Costos de la salud en EE.UU. promueven turismo médico

28 de agosto del 2019

Pacientes y médicos tienen que viajar fuera del país para aminorar gastos en tratamientos.

Costos de la salud en EE.UU. promueven turismo médico

Donna Ferguson despertó en la ciudad turística de Cancún antes del amanecer y caminó por un pasillo corto desde su hotel hasta el Hospital Galenia.

Unas horas más tarde, Thomas Parisi, un cirujano que había volado de Estados Unidos el día anterior, se encontraba junto a la cama de hospital de Ferguson. “Estoy lista”, le dijo Ferguson, de 56 años, justo antes de que la llevaran al quirófano para un reemplazo total de rodilla. No solo recibiría atención gratuita, sino también un cheque de 5 mil dólares al volver a Estados Unidos.

Los costos hospitalarios del sistema médico estadounidense son tan altos que tenía sentido financiero que un ortopedista altamente calificado y una paciente salieran del país y se reunieran en un hospital mexicano privado para la operación.

Ferguson tiene su cobertura médica a través del patrón de su esposo, cuyo costo fue menos de la mitad de lo que habría costado un remplazo de rodilla en Estados Unidos.

Parisi, quien pasó menos de 24 horas en Cancún, recibió 2 mil 700 dólares en pago, o tres veces lo que habría recibido de Medicare, el programa de seguro del Gobierno de Estados Unidos para estadounidenses de edad avanzada y mayor pagador de costos hospitalarios en Estados Unidos. Las aseguradoras privadas basan sus tarifas de rembolso en función a lo que paga Medicare.

Ferguson es una de cientos de miles de estadounidenses que cada año buscan atención médica de menor costo fuera de Estados Unidos.

Una compañíía de Denver está aprovechando este mercado de turismo médico. La compañíía, North American Specialty Hospital, conocida como NASH, ha organizado los tratamientos para más de 24 estadounidenses en Galenia desde el 2017.

Parisi, graduado de la Clínica Mayo, es uno de alrededor de 40 cirujanos ortopédicos en Estados Unidos que se han inscrito con NASH para viajar a Cancún en sus días libres para tratar a pacientes estadounidenses.

NASH está apostando a la idea de que tener un cirujano estadounidense aliviará las preocupaciones de algunas personas respecto a salir del país, y persuadirá a los patrones estadounidenses autoasegurados de ofrecer esta opción a sus trabajadores.

A NASH, una empresa con fines de lucro que cobra una cantidad fija por cada caso, le paga el patrón y los pacientes reciben un cheque de su patrón por elegir ir al extranjero para atenderse.

“El turismo médico básicamente ha sido un salto a ciegas a un país lejano, a hospitales y médicos desconocidos con equipo desconocido”, dijo James Polsfut, director ejecutivo de NASH. “Estamos haciendo que la experiencia sea completamente diferente”.

Viajar fuera del país siempre conlleva riesgos, pero los altos precios cobrados en los hospitales estadounidenses hacen que sea relativamente fácil ofrecer gangas quirúrgicas en México: en Estados Unidos, la operación de reemplazo de rodilla cuesta un promedio de 30 mil dólares -a veces incluso el doble o el triple- pero en Galenia, el costo es de sólo 12 mil, afirmó Gabriela Flores Teón, directora médica del nosocomio.

La estrategia de NASH tiene sus escépticos. “Construir una cultura familiar en un destino extranjero puede ser atractivo para algunos consumidores estadounidenses, pero no lo veo como un negocio sustentable”, dijo Irving Stackpole, un consultor de salud.

“Ha sido una gran experiencia”, dijo Ferguson. “Incluso si tuviera que pagar, volvería aquí simplemente porque es un nivel diferente de cuidado, te tratan como si fueras de la familia”.

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