“Se podría pactar paz con Eln en dos años”: De Currea-Lugo

21 de abril del 2019

¿Qué ha pasado con esta guerrilla luego de que se rompieran los diálogos?

Eln

Es imprescindible hablar del Eln en estos momentos si queremos conseguir completa paz en el país. En Colombia el conflicto armado no se ha terminado pese a que ya no existe la guerrilla de las Farc. Los enfrentamientos armados y el desplazamiento de civiles persisten en el territorio colombiano dados grupos que han llenado ese vacío.

Es precisamente uno de ellos el Eln, una guerrilla que lleva décadas intentando obtener logros políticos a través de la nefasta vía armada. Por eso mismo es que ha dejado cicatrices que han quebrantado la perspectiva de los colombianos para creer en que se puede lograr la paz con dicho grupo.

El más reciente hecho fue el carro bomba que explotó en la Escuela de Cadetes General Santander en Bogotá, un hecho que cobró la vida de 21 uniformados. Además provocó la ruptura de la mesa de diálogos entre el Gobierno y esta organización.

Después de este momento fueron muchas las cosas que se dijeron acerca de lo que sucedía dentro de la organización armada: algunos afirmaban que habían divisiones, otros que no tenían voluntad de paz, entre otras versiones. No obstante, el problema va más allá de especulaciones y demás calificativos que se le otorgan al grupo.

Los miembros de Eln aceptaron su responsabilidad en el hecho. La delegación negociadora que se encontraba en Cuba inmediatamente fue incluida en circular roja de la Interpol. El Gobierno no respetó los protocolos de ruptura, que ya se habían pactado, y por ese entonces las noticias hablaban de la lucha del presidente Iván Duque por capturar a los autores del crimen, y su discusión con Cuba y los demás países garantes para su entrega.

Sin embargo, han pasado tres meses desde que todo esto ocurrió. Y hasta ahora, de todo lo que se dijo en torno a ellos nada se dio, ni se hizo. El Eln sigue operando en el país, como lo ha hecho por más de 50 años, sigue manteniendo su disputa en los territorios, sigue ‘rompiendo tubos’, entre otras actividades que no han cambiado en nada.

Por esa razón KienyKe.com consultó al analista político, periodista y experto en el Eln, Víctor de Currea-Lugo, quien conoce de cerca la situación de la guerrilla y los problemas que se presentaron a la hora de querer negociar un acuerdo de paz con esta. De Currea-Lugo recientemente lanzó el libro “Historia de un fracaso: Diálogos Gobierno-Eln (2014-2019)” (Ícono), en el que aborda mucho de lo que dialogamos.

¿Cómo fue el ‘tortuoso’ diálogo entre el Gobierno y la guerrilla del Eln?

Según De Currea-Lugo el proceso de paz con los ‘elenos’ tiene veintiocho años de intentarse. “El primer intento fue en el año 91, pero están los últimos cinco años, un intento fallido”.

“En estos cinco años el principal problema es que el gobierno de Santos, quiso negociar con el más grande y que al más pequeño lo arrastrara la corriente. Dentro de ese orden de ideas es: negociamos con las Farc que el Eln se junta; el famoso tren de la paz”.

Para él se trata de “un error brutal” porque se desconoce al Eln, por darle el trato “de hermano menor que se contenta con cualquier cosa”.

“Es no entender al enemigo. O tú caracterizas bien al enemigo o estás negociando con el que te inventas. Entonces el desconocimiento con el Eln es brutal”, asegura.

El segundo “gran pecado” que menciona de este proceso de paz es la falta de estrategias, “ahí responsabilizo a ambos lados, pareciera que el gobierno Santos se esforzó mucho en crear una estrategia de negociación con las Farc, pero yo veo que no hay una estrategia de negociación con el Eln”, afirma el periodista.

FOTO: Kevin Narváez

¿Cómo debería ser esa negociación?

“Desde el primer momento en el Eln ha existido la necesidad de negociar”, resalta. Además, afirma que esta negociación “debe tocar cosas de fondo de la estructura social y económica del país, por lo menos acercarse a ellos”. En esta también la sociedad debe tener un papel fundamental, y debe tener un eje, que tiene que ver con lo minero-energético, “especialmente la política petrolera”.

“¿Cuál es la estrategia, el punto final a donde quiero llegar? Hay una serie de cosas, doy una serie de pasos, pero ¿A dónde quieres llegar? ¿Qué es lo que quiero? No se sabe, y siento que al Eln le pasa lo mismo. Es cuando uno no sabe a donde va, entonces cualquier bus le sirve, y termina perdido”, manifiesta.

¿Es verdad que hay división dentro de la organización?

El experto afirma que no existe fractura dentro de la guerrilla. Considera que se trata de un mito que se ha creado en toda Colombia, pero que quedó desvirtuado, según él, tras el 5to Congreso que se dio en el grupo armado en el que se integraron todos los frentes, estructuras y tendencias entre el Comando Central y la dirección nacional.

“Yo le decía esto al presidente Santos, hagan una curva de comportamiento militar, de cada frente, teniendo en cuenta treguas navideñas, semana santa, elecciones, paros armados, muerte de Camilo Torres, entre otras, y dígame qué frente se sale de un promedio, ninguno. No se ve la división del Eln”, asegura.

Además pone de ejemplo la misiva tras el carro bomba de la Escuela General Santander, que no fue firmada “por el Comando Central y frente de guerra urbano, ni el frente guerra oriental, lo firma la dirección nacional. Cuando Nicolás Rodríguez Bautista llama a la tregua del 2017 al 2018, todos los frentes obedecen la tregua y llama al paro armado también”, dice De Currea-Lugo.

¿Cuál es la situación actual del Eln?

“El momento de quiebre de la guerrilla sería el Quinto Congreso, logran una unidad con el ingreso de alias ‘Pablito’ de Arauca, que entra al comando central, con una perspectiva de negociar la paz si fuese posible y si no, continuar en la lucha armada. Y una reestructuración de su organización con un desarrollo urbano”, asegura.

Sin embargo, reitera que es una guerrilla que está dispuesta a negociar, “pero mientras exista la guerra, pues la guerra sigue”.

Foto Victor de Currea-Lugo

¿Por qué es difícil ver esa voluntad de paz por parte de los guerrilleros?

“¿Qué tiene el Eln para mostrarle a su dirigencia interna en términos de avances de la paz? En el año 2017, en las negociaciones que se hicieron en Ecuador, no se hizo ningún documento sustancial. Salvo unos comunicados de prensa conjuntos y una propuesta de la comisión de comunicación y pedagogía el 17 de julio”, dice.

“¿Qué tiene la delegación del Eln para mostrarles a su militancia de avances? Cero, del otro lado podríamos decir lo mismo”, afirma De Currea-Lugo como la razón principal por la que aun no se evidencia dentro de la guerrilla un estímulo para que ellos también crean que es posible un proceso de paz.

“Yo creo que ‘la bolsa de valores’ del Eln cotiza mucho la unidad y no cotiza la paz. Si no hay incentivos para vender la paz dentro de la organización pues primará la unidad”, expresa.

¿Cómo creer en esa voluntad de paz cuando atacan constantemente la naturaleza?

“El Eln hace muchas cosas que no salen en la prensa, prácticas sociales incluso hacer labores de Estado”, afirma. Sin embargo el experto dice que esta pregunta la debería responder la propia guerrilla porque es difícil de comprender el porqué de sus acciones que afectan el medio ambiente.

No obstante, señala dos de sus actividades criminales a las que no le encuentra sentido ni lucha política.

El secuestro: “Porque es no entender el debate ético, político, militar y jurídico; desde el punto de vista ético son personas civiles, desde el militar eso no representa una ventaja al enemigo, se sabe que es una economía profundamente errática. Y jurídico porque es un crimen de guerra”.

Atacar los oleoductos: “Hoy yo sigo sin entender la lógica, porque políticamente es desacreditar la guerrilla, económicamente puede presionar las trasnacionales pero hay otras formas, y jurídicamente es un bien civil, no hay justificación para hacerlo”, asegura.

¿Es verdad que la mitad de los reclutas son menores de edad?

“Yo he estado como periodista en varios frentes de guerra del Eln y eso no es cierto. El Eln plantea que ellos reclutan a partir de los 15 años basados en el Derecho Internacional Humanitario (DIH). En puridad jurídica, el DIH permite el reclutamiento a mayores de 15 años”, afirma el experto, quien además aclara que “tampoco es cierto-que el 70% de Eln esté en Venezuela”.

Foto: Victor de Currea-Lugo

¿Que pasó después de la ruptura de la mesa de negociación?

“Los ataques del Eln no empezaron después de la bomba, han existido siempre. Cuando el Eln declara la tregua navideña, el Gobierno hace una ofensiva militar. No es una justificación pero es un hecho real”, expresa como primer punto de partida para explicar cómo inició esta ruptura.

También menciona el mecanismo de negociación y acompañamiento de los países garantes, en el que se establecía que “si se rompía la negociación por la razón que fuera, había unos tiempos para que esa guerrilla regresara con garantías al país”.

“Eso lo firma el Gobierno de Santos como Estado, frente a una comunidad internacional. Explota la bomba de la Escuela y el Gobierno dice ‘no respeto los protocolos’. El problema es si usted señor Duque, no reconoce que Santos era vocero de un Estado. Usted tampoco puede ser entonces vocero del Estado porque reemplazó fue a Santos”, expresa De Currea-Lugo.

Además, se atreve a afirmar que en un futuro cuando el gobierno colombiano vuelva a sentarse a negociar con el Eln, va ser muy difícil obtener un nuevo respaldo internacional. “¿Qué país va a prestar la casa para negociar?”, cuestionó.

“Cuba ha dicho ‘yo no dejo mover al Eln porque hay unos protocolos’, y hasta que estos protocolos no se activen, los negociadores de Eln estarán allí esperando se resuelva el impase diplomático”, manifiesta el analista.

¿Se podrán retomar los diálogos con el Eln?

“Alguien cercano al Gobierno me preguntaba si la paz con el Eln se podía negociar en dos años, yo le dije que sí. Estoy convencido. El problema es, ¿usted tiene estrategia, tiene un plan, una metodología?”, dice con seguridad De Currea-Lugo sobre volver a un diálogo con esta guerrilla.

“Hay que entender una cosa, que la guerra en el país tiene unas causas reales y si uno no entiende eso está jodido. Tienen que ver entre otras con una problemática social y de exclusión política muy grande, sin eso no se podrá concluir el conflicto”, concluye.

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