Costa Rica irá a segunda vuelta por tercera vez en la historia

5 de febrero del 2018

Esta es la tercera vez en la historia democrática que Costa Rica tiene que ir a segunda vuelta de elecciones.

Costa Rica irá a segunda vuelta por tercera vez en la historia

Fabricio Alvarado y Carlos Alvarado. Foto: Wikimedia.

Trece candidatos a presidente tiene Costa Rica y ninguno logró la cantidad de votos para ganar la elecciones del domingo 4 de febrero pasado. Por eso, el 1 de abril próximo los ticos tendrán que volver a someterse a elecciones para una segunda vuelta y poder elegir a su presidente.

Resulta que el candidato y predicador evangélico Fabricio Alvarado ha logrado ponerse en carrera debido a su postura sobre el matrimonio igualitario, y así se ha posicionado de primero ante Carlos Alvarado, un exministro del partido gobernante. Aun así, ningún candidato ha logrado obtener los votos suficientes para ganar las elecciones presidenciales para escoger al presidente del próximo periodo (de cuatro años) y tendrán que ir a una segunda vuelta.

De lo que sí están seguros los ticos es de que su próximo presidente se apellida Alvarado.

Esta es la tercera vez que Costa Rica tiene que celebrar una tercera vuelta en sus elecciones presidenciales. Y esta vez sus opciones están muy limitadas y marcadas de conservatismo radical (por el pastor evangélico) y del otro lado por el exministro oficialista, que ha estado marcado por acusaciones de corrupción.

El nuevo escenario está vigente después de que el candidato evangélico, del Partido Restauración Nacional -conservador radical- se puso a la delantera de los sufragios del domingo con el 24.78% de los votos, según datos oficiales del Tribunal Supremo de Eleccones (TSE); es decir, que le falta poco menos de la mitad, porque para llegar a la presidencia le falta el 40%.

En el otro lado, Carlos Alvarado, del partido gobernante Partido Acción Ciudadana, obtuvo el 21.74% de los votos, lo que le da una oportunidad de seguir en carrera.

Sin embargo, las acusaciones sobre corrupción de las que ha sido objeto su partido durante el periodo de gobierno actual y mientras era ministro de Estado, han incidido negativamente en su campaña.

Se supone que Costa Rica es uno de los países de la región con una de las democracias más sólidas y transparentes.

Pero con 13 candidatos en el panorama, acusaciones de corrupción y una indecisión altísima del pueblo votante, el resultado era incierto. Hasta cuado la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su veredicto sobre el matrimonio igualitario ha incidido de manera permanente e irrefutable en las elecciones. El tema: el matrimonio igualitario.

La CIDH valida las uniones de mismo género para los todos los Estados miembros de la Corte, y los hace vinculantes, lo que quiere decir que los gobiernos que pertenecen tiene que legalizar este tipo de uniones. Y en un país como Costa Rica -con mayoría de la gente católica y conservadora- la gente se asustó y se volcaron a apoyar al candidato que de alguna manera les garantizó que bajo su gobierno eso no sucedería. Le llamó “dictadura de género” y dijo que la homosexualidad era una desviación, ganó muchos votos, y se convirtió en uno de los candidatos favoritos. Así, el tema del matrimonio igualitario, irónica e increíblemente, fue el centro de la campaña electoral.

El candidato del gobierno se vendió como más conservador, prometió estabilidad y se mostró más abierto a las uniones del mismo género. En total 3.3 millones de costarricenses estaban habilitados para votar para elegir al presidente y los 57 diputados del Congreso para el periodo 2018-2022.

Solo acudió a las urnas el 65,16% del censo electoral, según los datos del TSE.

El periodo de gobierno actual del presidente Luis Guillermo Solís terminará el próximo 8 de mayo.

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