Todo es incierto en torno a la guerra con el Eln

Todo es incierto en torno a la guerra con el Eln

18 de enero del 2019

Este viernes, distintos funcionarios del Estado ahondaron en su tesis de que fue el Ejército de Liberación Nacional (Eln) el perpetrador del atroz atentado que deja de momento 21 víctimas mortales y hasta 60 heridos, realizado contra la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional. Distintos sectores aún expresan reparos a dicha versión, la oficial y que debiera despejar las dudas.

No obstante, aunque de momento se mantienen los cuestionamientos, cabe analizar qué efectos tiene para el país el hecho de que definitivamente sea el Eln el grupo detrás de este ataque vil contra el pueblo colombiano. KienyKe.com, por tanto, consultó con expertos.

El general (r) de la Policía Jairo Delgado, experto en seguridad y posconflicto, aseguró que si bien el modus operandi no es nada nuevo, existen elementos distintos en torno al repudiable suceso del jueves: “No estamos frente algo nuevo, algo desconocido para las autoridades. Lo que varía es cuáles son las características en las que se reproduce esa violencia. Llama la atención que se haya intensificado esa violencia desde un actor que estaba buscando supuestamente negociar. Ese es el cambio determinante”.

Reforzar la respuesta del Estado

En ese sentido, lo que hace el Eln, según el analista, es radicalizar su posición armada y mandar un mensaje de que tendrían a favor la correlación de fuerzas. “Me parece que por el contrario, hay que hacer entender al Eln que el Estado todavía tiene el mayor peso en esa correlación de fuerzas”, recomendó Delgado.

En este sentido, cabe esperar un fortalecimiento de los operativos en contra de dicho grupo guerrillero, en las regiones donde más tiene presencia. “Hay que responder al desafío que ha planteado el Eln de asumir la violencia como un mensaje de intimidación. Catatumbo, sur de Bolívar y el Pacífico serían las zonas para concentrar las habilidades de la Fuerza Pública”, dijo.

Pero Delgado suma un elemento fundamental: “Se debe notar cómo después del quinto congreso del Eln se observa un redireccionamiento hacia la acción urbana. Lo que ha demostrado el Eln en los últimos atentados es que ha seleccionado las capitales como objetivos de acción. En ese sentido hay que hacer un llamado a los alcaldes para que enfaticen el tema de los riesgos y amenazas que representa ese viraje”.

La Policía por su parte tendrá que estar en permanente alerta puesto que con lo ocurrido en La Macarena (19 de febrero de 2017) y Barranquilla (27 de enero de 2018), se había demostrado ya que era un blanco predilecto de dicha estructura. A pesar de que aún no se despejan todas las dudas del atentado del jueves, para Delgado es claro que hay “un proceso sistemático contra la Policía”. ¿Por qué?

“Han identificado que la Policía es la institución que mayor capacidad de inteligencia tiene, y es por lo tanto la que ha ido identificando a su dirigencia y ha sido crucial para adelantar con precisión los operativos conjuntos. Es por su capacidad de inteligencia que el Eln la ataca”, explicó el general (r).

En política: Lo que necesitaba la derecha nacional

Víctor de Currea-Lugo, docente, analista de conflictos y columnista de opinión, es una de las voces que todavía expresa dudas frente a la autoría del atentado: “Se lamenta lo sucedido ayer, pero como ciudadano hay muchísimas dudas no solo de mi parte sino de un sector de la sociedad colombiana frente a las pruebas presentadas. El presunto perpetrador viene a Bogotá con su cédula y su carro propio a hacer un atentado. No es algo creible cuando las guerrillas siempre utilizan cédulas falsas, carros robados. Y ademas la premura de la identificación de los restos, tras semejante explosión y cuando estos peritajes toman mucho más tiempo por lo general. Genera la duda porque la fuente que está reportando todo esto es la Fiscalía, que en este momento está deslegitimada”.

De cualquier forma el activista de izquierda no tiene dudas de que se verán fortalecidos los sectores de derecha de la democracia nacional: “Además de quién puso la bomba hay que preguntar a quién le sirve. A quienes piden la guerra, y por ende no solo se caerá el diálogo con el Eln sino posiblemente la implementación de los Acuerdos con Farc. Pero además estamos en un año electoral y esto beneficia a sectores que hoy por hoy hablan de porte de armas, y esgrimen banderas de autodefensa, de esquemas como las Convivir. Esos sectores intentarán sacar rédito en términos políticos y electorales”.

¿Qué sigue?

Si bien duda todavía de lo establecido por el fiscal Néstor Humberto Martínez y el Ministro de Defensa, Guillermo Botero, De Currea-Lugo cree que el efecto es irreversible. “Ganarán quienes piden la guerra de lado y lado”, en referencia también a las facciones más radicales del grupo guerrillero.

“El daño ya está hecho contra unos diálogos que ya venían estancados. Es necesario que el Eln se manifieste cuanto antes respecto a su supuesta autoría, pero creo que el proceso está sentenciado así la negara y es muy difícil echar marcha atrás. Ya no importa si fue o no, porque el impacto mediático para la ciudadanía ya se dio”, dijo.

El Estado, por su parte, propenderá por mostrar fuerza en las regiones en las que dicha guerrilla es históricamente fuerte y planteará seguramente operaciones conjuntas para dar de baja a los cabecillas. Como explicó Delgado, el Catatumbo, el sur de Bolívar y la región del Pacífico serán corredores foco de sus acciones. Para De Currea-Lugo no se daría un fortalecimiento de las operaciones, porque “nunca dejaron de ocurrir”. Lo que sí será difícil, una vez rota por completo la mesa de diálogo, es reiniciarla, lo que supondrá una disyuntiva importante para el Gobierno en el mediano plazo.

El país parece abocado a un escenario incierto, porque si “la negociación no sirvió con un grupo que siempre está amenazado por sus propias contradicciones”, como señaló Delgado, el Estado no ha logrado vencer a dicha estructura desde que empezó a operar en el país en 1964 y es difícil que lo pueda hacer todavía en las selvas de nuestro territorio.