Este es el comité en contra de la Consulta Anticorrupción

Este es el comité en contra de la Consulta Anticorrupción

23 de julio del 2018

Contrario a los 40 comités que promueven el Sí en la Consulta Anticorrupción, hay un único comité, hasta el momento, que promueve la abstención. Unidos por la Verdad Constitucional es el nombre de un pequeño grupo radicado en Yopal y que, aunque está en contra de la corrupción, no está de acuerdo con la Consulta.

Su representante legal es Gabriel Prada, un estudiante de Administración Pública, conservador por herencia y uribista de pensamiento y asiduo estudioso de las leyes. La labor publicitaria del comité no se ha hecho pública por temor a ser tachados de corruptos, pero en los próximos días empezará la difusión de sus ideas.

Gabriel Prada está preparando junto a su grupo promotor la argumentación que sustenta su decisión. Sin embargo, habló con KienyKe.com para explicar qué es lo que piensa el único grupo que le llevará públicamente la contraria a la Consulta Anticorrupción.

“Nosotros promovemos la abstención porque decir que votemos ‘No’ es darle una posibilidad a que la Consulta cumpla el umbral”, dice Prada, asimismo considera que “al gobierno se le viene un lío jurídico en caso de que la Consulta pase positivamente”.

Un problema para el nuevo gobierno porque, según ellos, algunas propuestas del mecanismo participativo contradicen la Constitución, y serán demandadas por algunos de los nuevos senadores. “Transgrede el decreto 111 del año 1996 por el cual se conceden tres leyes que son las que conforman el Estatuto Orgánico del Presupuesto, sobre el cual existe una sentencia que es la C-023 de 1996. La Consulta transgrede la Constitución”.

“La democracia es necesaria y justa pero debe tener restricciones”, afirmó Prada. “Para mi concepto, no se puede someter a la gente a que vote algo que por motivos constitucionales puede que no se apruebe. Algo similar pasó en el plebiscito, la gente votó ilusionada pensando que si ganaba el ‘sí’ se aprobaba el Acuerdo, y si perdía no se aprobaba, pero no fue así”.

Su principal argumento radica en que las propuestas de la Consulta no eliminarán la corrupción. Según el representante del comité, las reformas serían solo un saludo a la bandera porque no tendrían un efecto eficaz en la lucha contra el desfalco público.

“Colombia tiene dos estatutos anticorrupción, uno en 1993 y otro en el 2011, la legislación colombiana tiene más de 1.900 leyes, pero no existe un control efectivo sobre estas. La Consulta tendría un carácter netamente normativo, ampliaría las leyes, pero, ¿qué nos garantiza que ampliando las leyes y bajando el salario de los congresistas la corrupción rampante en este país se acabe?”, afirmó Gabriel Prada.

“No podemos decir que es por los altos salarios de los ministros y los congresistas que hay corrupción”.

Prada considera que, aunque el salario de los parlamentarios y altos funcionarios es muy superior en comparación con el salario mínimo, reducirlo no garantiza que se acabe la corrupción. “Por qué no promover más bien aumentarle el salario a la gente, que ya no sean 781.000 sino 1’200.000”, dice el promotor frente a esta disyuntiva.

El promotor de la abstención considera que la solución de la corrupción no está en el endurecimiento de penas, sino en la prevención del delito. Propone que se fomente la veeduría ciudadana en la contratación pública; que el Secop, plataforma de publicación de los documentos de contratación pública, notifique a las veedurías ciudadanas y no se pueda realizar un contrato sin participación de los veedores civiles.

Durante un diplomado de contratación pública, “la gente decía: si nosotros hubiéramos tenido conocimiento de cuánto sirve una veeduría ciudadana, tendríamos servicio de agua en Yopal”, dijo, a manera de anécdota, sobre uno de los problemas de su ciudad. Prada manifestó que aunque esa labor la hace la Contraloría, la veeduría pública le facilitaría el trabajo al hacer una advertencia temprana de los problemas.

“Lo que necesitamos es prevenir con la participación ciudadana, pero antes necesitamos la ética y el profesionalismo del Alcalde y el Contratista”.

El promotor reconoció que “Claudia López ha hecho un esfuerzo grandísimo en contra de la corrupción”, pero afirmó que la Consulta no es la forma, porque aunque no le gusta decirlo, “hecha la ley, hecha la trampa”.