El lado difícil de la independencia de Cataluña

El lado difícil de la independencia de Cataluña

27 de octubre del 2017

En las últimas horas el gobierno de Cataluña tomó una decisión histórica al declarar su independencia de España, un momento que marcará un antes y un después en las relaciones de ambos gobiernos, ya de por sí tensas tras el referendo del 1 de octubre.

La incertidumbre que ronda estos últimos acontecimientos es evidente. ¿Qué pasará después de esta declaración? ¿Es Cataluña ya un estado independiente? ¿Qué hará el gobierno español?

Lo primero que hay que entender es que Cataluña no es una república independiente, y para que lo sea todavía falta un largo camino, según explicó a KienyKe.com César Niño, experto internacionalista:

“Para que la independencia sea efectiva tiene unos pasos a seguir. No es algo esporádico ni consecuencia inmediata de la declaración. Esto implica unos pasos legales y legítimos que se ha venido saltando la Generalitat. Desde Madrid se hará lo posible para evitar que estos pasos se cumplan”.

Para que los catalanes sean una nación deben seguir las vías legales y además recibir el reconocimiento internacional como estado independiente de España. Hasta el momento, el gobierno de la región, en cabeza de Carles Puigdemont, no ha seguido el procedimiento establecido por la constitución, tal vez porque no se ve posible que el deseo de los independentistas sea concedido por el gobierno central.

Niño afirma que desde Madrid dará su brazo a torcer, y menos luego de esta declaración que, por más de ser voluntad de la mayoría de los catalanes, no cumple el marco de legalidad:

“Mariano Rajoy y el gobierno buscarán todas las vías legales para bloquear toda iniciativa de separatismo, como ya se dio con la aprobación del senado del artículo 155 de la constitución. Esta es solo una de las medidas que se buscarán. El gobierno mostrará todo su arsenal jurídico para evitar que se resquebraje el principio de unidad territorial del estado”.

Precisamente que el senado aprobara la implementación de esté artículo supone un aumento de las tensiones entre las partes. Este numeral habilita al gobierno central a asumir la dirección y gestión de Cataluña, la destitución de dirigentes y la toma de control de su policía, los “Mossos d’Esquadra”. Esto implica unas nuevas elecciones que se harán efectivas dentro de seis meses y la posibilidad de que la policía federal asuma la seguridad de la región.

Legitimidad de la independencia de Cataluña

La declaración no fue bien recibida por todos todos los sectores catalanes. Pese a que a primera vista todos en Cataluña parecen querer la independencia, la realidad es otra, y eso complica aún más que esta sea reconocida como estado.

“La declaración ha sido bastante polémica aún al interior de Cataluña. Hay una división bastante marcada y evidente en el parlamento. Para los que no quieren la independencia, Cataluña es una zona prospera y productiva del estado español que contribuye a la nación”, asegura Niño.

En cambio, los partidarios piensan que España históricamente ha oprimido a su pueblo, que por cierto cuenta con un idioma e identidad cultural distinta. Ante esto, muchos se cuestionan si es posible la creación de un estado en el que exista tal polarización

Pero este experto considera que la legitimidad del gobierno también depende de factores externos, como la comunidad internacional: “Otra razón del malestar es que se conocen las implicaciones que trae consigo una separación del estado español en materia política, económica, social y de reconocimiento internacional. Los que están a favor de la independencia se darán cuenta del difícil camino que tienen en frente para una viabilidad de estado nación”.

En cuanto a lo económico, por ejemplo, Cataluña estaría excluida de los acuerdos internacionales a los que pertenece España, y si la Unión Europea no les da el visto bueno, no tendrá los beneficios de pertenecer a esta comunidad, siendo un duro golpe.

Por esto, y para complicar la separación “el gobierno central buscará todos los movimientos estratégicos. Desde Madrid se va a hacer todo por evitar una proliferación de condiciones que lleven al reconocimiento del estado catalán por parte de otros países”, comentó César Niño.

Incluso con este oscuro panorama, el proceso de independencia tiene todo para causar un gran cambo en el sistema político español: “La condición de independencia de Cataluña lleva a pensar en replantear el modelo republicano español en principio”.