No es una playa es el vertedero de una planta nuclear

22 de agosto del 2019

El tono azul de las aguas se debe al sales de calcio y óxido metálico

No es una playa es el vertedero de una planta nuclear

Las fotografías parecen mostrar un pequeño rincón del paraíso: un hermoso paisaje de agua turquesa, juguetes de playa inflables y mujeres tendidas en trajes de baño.

El sitio, un lago en Siberia, se ha vuelto tan atractivo recientemente para personas que postean en Instagram, que páginas enteras en medios sociales están dedicadas a sus encantos.

El único problema es que el lago es un vertedero artificial para una planta nuclear, la Estación Eléctrica y Calefactora Número 5.

Y ese tono azul no es de aguas cristalinas que reflejan el color del cielo, sino más bien los depósitos de sales de calcio y óxido metálico, de acuerdo con la compañía eléctrica que opera la planta.

No obstante, la gente ha llegado a raudales al sitio para tomar fotos de un paraíso tropical imaginado en las afueras de Novosibirsk, una extensa ciudad industrial con 1.6 millones de habitantes, mejor conocida por sus inviernos gélidos y fábricas metalúrgicas.

Al bautizarlo como las “Maldivas de Novosibirsk”, en honor al destino vacacional tropical en el Océano Índico, los cibernautas han publicado fotos en las que aparecen en el estanque con atuendos de playa, haciendo yoga y posando elaboradamente para la cámara.

La compañía se ha visto forzada a emitir una advertencia. El operador, Siberian Generating Company, exhortó a la gente a tener precaución cerca del estanque.

“No es venenosa”, declaró la compañía sobre el agua, al agregar que “el nivel de radiación es normal”.
Sin embargo, el agua tiene un alto nivel de pH de la ceniza de carbón que se le bombea, y las condiciones pueden provocar reacciones alérgicas, precisó la compañía.

Y aunque le advirtió a la gente que es “casi imposible” salir del fondo lodoso del vertedero, algunos usuarios de medios sociales se aventuraban a la orilla del lago o incluso se montaban sobre paddle boards en el agua.

Junto al estanque de aguas residuales, mujeres en bikinis y vestidos veraniegos posaban como si disfrutaran del Sol en la playa.

Y una pareja de recién casados posteó una serie de fotos junto al agua azul, tan tornasolado que parecía centellear, como telón de fondo para su nueva vida juntos.

En un comentario con una de las imágenes, la fotógrafa escribió que nadie había celebrado un día de campo en el sitio o realmente chapoteado en el agua.

Otros usuarios subieron instantáneas menos atractivas: algunos mostraron los enormes tubos oxidados que llevan el fango de ceniza de la estación energética al estanque, o captaron las chimeneas en segundo plano, una característica por la que normalmente es más conocida la ciudad.

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