Este domingo, Costa Rica vive jornada de elecciones

Este domingo, Costa Rica vive jornada de elecciones

1 de abril del 2018

Costa Rica vive este domingo 1 de abril la segunda vuelta de las elecciones para elegir al próximo presidente del país. Desde las 6 a.m., hora local, abrieron los centros de votación para que los ciudadanos escojan entre el oficialista Carlos Alvarado y el predicador evangélico Fabricio Alvarado a quién dirigirá el Estado.

Los candidatos llegaron a esta segunda instancia tras obtener el mayor porcentaje de votos en la primera vuelta de los comicios, realizada el 4 de febrero pasado.

Fabricio Alvarado, del conservador Partido Restauración Nacional, logró 24,7 por ciento de los votos, mientras que Carlos Alvarado, del gobernante Partido Acción Ciudadana, obtuvo 21,7 por ciento.

Según el Tribunal Supremo Electoral (TSE), un total de 3.322.329 electores están habilitados para elegir al próximo presidente en los 2.087 centros de votación en todo el país.

De esta cifra, 31.864 personas podrán sufragar desde el extranjero, donde habrá centros de votación en 52 consulados de 42 países.

Este domingo habrá cerca de 105.000 personas trabajando en todo lo concerniente a la transparencia de los comicios, incluyendo fiscales partidarios, integrantes de las Juntas Receptoras de Votos, delegados, auxiliares y observadores nacionales e internacionales, informó el TSE.

El voto en Costa Rica no es obligatorio y en la primera vuelta sufragó 65,7 por ciento de los ciudadanos habilitados.

Para este domingo, el TSE convocó a los costarricenses a votar, con el lema: “Este 1 de abril que no le dé igual, vote y ame a su país”.

Quien resulte electo en los comicios de esta jornada sucederá al actual mandatario Luis Guillermo Solís el próximo 8 de mayo.

Elecciones entre el continuismo y el evangelismo político

Los costarricenses deberán optar este domingo entre dos candidatos presidenciales con mismo apellido pero distintas sombras: el oficialista Carlos Alvarado, quien suscita críticas por representar el continuismo, y el evangélico Fabricio Alvarado, cuestionado por su escasa trayectoria en política y sus posturas religiosas, explicó la politóloga Argentina Artavia.

“Ambos candidatos obtuvieron un escaso apoyo en la primera vuelta de las elecciones (celebrada el 4 de febrero), son conscientes de que no pueden ganar una elección por sí solos y de que no pueden resolver los desafíos importantes del país, (por eso) han establecido alianzas estratégicas”, dijo la experta del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica.

Carlos Alvarado, de 38 años de edad, se licenció en Periodismo y cuenta con una maestría en Ciencias Políticas y otra en Economía Social.

Uno de sus puntos fuertes es que cuenta con experiencia en la política, pues fue ministro de Trabajo y se desempeñó como presidente del Instituto Mixto de Ayuda Social de Costa Rica, que atiende los problemas de pobreza, aunque también juega en su contra que muchas personas consideran que no hizo las cosas de la mejor manera, explicó Artavia.

Al candidato del PAC también “le pesa que es el representante del partido de Gobierno y hay algunas cuestionamientos de problemas de gestión en algunas áreas.

“Se le relaciona constantemente con el presidente Luis Guillermo Solís, cuya gestión es considerada entre buena y regular, pero ha sido utilizado con frecuencia para atacarlo; eso quizás ha sido su punto más débil en esta segunda ronda”, dijo la politóloga.

Por su parte, el postulante evangélico Fabricio Alvarado, de 43 años de edad, es conocido en el país por haber presentado hace años las noticias en un canal de televisión, aunque “no terminó sus estudios universitarios de Periodismo”.

En Costa Rica no es necesario tener título para ejercer como periodista, aclaró Artavia, quien añadió que Fabricio Alvarado renunció a esa profesión para dedicarse a la iglesia evangélica, “primero en la música y luego como predicador”.

“No tiene experiencia en la función pública más allá de ser diputado para esta legislación, y renunció para poder asumir la candidatura; no tener una trayectoria que le permita tener un conocimiento más profundo le juega en contra”, dijo la experta.

El hecho de que tampoco era uno de los candidatos con más probabilidades de resultar electo en la primera ronda de las elecciones “le pilló por sorpresa”.

Fabricio Alvarado no cuenta con “la preparación adecuada para disputar la silla presidencial”, opinó Artavia.

El postulante evangélico logró colarse entre los aspirantes a la presidencia después de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitiera un fallo en enero ordenando a sus países miembros que reconozcan derechos plenos a las parejas del mismo sexo y que permitan el cambio de identidad sexual en los registros.

Fabricio Alvarado llamó a desconocer la sentencia y eso le permitió acaparar votos, pues el país tiene una población de mayoría católica y conservadora, donde cerca de un 60 por ciento se muestra a favor de mantener la confesionalidad del Estado.

Retos

Independientemente de quién logre la victoria este domingo, el desafío más importante que tendrán es solucionar el déficit fiscal, “pues se ha acumulado a lo largo de varias administraciones y no se ha podido resolver por la falta de entendimiento entre los actores políticos”, explicó Artavia.

A consecuencia de eso, añadió, existe un retraso en la infraestructura y se precisa una mayor inversión en tecnología, en hospitales, en reforzar la atención primaria en salud y la especializada, entre otras.

“Es necesario sanear las finanzas para hacer las inversiones que se requieren”, concluyó la experta.

Con información de Sputnik