde de Lyon. Un alto funcionario ha escrito un avance de política detallando un posible corredor verde de un lado a otro de la Ciudad si es reelecta para un segundo periodo.

Leo Fauconnet, experto urbano en la agencia de planeación de la región parisina, aplaudió a Hidalgo. “Tenemos una política proactiva, comparado con otras ciudades del mundo”, dijo. Pero los ambientalistas férreos, que han adquirido mayor peso político con la escalada del partido Verde, no se ven persuadidos.

“La política ambientalista tiene que ver con limitar el daño”, dijo Jacques Boutault, el Alcalde Verde del segundo distrito de París. “No puedes dejar que simplemente fluya el concreto y luego sembrar algunos árboles en el pavimento”.

Los detractores más estrictos se preguntaban respecto a la amabilidad de la Alcaldía hacia los desarrolladores.

La oficina de la Alcaldesa “habla con un doble lenguaje”, dijo Antoine Picon, historiador arquitectónico en la Universidad de Harvard. “Verde, sí, pero continuemos alentando la densificación de París, que ya es una de las ciudades con mayor densidad del mundo. Toda la Ciudad está siendo transformada en un centro comercial”.

Las familias trabajadoras están dejando las áreas centrales, como el segundo distrito, que ha perdido al 10 por ciento de su población desde el 2015. Airbnb ha creado vecindarios con renteros ausentes. El precio promedio de un departamento se ha disparado a más de 11 mil dólares por metro cuadrado, convirtiéndola en una de las ciudades más caras del mundo.

Hidalgo dijo estar consciente de esos peligros y estaba trabajando para mitigarlos.

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