¿Venderán su alma los partidos políticos en estas elecciones?

¿Venderán su alma los partidos políticos en estas elecciones?

28 de mayo del 2014

En la política colombiana ya nada sorprende. El país recién atravesó por una de las campañas más sucias en la historia nacional y sus protagonistas ahora disputan la presidencia. Dos partidos políticos, el Conservador y Verde, llegaron a la primera vuelta divididos, sin apoyo unánime para sus candidatos, y en cambio favoreciendo el voto a los contrincantes. Y lo que parecía imposible se consiguió en esta contienda: la unión de dos claros oponentes políticos, Santos y Petro, que días antes no hacían más que lanzarse improperios.

Probablemente la sorpresa por la decisión que están por tomar las agrupaciones políticas que perdieron la primera vuelta presidencial también durará un corto tiempo. Hay tres opciones que podrían seguir los de Alianza Verde, Conservadores y del Polo Democrático: apoyar la aspiración de alguno de los finalistas al balotaje, decidirse por el voto en blanco, o llamar a la abstención.

Las dos últimas posibilidades responderían más a la coherencia para varias vertientes ideológicas, que no comparten la disputa entre Zuluaga y Santos. Pero el ambiente nacional está tan polarizado que hasta los opositores más grandes a estos finalistas podrían terminar dando su beneplácito a alguno de los dos, aunque con esto se traguen un gigantesco sapo, solo por evitar la victoria del otro.

Lo que decidan los partidos será usado por las campañas finalistas solamente para sumar otro logo a sus propagandas. Es cierto que el ciudadano promedio no espera una orden de su colectividad para decidirse, y que en cambio, ya tendría perfectamente claro cómo va a proceder este 15 de junio.

No obstante hay grandes grupos de electores indecisos que están atentos a las sugerencias que harán sus líderes políticos, para conocer sus argumentos sobre por quién votar, y actuar en consecuencia. Por esto no se puede subestimar la decisión que la dirección azul, verde o amarrilla tome en las próximas horas. Ésta puede ser felicitada o castigada por millones de votantes.

Los conservadores, en una encrucijada desde las directivas

Aunque se estima que las bases más conservadoras son de preferencia uribista, y que el impresionante caudal electoral que obtuvo Marta Lucía Ramírez es un indicador de ello, aún persisten dentro de la colectividad sectores parlamentarios que bloquean una adhesión de las toldas azules a la campaña de Óscar Iván Zuluaga.

Fuentes dentro de las directivas del partido conservador han confirmado que la batalla está dividida por mitades; quienes exigen reconocer en Marta Lucía Ramírez a la nueva directora conservadora y quienes piden respeto a la institucionalidad previa que da voz tanto a la bancada parlamentaria como a voceros nacionales, bajo la dirección de Omar Yepes.

Para intentar bajar los ánimos, la misma candidata Ramírez sugirió conseguir una decisión en consenso, que sea respetada con unanimidad por la agrupación. Citaron en reuniones diferentes tanto al candidato Juan Manuel Santos como a Óscar Iván Zuluaga para que trataran de convencerlos de la eventual alianza.

Sea cual sea la opción que decidan, habrá concesiones programáticas que tendrán que ceder indiscutiblemente. Si se van con Santos, que es muy poco probable, deberán apoyar el actual modelo del proceso de paz. Marta Lucía es crítica de que las negociaciones permanezcan en secreto y que no haya una vehemente condición para frenar el reclutamiento de niños. Además, deberían volver oficialmente a la Unidad Nacional que tanto han criticado por considerarla una repartidora de ‘mermelada’.

Si se deciden por Zuluaga, opción que será más aplaudida por las bases conservadoras y rurales, Marta Lucía deberá tragarse el sapo de la continuidad de la reelección. Zuluaga no tiene entre sus planes terminar con esta figura, mientras que en algunas oportunidades Santos sí lo ha manifestado, claro está, después de que lo reelijan a él.

Marta-Lucia-y-Oscar-Ivan

Esta tarde Marta Lucía oficializaría su apoyo individual a Zuluaga. Otra parte de su bancada se alinea con Santos.

Además, Ramírez y gran parte de los conservadores no quieren que se suspenda abruptamente el proceso de paz. Los ‘hermanos godos’ tienen condiciones, pero no creen prudente terminar con algo que están avanzado. “Espero que el doctor Zuluaga le dé al país la buena noticia de que estaría dispuesto a continuar, pero con condiciones”, dijo Ramírez en entrevista con El Tiempo, dejando ver que superada esa condición, le haría el guiño al Centro Democrático.

Finalmente, Marta Lucía Ramírez no se sentiría cómoda al unirse con el oficialismo que dividió su partido y, según ella, influyó ante el Consejo Nacional Electoral para tratar de impedir su candidatura presidencial.

Los líderes verdes miran tímidamente a Santos solo por la paz

La Alianza Verde, una agrupación que ha enfrentado grandes problemas de cohesión desde que se fusionaron con el movimiento Progresistas, esta vez tiene más inconvenientes aún para decidirse si apoyar la reelección o votar en blanco. Procurar darle respaldo de la candidatura de Óscar Iván Zuluaga ya se da por descontado, aunque algunos rumores sugieran que sectores peñalosistas sientan más aprecio por el uribismo que por el santismo.

Pero hablando de la posición oficial, las directivas de la Alianza Verde no ha tomado una decisión por los costos que implicaría volverse a unir a la Unidad Nacional que tanto han cuestionado, o alzarle el micrófono a Juan Manuel Santos cuando son muy críticos de su manejo de política social.

Cabe aclarar que un fragmento de la colectividad ya se les había adelantado a la decisión. Aunque Gustavo Petro pertenece a Alianza Verde, finalizando la campaña presidencial decidió darle la espalda a la candidatura de Peñalosa y apoyar a la de Santos. La jugada fue ampliamente criticada y no dio el resultado que la reelección esperaba en Bogotá. Los votantes petristas castigaron la deslealtad de su líder, y se dividieron entre el apoyo a Peñalosa y la izquierda de Clara López.

Pero en estas circunstancias, el mismo Petro ha tenido oportunidad de aclarar a sus adeptos lo que motivó su decisión, y varios de sus más cercanos colaboradores han iniciado una campaña intensa para motivar el voto por Santos. Ese voto petrista podría regresar a favor de la reelección el 15 de junio.

Mientras tanto en el grueso de la Alianza Verde, líderes como Antonio Navarro, Claudia López, John Sudarsky, Antanas Mockus o Sergio Fajardo han manifestado que respaldan la continuidad del proceso de paz, sin que con ello reconozcan un animado aplauso a la candidatura Santos. Califican de clientelista y politiquera la aspiración de la Unidad Nacional y reprochan que tuvieran que alzar su respaldo al lado de cuestionados congresistas como  Bernardo Elías o Musa Besaile.

El vocero de los verdes, Antonio Sanguino, confesó que ha sido difícil tomar una decisión porque no pueden dejarse encasillar dentro del juego polarizador de uribismo y santismo. No son ninguno de los dos.

En entrevista con KienyKe.com, la senadora Claudia López estimó que en la decisión que están evaluando entienden que ni Santos ni Zuluaga representan la agenda de los verdes,  pero no descartan que un diálogo pueda hacer que al menos Santos cambie su parecer y se fije en ese programa. “Aquí no están compitiendo dos opciones simétricas, igual de buenas o igual de malas. En lo personal tengo absolutamente claro que el uribismo es de lejos peor para el país, de lejos (…)  Lo que estamos esperando es un poco de humildad del Presidente Santos y de la Unidad Nacional, en reconocer que las cosas no están marchando necesariamente bien y comprometerse con el cambio”.

El Polo tampoco la tiene ‘clara’

Dentro del Polo Democrático hay algo claro. Sea cual sea la decisión que tomen, serán oposición para el próximo gobierno. Así lo ha expuesto la líder del partido y candidata, Clara López. Sobre la opción que deberán tomar, están dudando igual que los verdes.

Nadie se imaginaría una alianza de la izquierda democrática con la derecha de Santos, ni mucho menos la extrema derecha de Zuluaga. Este último escenario está absolutamente descartado.

El senador electo Iván Cepeda dijo que su voto era “por el proceso de paz”, así que él ya manifestó una posición. Pero otro afamado líder, Jorge Robledo, está abogado más por el voto en blanco.

Debate-Santos,-Penalosa-y-Clara

Santos buscaba asegurarse el apoyo tanto de Peñalosa como de Clara López. Sus partidos no están seguros de ir de frente con la reelección.

El Polo solo podría coincidir con Santos en la búsqueda de una salida negociada del conflicto. Sin embargo, en el resto de su programa, son completamente diferentes. La política económica, los TLC, la inversión extranjera, los temas de tierras y otros asuntos económicos demuestran una distancia irreconciliable entre el país que tiene Santos en su cabeza, y el que quisieran los del Polo. Así hagan negociaciones preelectorales, no sería mucho lo que logren conseguir.

El jueves hay una reunión del Comité Ejecutivo del Polo, que podría hacer caer en cuenta de una posibilidad que no les gustará a los de izquierda: El ascenso al gobierno de Zuluaga, con un uribismo mayoritario en el Senado. Su voto en contra significaría no una adhesión a la Unidad Nacional, sino un apoyo tangente al proceso de paz.

La confianza en el uribismo

En el Centro Democrático el principal interés es conseguir el apoyo del Partido Conservador. Inicialmente, como indicó su jefe de debate, Francisco Santos, sienten que tienen posibilidad de atacar las alianzas que consiga próximamente Santos calificándola como una ‘torre de babel’ donde ninguna de las vertientes que se unen logran unirse entre sí.

Además, saben que tienen perdidas sus oportunidades tanto en el Polo como en la Alianza Verde, aunque reconocen que el mejor escenario para ellos es que estos dos últimos partidos declaren la libertad al elector para elegir a quien más les plazca. Entonces, en cabeza de Óscar Iván Zuluaga, emprenderán una cruzada por el voto de opinión y el principal elector que se vislumbra: el potencial votante que decidió abstenerse el 25 de mayo.