Chequeado.com: los políticos tiemblan desde que existe esta web

Chequeado.com: los políticos tiemblan desde que existe esta web

30 de Septiembre del 2015

Chequeado.com aterroriza a los políticos, empresarios, periodistas y analistas argentinos cuando hablan en público. Los personajes saben que deben cuidar cada una de sus palabras. Si algo es falso, impreciso o tambalea por la fragilidad de su sustento, este proyecto ‘cazamentiras’ no temerá en acusarlo.

Lea también: “En Cuba no hay que esforzarse para que te acusen de inmoral o apátrida”: Carlos Manuel Álvarez

Nadie escapa de su estricto olfato, ni siquiera los más poderosos. Pasa a menudo que la presidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner, diga en sus alocuciones una que otra verdad a medias para defender su gobierno.

Recientemente cayó en las redes de Chequeado.com. De forma insistente la mandataria aseguraba que su administración era la que más viviendas había construido en la historia gaucha, pero omitiendo que en sus estadísticas se sumaban las mejoras a residencias (construir una nueva habitación dentro de una casa, por ejemplo).

Lea también: “El periodismo no es una fábrica de contenidos. Es un servicio”: Jeff Jarvis

Chequeo.com agarró su presuntuosa consigna y comenzó a investigar si era verdadera o no. Encontraron que estaba exagerando sus resultados y que “mezclaba peras con manzanas” al sugerir que habían roto récords en construcción de vivienda, cuando en realidad gran parte de ese mérito se debía a las mejoras residenciales o “soluciones habitacionales”.

La revelación no pasó desapercibida. Obligó a una inmediata corrección y desde entonces Cristina Fernández, y sus funcionarios, utilizan el concepto de “solución habitacional” para destacar sus logros en ese campo.

Lea también: Arianna Huffington, la conquistadora digital

También cayó el candidato a la presidencia de Argentina por el partido Unidos por una Nueva Alternativa (disidente al kirchnerismo), Sergio Massa, quien en una entrevista dijo que en su país “hay más personas con pedido de captura que detenidos”, en referencia a ciudadanos buscados por asesinato. La frase molestó a las autoridades judiciales y mereció verificación de Chequeado.com.

Encontraron que las cifras que ofreció en televisión eran ciertas, pero descontextualizadas. Entonces su aseveración quedó calificada como “engañosa”. Resulta que no todos los pedidos de captura, de las cifras que él ofreció, son de personas que podrían haber cometido un asesinato. “Los especialistas consultados destacan que es lógico que haya más personas buscadas (o investigadas) que presas”, dice el informe.

Un ejemplo más. El reconocido analista y economista argentino Carlos Melconian dijo en una entrevista que “desde el año 2007 no se crea empleo privado” en su nación. Chequeado.com concluyó que su afirmación era falsa. “La cantidad de nuevos puestos de trabajo en el sector privado aumentó entre 2007 y 2011. A partir de ese año -y no desde 2007-, la creación de empleos se estancó. Más allá de esto, los números muestran que el empleo público aumenta más que el privado desde el inicio de la primera Presidencia de Cristina Fernández de Kirchner”, justificó el ‘cazamentiras’.

Nada ni nadie se escapa. Son como unos sabuesos que buscan mitos y los desmienten, o que confirman la veracidad de las frases que todos aplauden en los discursos políticos, sin saber si se tratan de un simple ejercicio de populismo.

Los candidatos en campañas se aterran de su influencia. Son los que con más frecuencia resultan reseñados en su sitio web.

Cinco años desnudando verdades

Laura Zommer, directora ejecutiva y periodística de Chequeado.com detalló los resultados de su proyecto a KienyKe.com aprovechando su participación en el Premio Gabriel García Márquez de Periodismo, organizado esta semana en Medellín por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, FNPI.

Ella es periodista y abogada. Se define como “tenaz y muy desconfiada”. Este aspecto parece también el lema tutelar de la filosofía en su propio sitio web, que es independiente y financiado por donaciones y aportes de cooperación internacional.

“Nuestro proyecto tiene que ver con un tema de perspectiva y filosofía. La gente leía un diario, escuchaba radio y veía la tele porque les creían. Pero los cambios que la tecnología trajeron al periodismo es que aprendimos a desconfiar del contenido. El problema es cómo discriminar aquello que es válido de lo que no. En Chequeado.com hacemos una invitación al lector para que no le crea ni al político que le gusta ni al que no le gusta. Lo que buscamos es que todos tengan una herramienta y habilidad para que saquen sus propias conclusiones. Nuestra apuesta es hacer un periodismo muy riguroso”.

Su equipo tiene menos de 20 personas y a diario están revisando numerosas frases, noticias e informaciones que despiertan suspicacias. Muchos de sus trabajos son propuestos por usuarios de redes sociales, quienes no ‘comen entero’ de lo que recién vieron en la prensa masiva.

“Lo que queremos es desnudar y desvestir aquella idea de que lo que me dice un diario, por ser impreso, es así y verdad absoluta”.

IMG_7929 copia

La estrategia de trabajo es compleja, la han perfeccionado en cinco años, y sus resultados saltan a la vista. Cada declaración o “mito” a evaluar debe ser verificado con ocho pasos:

“Primero seleccionamos una frase o tema que esté sonando en el ámbito público. Si es algo que se dio ‘off the record’ o en privado, lo descartamos”, explica Laura Zommer.

“Después evaluamos su relevancia. Se dicen miles de frases al día y no podríamos cubrir el universo total. Buscamos entonces lo que sea de interés general, que tenga mucha relevancia por la persona (quien lo dice) y por el grado de circulación del debate (importancia pública)”.

El tercer paso es consultar directamente al protagonista de la frase. Es un protocolo estricto, en el que buscan obtener argumentación adicional de quien emitió las palabras que generan controversia.

Como cuarto escalón buscan una fuente oficial, para confirmar el sustento de la afirmación. “Siempre hay alguien en el Estado (ámbito nacional o local), que debe tener datos o le puede interesar el fenómeno que estamos analizando. A veces si no hay datos, empezamos a sospechar que la frase resultará ser chequeada como falsa”, expone.

En seguida buscan fuentes alternativas. “No nos confiamos solo de las fuentes oficiales, por más confiables que sean”. En este paso buscan universidades, centros de pensamiento, ONG, expertos, académicos.

El anterior paso ofrece herramientas de contexto, que es el sexto escaño. “Los datos sueltos en realidad no dicen. A veces esos datos callan, ocultan, mienten. Debemos poner esos datos en contexto para que la audiencia los comprenda”.

Con los anteriores elementos, Chequeado.com hace un análisis para evaluar la veracidad de la frase o dato. Así se preparan para el octavo y último paso: la calificación.

Las frases que califican no solo se encasillan en “verdadera” o “falsa”. A veces las clasifican en “verdadero, pero”, “discutible”, “apresurado”, “exagerado”, “engañoso” o “insostenible”.

Sus resultados siempre están sujetos a escrutinio de sus usuarios. Además cabe la posibilidad de que algún político haga sus tardíos descargos, en caso de que al comienzo subestimara la influencia del medio y rechazara la opción de argumentar su idea (como lo dice el paso tres).

-¿Quién es el político más mentiroso de Argentina?

Sería poco serio si te lo respondiera porque no tenemos un método que nos haga seguir de manera igual a todos los personajes evaluados. Pero aunque no tenemos un índice que pueda medirlo, este domingo habrá por primera vez un debate presidencial. Si el debate se realiza, nosotros vamos a hacer el índice de verdad o falsedad; ahí seleccionaremos un corpus (los candidatos en debate) y los chequearemos a todos con la misma vara.

-Pero sí han identificado algún perfil de los “menos mentirosos”…

Aquellos que vienen del sector económico suelen ser más cuidadosos en el uso de los datos. Suelen dar declaraciones con menos liviandad. No significa que a veces no usen de manera estratégica o engañosa esos datos.

-¿Es probable que los candidatos de una campaña sean de los más mentirosos?

Nos sorprendemos que siempre aparecen candidatos que basan su legitimidad con base en la “transparencia” y en la “verdad”. Cuando los confrontamos sobre esos discursos de “transparencia”, nos encontramos con que confiesan que dichas palabras se las armó un asesor. Pedimos hablar con el asesor y este dice: la verdad esas palabras las saqué de un diario. En general hay menos rigor del que se esperaría para alguien que está a cargo o quiere estar a cargo de la cosa pública.

-¿Populismo de campaña?

Es verdad que hay una lógica de la tradición política argentina de querer más a los líderes carismáticos que a los racionales. Pero mientras la ciudadanía no sea más exigente en prestar atención, menos a las emociones y un poco más a los hechos, los líderes seguirán usando nuestras emociones para conseguir lo que quieren: solo nuestros votos.

-¿Han dejado mal parado a alguno político mentiroso?

Los medios nos citan mucho. Y a veces, esos políticos o personajes hacen entrevistas en vivo, y dicen algo que el entrevistador le controvierte diciéndole: “en Chequeado.com confirman que lo que decís es mentira”.

-¿Un consejo de desconfiada?

En estos proceso de chequeo debe haber continuidad. ¿Qué les hace pensar, a quienes comienzan a hacer verificación de discurso, que los políticos mienten más en campaña que en el día a día cuando gobiernan? En campaña solemos estar más cerca de ellos; les prestamos atención. Pero cuando gobiernan, siguen diciendo cosas con el mismo poco (o mucho) rigor que durante sus campañas.