“Las diferencias son superficiales, con excepción de la paz”

“Las diferencias son superficiales, con excepción de la paz”

26 de Mayo del 2014

Carlos Gaviria, exmagistrado, exsenador y excandidato presidencial -convertido en un respetado patriarca de la izquierda colombiana- destaca (de las elecciones del domingo anterior) el grado de conservatización que ha alcanzado el país. Y como fenómeno opuesto, que El Polo se consolida, después de haber sido satanizado y maltratado.

Destaca los dos millones de votos obtenidos por la candidata Clara López. “Significa que el partido ya se afirma en la realidad colombiana como una opción permanente de izquierda democrática, y no como esos movimientos que aparecían y desaparecían, movimientos fugaces”.

En su opinión, ha crecido cierto grado de conciencia política porque es evidente que al presidente le cobraron muchas cosas. “Por ejemplo, pretender negar la existencia del paro agrario fue castigado en departmaentos como Huila, Boyacá y el Eje Cafetero”.

La abstención es asunto que le preocupa sobremanera: “Hay muchas razones para que la gente se abstenga, pero creo que dentro de esas razones está el cansancio de la gente con los dirigentes políticos. Pienso que, por ejemplo, la pugna entre Óscar Iván Zuluaga y el presidente Santos dejó muy mala impresión en la ciudadanía, y esa impresión se extiende a los demás políticos. La gente dice “es que los políticos son así, qué suciedad, vea los cargos que se imputan”.

¿Hacia dónde van los votos del Polo y de Clara López?

Soy una persona bastante autónoma y libre, pero desde que decidí militar en el Polo sé que la pertenencia a un partido exige un mínimo de disciplina, y por tanto, no tomo ninguna decisión, acato las decisiones del partido.

¿Por qué se ha ido ‘derechizando’ este país, doctor Gaviria?

Pienso que es mucho más fácil militar en la derecha y estar por el establecimiento, por el “statu quo”, que asumir posiciones más audaces. Uno puede ser conservador o puede ser de derecha casi que por inercia sin hacer ningún esfuerzo, que las cosas sigan como van, y eso es lo preocupante. Parece que muchos ciudadanos piensan de esa manera.

He dicho que los partidos de izquierda o los sectores de izquierda se dividen tanto porque justamente hay que reconocer que son los sectores más pensantes, y cuando hay pensamiento hay controversia y entonces la militancia en la izquierda es un poco más exigente. A medida que el país vaya cobrando conciencia las posiciones pueden cambiar.

Carlos Gaviria

¿Por qué le ganó Zuluaga a Santos, cuál es su análisis?

Pienso que la gente esperaba muchísimo más del presidente Santos. Sus realizaciones no fueron suficientes, así él haya magnificado lo que ha hecho. Está reducido a esa categoría de los políticos tradicionales que prometen mucho en las campañas pero luego no traducen en hechos sus promesas. Pienso que hubo una votación-sanción.

¿Cómo explicar el fenómeno Uribe?

Se explica por una conservatización creciente del país o una actitud casi de inercia que va aceptando las cosas tal como vienen. Quienes creemos que la política tiene que hacerse de una manera limpia, con ética, nos preocupa mucho esa actitud, porque parece que a la gente o a muchos sectores del electorado colombiano no les preocuparan los cargos que se formulan contra los candidatos.

Naturalmente a todo el mundo hay que preservarle su presunción de inocencia, pero son cargos graves, son cargos que a muchas personas las han debido llevar a pensar dos veces si votan por esas opciones.

¿La fiscalía quedó mal parada después de su intervención, casi que cercana a la política?

Conozco a Eduardo Montealegre, y considero que es uno de los juristas mejor formados que hay en el país, y como penalista es una persona sumamente sólida. Pero me parece que es posible que algunas actuaciones suyas hayan sido interpretadas como intervención en política y eso no le gusta a la ciudadanía.

¿Usted cree la justicia se ha degradado, desprestigiado, que se ha hundido en este mar de contradicciones en que anda el país?

Sin duda alguna. Lo más lamentable es que instituciones que en el pasado reciente tuvieron un gran prestigio y una gran credibilidad como la Corte Suprema y la Corte Constitucional, ni hablar del Consejo Superior de la Judicatura, han perdido mucho de ese prestigio.

Creo que la ciudadanía en su gran mayoría clama por una reforma a la justicia, y la reforma a la justicia del gobierno fracasó porque el proyecto que presentó era peor que lo que hay, no atendía lo que debe atender una reforma a la justicia que es el fácil acceso a los ciudadanos a la justicia, atendía otro tipo de cosas, la manera como se jubilarían, el periodo que irían a permanecer, etcétera. Cosas bastante fútiles en un momento en que la gente exige otra cosa.

De la misma manera que se prometió una reforma a la educación y no se hizo la reforma a la educación; la reforma a la salud ha tenido varias dificultades, y parece que es mejor que no se apruebe la que está en este momento a punto de ser aprobada en el Congreso.

¿Qué le espera al país si es elegido Zuluaga?

Bueno, ya conocemos a Uribe. Pienso que no podemos irrespetar a una persona diciendo que Óscar Iván y Uribe son lo mismo, no. Pero sí representan la misma posición ideológica, la misma postura frente a la política internacional, la misma postura frente al proceso de paz, y por tanto, desde mi perspectiva, no le espera nada bueno al país.

¿Y sí le espera algo bueno con Santos?

Las diferencias entre Santos y Uribe son superficiales. Pero hay en este momento una diferencia, esa sí esencial, y es el proceso de paz. Nosotros hemos estado en la oposición, pero siempre hemos reivindicado que apoyamos el proceso de paz, que pensamos que es el momento de que se firme un documento que nos haga respirar otro aire a los colombianos.