Navarro no tiene clara la consulta con Peñalosa

6 de noviembre del 2013

El exgobernador está a la expectativa, entre risas y sagacidades, dice que hablar con el exalcalde de Bogotá “es una cosa necesaria”.

Antonio Navarro Wolff, Kienyke

Ante insistentes rumores de que Antonio Navarro Wolff está eludiendo el desarrollo de una consulta –que él mismo propuso- con Enrique Peñalosa (el representante Alfonso Prada dijo que le hará “conejo”), el excongresista responde categóricamente:

-“Usted sabe que yo he ido a nuevo elecciones y soy un tipo curtido en esto. El asunto no es que me de culillo, para ponerlo en esos términos. Ni más faltaba”.

Navarro considera que en el momento político hay una gran oportunidad:

“La división Uribe-Santos, el debilitamiento del presidente, que pese a todos sus esfuerzos no levanta en las encuestas. El cambio de la actitud de los colombianos hacia el modelo de desarrollo. Las dificultades de los TLC mal firmados. Y la necesidad también de cambiar esa política de internacionalización. Todos esos cambios que hay en la opinión pública nos están haciendo ver que la opinión está en las posiciones que hemos defendido durante años. Hay una oportunidad y se debe dar una respuesta coherente.

Le insisto: ¿por qué hay tantas dudas suyas, y tantos rumores de que usted le teme a Peñalosa?

Yo no soy del batallón suicida. He sido candidato presidencial dos veces y media. Dos veces candidato pleno y media en la consulta con el doctor Carlos Gaviria. He aprendido que ponerle a la hoja de vida “excandidato presidencial no sirve para nada”.

Lo que pasa es que creemos que hay que acertar en el mensaje, la oportunidad es muy bonita. La pintan calva. Eso es todo. Pero de ahí para adelante, que yo quiera ir solo…no. El batallón suicida hace rato que lo abandoné.

¿Es un rollo hacer política con Peñalosa?

Es un rollo hacer política en las actuales circunstancias. Pero es un rollo que tiene oportunidad y hay que ver cómo se organizan las cosas para que salga bien.

¿Se la ha llevado bien con Peñalosa o no?

No he tenido mucho tiempo de conocerlo.

Todo el mundo dice que es un hombre muy difícil en la política, que puede ser buena persona, pero que da muchas puntadas que lo enredan…

La última vez que hablé con el doctor Peñalosa fue en sus tiempos de alcalde. No tuvimos ni un si ni un no. Hace unos cuántos años. Ya ni me acuerdo, quizá diez años o más.

¿No hay empatía?

Simplemente hemos estado en proyectos distintos. Me lo he encontrado por ahí en el aeropuerto, hola, qué hubo. No más.

¿Y entonces cómo van a trabajar juntos en un partido y en un propósito político?

Esa es la pregunta. Ahí la tiene exacta. Es lo que yo me he dicho hasta ahora. Creo que me corresponde hablar con él. Creo que es una cosa necesaria.

Pero ya el hombre está envalentonado con la candidatura…

Está acelerado. Él tendrá sus propias apreciaciones de la situación.

¿Usted apoyaría el nombre de Peñalosa?

¿Para qué?, ¿para Alcalde de Bogotá?…. hasta de pronto.

Presidencia de la república….

(Risas) Pues déjeme por ahí no más. Yo primero hablo con él.

Antonio Navarro Wolff, Kienyke

¿Pero si hay una consulta y usted se somete a esa consulta, qué es lo que se ha planteado, y gana Peñalosa, usted apoyaría su nombre?

¿Y yo he dicho que voy a ir a esa consulta?, todavía no. Espérese. Calma.

¿Usted no ha dicho que va a la consulta?

¿Y usted cuando me ha oído decir eso?

No sé… soñé, tal vez.

No he dicho ni sí, ni no. Sino todo lo contrario.

Veo que le está sacando el cuerpo a las definiciones y al propio Peñalosa…

Pues estoy pensándolo.

¿Está asustado?

¿Asustado de qué? (risas).

De una consulta con Peñalosa.

No, estoy asustado de que la gente no entienda de qué se trata. Porque ahí sí perdemos el año.

¿Usted ve a Peñalosa más cerca del uribismo que al Partido Verde?

Es un temor que hay. Tengo amigos que dicen, este Peñalosa es amigo de Uribe y los uribistas van a ir a votar a la consulta. A mí eso no me preocupa tanto. Me preocupa más que la gente no vea esto como algo consistente. Ahí es dónde está el asunto.

Doctor Navarro, ¿se sentiría más a gusto con Clara López?

Clara es una candidata buena. Economista. Formada en los Estados Unidos. Tengo una buena impresión de ella. Pero creo que su proyecto político tiene un problema, y es que al Polo le gusta solo.

¿Cómo es eso?

Pues al Polo le gusta estar solo. Se planteó el apoyo a un proyecto de ley para que se pudieran hacer coaliciones para listas de cámara y senado. Y dijeron que no. Lo que yo encuentro es que al Polo le gusta solo. Y solo no se puede.

¿Qué piensa de la elección de Óscar Iván Zuluaga como candidato del uribismo?

La impresión que tengo es que cambiaron todo para sacarlo. Primero dijeron que era por encuesta. Pacho ganaba las encuestas. Entonces dijeron no, que por consulta, porque el gobernador de Antioquia Alfredo Ramos tenía posibilidad de ganarla. Metieron a Ramos a la cárcel y dijeron que por consulta tampoco, porque la ganaba Pacho Santos ya sin Ramos.

Armaron la convención y efectivamente en la convención se impuso el criterio del expresidente Uribe, que todo el tiempo prefirió a Óscar Iván Zuluaga. Fue una sucesión de decisiones contra Pacho Santos.

¿Y usted quiere defender a Pacho Santos hoy?

No, yo no quiero defender a Pacho Santos, pero –puesto en su ropa- pienso que lo manosearon, lo vapulearon y lo sacaron. Increíble. Pobre tipo. No obstante que fue el vicepresidente de Uribe ocho años…lo sacó por la puerta de atrás, o –mejor- lo botó por la ventana.

¿Y eso habla mal de Uribe?

Hay algo más vertical y malo para Zuluaga. Si él es una especie de candidato en cuerpo ajeno… la gente no va a votar por él, porque no vamos a tener un presidente que sea una especie de ventrílocuo. Debe independizarse y hacer ver que es autónomo y tomar decisiones propias.

¿En su opinión, cómo va el proceso de paz, reunidos los últimos acontecimientos?

Veo dos asuntos que están interfiriendo en la posibilidad de un acuerdo de paz. Primero, esas conversaciones necesitan hacer concesiones que hoy por hoy son impopulares. Las encuestas dicen que no es popular que las FARC puedan participar en política, o que puedan tener una solución jurídica que les permita participar en política.

Entonces, el presidente en campaña, está temeroso de tomar decisiones que puedan ser impopulares. Si no fuera el candidato, podría tomarlas. Y segundo, hay una interferencia, porque una cosa como la paz, que debía ser de todos los colombianos, se volvió un instrumento de acción política electoral. Entonces, se podrían evitar las dos cosas. Darle más libertad para tomar decisiones impopulares. Y citar la interferencia electoral, de la decisión de paz, si el presidente Santos llega hasta el 7 de agosto de 2014, sin reelección y por lo tanto queda libre para trabajar exclusivamente ese tema hasta el final de su mandato. Es una reflexión que hay que hacerse seriamente.

Creo que están diciendo algo que puede ser una equivocación: si usted no se presenta a reelección, la paz no va más. Pero yo creo que por el contrario, que si no se lanza a la reelección, consigue un acuerdo de paz de aquí hasta el 7 de agosto de 2014.

Los colombianos votan por la continuidad del proceso de paz, yo no veo a los colombianos metiéndole reversa a una paz ya firmada y volviendo a una situación de conflicto interno.

¿Por qué es derrotable el presidente Santos?

Es derrotable porque primero heredó una presidencia. No fue por sus votos propios, sino por los de su antecesor. Segundo, porque ha tenido que cargar con un modelo de desarrollo que está demostrando que no funciona. El huevito de la confianza inversionista en la cual son igualitos el doctor Uribe y el doctor Santos, esa confianza inversionista que no está funcionando para generar empleo, para generar valor. Las únicas inversiones que están llegando son las mineras que se están viendo con mucha preocupación. Y tercero, porque no es un hombre carismático. Tiene más carisma, yo no sé, una foto…

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