Vietnam celebra por guerra comercial China – EE.UU.

7 de agosto del 2019

Sus fábricas se han llenado de pedidos a medida que los aranceles estadounidenses ocasionan que las compañías reconsideren la manufactura en China.

Vietnam celebra por guerra comercial China – EE.UU.

Ningún país se ha beneficiado más que Vietnam de la pelea comercial del Presidente Donald J. Trump con China.

Sus fábricas se han llenado de pedidos a medida que los aranceles estadounidenses ocasionan que las compañías reconsideren la manufactura en China. Ahora, más firmas buscan agrandar sus operaciones en Vietnam, elevando las ambiciones de una nación ya en camino a convertirse en un gran fabricante de dispositivos de alta gama.

Sin embargo, Vietnam primero necesita mejorar en la fabricación de las gomas para los audífonos de oído. Bac Viet Technology, la compañía de Vu Huu Thang en la ciudad norteña de Bac Ninh, produce partes para impresoras Canon, instrumentos musicales Korg y teléfonos celulares y accesorios Samsung, incluyendo las gomas.

Thang dijo que sería difícil competir contra los proveedores chinos mientras tuviera que comprar entre 70 y 100 toneladas de material plástico importado cada mes, la mayoría de este hecho en China.

“Cuando compramos materiales, ya es un 5 o 10 por ciento más caro que en China”, dijo Thang. Y el mercado vietnamita es demasiado pequeño, comentó, como para persuadir a productores de plástico para que establezcan plantas aquí.

Pero asustados por las relaciones cada vez peores de Estados Unidos con China, los fabricantes de dispositivos ahora buscan nuevos lugares de bajos salarios para fabricar o ensamblar productos.

Apple se ha enfocado en Vietnam e India en su búsqueda de formas de diversificar su cadena de suministro.

Nintendo ha acelerado una reubicación en la producción de su consola Switch de China a Vietnam, de acuerdo con Panjiva, una firma de investigación.

El gigante electrónico taiwanés Foxconn, importante ensamblador de iPhones, informó en enero que había adquirido derechos de uso de tierras en Vietnam.

Aun así, esta nación de casi 100 millones de habitantes no está a punto de reemplazar a China como centro manufacturero de la noche a la mañana. Los terrenos pueden ser caros, y son escasas las fábricas y bodegas listas para usarse. Reclutar trabajadores y gerentes con la capacitación suficiente es otro desafío.

La Administración Trump ha puesto a Hanoi en una lista de vigilancia por manipular su moneda para ayudar a exportadores.

Trump sugirió en junio que podría ser el siguiente blanco de aranceles punitivos. En respuesta, Vietnam indicó que deseaba tener lazos comerciales de beneficio mutuo con Estados Unidos, y destacó sus esfuerzos para castigar a los exportadores que ilegalmente reetiquetaban sus mercancías como “Hecho en Vietnam” para evadir los impuestos estadounidenses.

Hace más de una década, Samsung, el titán sudcoreano, estableció una planta en Bac Ninh para reducir su dependencia de China. Ahora ensambla en Vietnam más o menos la mitad de los teléfonos inteligentes que vende en el mundo. Sus subsidiarias en el país, que emplean a 100 mil personas, representaron casi un tercio de los 220 mil millones de dólares en ventas de la compañía el año pasado.

Cuando Samsung se estableció en el país, compró algunas partes utilizadas en sus líneas de ensamblado a una firma local, Vietnam Precision Mechanical Service & Trading, or VPMS. Pero luego más socios sudcoreanos de Samsung empezaron a llegar al país, y después de un año, Samsung y VPMS dejaron de trabajar juntas, dijo Nguyen Xuan Hoang, uno de los fundadores de la compañía vietnamita.

El problema fue la escala: Samsung necesitaba más partes que las que VPMS podía entregar.

Fitek, compañía de Vu Tien Cuong, produce equipo industrial para Samsung, Canon y otras firmas importantes alrededor de Bac Ninh. Cuong reconoció que la mayoría de los proveedores vietnamitas tenía problemas de calidad y productividad que evitaban que hicieran negocios con compañías multinacionales.

Pero cree que el problema de raíz es la inexperiencia. “Día a día”, dijo Cuong, la base de proveedores de Vietnam está mejorando y “creciendo”.

Nguyen Thi Hue sabe de crecer en el empleo. Tras iniciar su propia compañía en el 2015, trabajaba jornadas de 16 horas haciendo malabares con un empleo de día para otra firma mientras arrancaba su nueva empresa.

Su empresa de arranque, Anofa, se especializa en tratamientos para superficies de partes de metal. Ha trabajado con proveedores para marcas extranjeras, como el fabricante sudcoreano de electrónica LG y el fabricante italiano de motocicletas Ducati.

Anofa ha invertido en máquinas nuevas para tratar de hacer más negocios con clientes extranjeros. “Tienen estándares y requerimientos más altos”, dijo Nguyen Van Huan, esposo y abogado de Hue.
“Podemos cumplir con ellos”, expresó Hue, con una sonrisa.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO