Así será el proyecto anticorrupción del Centro Democrático

Así será el proyecto anticorrupción del Centro Democrático

23 de febrero del 2017

La bancada del Centro Democrático presentó este jueves al Senado un proyecto anticorrupción, con el que se busca darle a los entes de control mayores armas para combatir los robos al erario público e impulsar una fuerte sanción social a los corruptos en todo el país.

El proyecto, realizado por los senadores Álvaro Uribe Vélez y María del Rosario Guerra, propone fuertes medidas para quienes sean capturados y condenados por delitos relacionados con corrupción, con un énfasis especial en la sanción social. “El que fue corrupto no puede estar pavoneándose en la calle”, dijo Guerra a KienyKe.com.

Castigo social a los corruptos

Una de las propuestas en el proyecto, al que tuvo acceso KienyKe.com, es crear “muros de la infamia” para los corruptos, similares a los que en 2007 se aprobaron como parte del castigo para los violadores a menores de edad. Además, se plantea hacer que paguen parte de su condena con trabajo social, en los que se indique que realizan estas labores por hacer sido condenados por corrupción.

Guerra explicó que la sanción social es fundamental para el proyecto de ley. “Tenemos que volver vergüenza al corrupto. La gente tiene que saber quiénes son. Aquí no podemos olvidar la gravedad que es la corrupción: es equivalente a asesinar, porque se está quitando a la gente la posibilidad del desarrollo y del mejoramiento de vida”.

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Otros de los componentes de esta sanción social es que las inhabilidades por corrupción no solo incluyan la muerte política de los condenados, sino también la prohibición de por vida de ejercer la docencia en colegios e instituciones de educación superior y la restricción de todo tipo de beneficios como casa por cárcel o reducción de penas.

La senadora uribista descartó la posibilidad de que estas sanciones sean declaradas inconstitucionales, tal como pasó con las “vallas de la infamia” para violadores de menores de edad a finales de 2007. “Yo aspiro a que la Corte Constitucional recapacite, porque parte del problema es que no podemos seguir siendo flexibles con los corruptos. Vengan de donde vengan”, rescató.

Los dientes del proyecto anticorrupción

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La norma también busca que se refuerce la capacidad de vigilancia de los entes de control. Por ejemplo, pone a cargo de la Procuraduría la creación de un Registro de Agenda Pública en la que todos los servidores públicos de nivel directivo, asesor o profesional deben registrar mensualmente sus reuniones, audiencias y encuentros dentro y fuera de su despacho. De no registrarlas, se someten a la pérdida de investidura.

Así mismo, no solo se prohíbe solicitar sino también aceptar cualquier clase de dádivas, agasajos, regalos y favores de ciudadanos privados. Se da además una prioridad a los casos de corrupción en los entes de control, con el fin de evitar que queden durante años arrumados en los estantes de los entes de control.

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Finalmente, el proyecto anticorrupción busca impulsar la delación de posibles robos contra la corrupción. “Aquella persona de bien que sabe, que conoce y que tiene pruebas, y que haga su delación, podría ser remunerada siempre y cuando se considere que tiene las pruebas para aclarar el caso”, aseguró Guerra.

La congresista consideró que las restricciones que plantea el proyecto impedirían que se presente un posible “carrusel de falsos testigos” en casos de corrupción, como el que se ha descubierto en los últimos años y que ha afectado al propio Centro Democrático. “Se paga siempre y cuando la prueba sea valorada e idónea. Más que un ‘pague por sapear’, es el trabajo de informar. Hay que incentivar que la gente aporte pruebas de lo que conoce sobre el tema”, remató.

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