La consigna de Maduro que comparten Irán y Norcorea

La consigna de Maduro que comparten Irán y Norcorea

19 de mayo del 2019

Tres países que desde hace mucho se han definido como rivales acérrimos de Estados Unidos (Corea del Norte, Irán y Venezuela) decidieron recientemente que podían enfrentar al presidente Donald J. Trump de Estados Unidos.

Cada uno está apostando a que Trump no es el negociador experimentado que afirma ser, ni está listo para usar la fuerza militar. También cada uno también plantea un desafío drásticamente distinto para un Presidente que tiene poca experiencia en el manejo de crisis internacionales.

La confrontación con Irán parece ser la más volátil

El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha enviado otro barco naval y una batería interceptora de misiles Patriot al Medio Oriente, además de un envío previo de un grupo de portaaviones y bombarderos, debido a amenazas potenciales de Irán o de las milicias árabes aliadas.

Ese enfrentamiento tiene de estarse gestado desde que Trump decidió hace un año abandonar el acuerdo nuclear con Irán.

Teherán anunció una retirada parcial propia a principios de mayo, amenazando con reanudar la producción de combustible nuclear a menos que Europa actúe para socavar las sanciones estadounidenses que han devastado los ingresos petroleros iraníes.

Trump está furioso

Cuando los funcionarios norcoreanos determinaron que no estaban obteniendo lo que querían de Trump después de dos cumbres, comenzaron a lanzar misiles balísticos de corto alcance.

Las dos pruebas a principios de mayo parecían señalar que si el Presidente no regresa a la mesa de negociaciones, su diplomacia personal con Kim Jong-un, el líder norcoreano, podría revertir a las antiguas hostilidades.

Y en Venezuela, el Presidente Nicolás Maduro permanece en el poder a pesar de los esfuerzos estadounidenses para atraer a funcionarios militares a la oposición.

Trump está furioso porque las estrategias ideadas por John Bolton, su asesor de seguridad nacional, y el Secretario de Estado Mike Pompeo no han podido deponer al líder venezolano, dicen asistentes.

Los problemas de Trump con los tres países revelan un patrón común: la adopción de una postura agresiva y maximalista sin un plan claro que ejecutar.

Bolton y Pompeo presionaron a Trump en abril para que designara una rama de las fuerzas militares iraníes como un grupo terrorista, la primera vez que Estados Unidos lo ha hecho contra una parte de otro Gobierno. Los funcionarios de defensa y de inteligencia advirtieron que Irán podría tomar represalias.

Sus preocupaciones podrían estarse volviendo realidad

Funcionarios de inteligencia y del Ejército dijeron que Irán o sus milicias aliadas podrían estar planeando actos violentos contra soldados estadounidenses en la región.

Y desechar un acuerdo de contención nuclear al que se llegó tras años de negociación está llevando a la reactivación de las ambiciones nucleares de Irán, desafiando las advertencias de Estados Unidos de que Teherán no podía violar el acuerdo y retirarse, aunque así lo había hecho Washington.

“Hemos perdido la influencia que podríamos haber tenido permaneciendo en el acuerdo y negociando términos más fuertes con aliados europeos de nuestro lado”, dijo Dalia Dassa Kaye, directora del Centro para Políticas Públicas del Medio Oriente en la RAND Corp., un grupo de investigación.

Corea del Norte también ha tenido problemas para negociar con Trump. Pero Kim tiene una gran ventaja: Corea del Norte nunca tuvo que acordar frenar su producción nuclear y de misiles antes de iniciar conversaciones.

Eso significa que Kim ha acrecentado su arsenal, por lo que ahora es más difícil que Trump alcance su meta definida de erradicar las armas nucleares de Corea del Norte.

Ahora que la afinidad entre Trump y Kim parece estar llegando a su límite, cada uno está esperando que el otro se ponga nervioso y haga una concesión.

“Yanqui, vete a casa”

La presión a favor de un cambio de régimen en Venezuela ha tenido un trayecto similar.

Aunque los funcionarios estadounidenses apoyaron a Juan Guaidó, el líder de oposición, cuando intentó propiciar un levantamiento el 30 de abril,

Maduro reunió el apoyo de líderes militares y se aferró al poder.

A Estados Unidos le quedan pocas opciones para forzar un cambio ahí. El anuncio de que Estados Unidos consideraría suspender sanciones a los funcionarios venezolanos que rechacen a Maduro no ha llevado a deserciones importantes.

En cambio, Maduro y sus simpatizantes aún gritan una consigna que sin duda se traduciría bien en persa y coreano: “Yanqui, vete a casa”.

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