“Canal Uno le paga más al Estado que Caracol y RCN”

“Canal Uno le paga más al Estado que Caracol y RCN”

23 de septiembre del 2013

El periodista Daniel Coronell, reconocido por su formidable trabajo periodístico de investigación y denuncia (hoy exitoso director de noticias en Miami) no soportó más ataques desde la emisora W Radio, por cuenta de la prórroga concedia por el Estado al Canal Uno (donde él tiene el noticiero de más alta sintonía) y explotó:

– “No acepto que se me estigmatice. No acepto que Jorge Hernán Peláez me siga insultando. Si esperan que me calle, no lo haré. Todavía no he llegado a esos niveles de mansedumbre..”

Coronell habló con Todelar, que lo consultó acerca de sus diferencias con Jorge Hernán (hijo de Hernán Peláez, de La Luciérnaga) y presentador de varios programas en la W.

Jorge Hernán viene diciendo que a Jorge Barón, a Yamid Amat y a Coronell les entregaron una concesión a dedo, ilegal. La autoridad de televisión, extendió los actuales contratos por otros 40 meses.

– “Ni siquiera yo soy el concesionario – explica Daniel. Lo es la Unión Temporal Colombiana de Televisión, NTC. Están buscando a alguien vistoso para dispararle. Estoy tranquilo, ocupado en otra cosa. Aquí en Estados Unidos no me falta trabajo. Vivo siempre ocupado, como para que Peláez decida estigmatizarme en Twitter y a través de su emisora”.

Coronell dice algo que el país no conoce con claridad. Que el Canal Uno le paga más al Estado que los canales privados Caracol y RCN

– El Canal Uno le paga muchísima plata al Estado. Los concesionarios del Canal Uno le han pagado al Estado 196.799 millones de pesos, una suma mayor a los 138.620 millones de pesos que le han pagado Caracol y RCN. Pero como suele suceder en Colombia, todo lo del pobre es robado. Parece entonces que nos estuvieran dando una graciosa concesión a nosotros, cuando pagamos más que los privados. Algo más del 42 % de los ingresos por publicidad del Canal Uno, terminan en manos del Estado, mientras que el pago de tarifa de concesión para canales privados no llega al 5 %. Nadie ha dicho estas cosas y nadie las va a decir, porque arman debate sobre el tema nuestro, sin invitar a nuestros voceros a hablar.

¿Es infundada la versión –entonces- que mientras Caracol y RCN pagaron mucho dinero por la concesión, a ustedes les regalaron el Canal Uno?

Claro que es infundado, ahí le estoy mostrando las cifras. El doctor Jorge Acosta, que es el gerente de NTC, puede hablarles con absoluta extensión de cada una de esas cifras, que además son transparentes. Todos esos números son públicos y están al alcance de cualquiera. Sin embargo, muchos se guían por prejuicios, en vez de consultar la verdad.

¿Cómo se llegó al enfrentamiento con Jorge Hernán Peláez?

Tengo el mayor respeto y consideración por Jorge Hernán. Conozco a toda su familia. Pero creo que no ha sido suficientemente juicioso averiguando, a la hora de expresar opinión. Entonces, termina poniendo un tuit, de una contundencia jurídica única, sabiendo que no es así.

Durante semanas yo he soportado críticas de parte de la W. No he dicho nada. Pero hace unos días puso un trino que me pareció ofensivo contra mí. Le contesté y eso derivó en una invitación a debatir el tema en la emisora donde él trabaja. Y todo se limitó a dos preguntas…y ya.

Peláez dice que los contratos de los concesionarios del Canal Uno no se pueden prorrogar. Suena lógico, pero hay que verlo desde un punto de vista jurídico integral. Resulta que eso decía la ley cuando se adjudicaron los contratos, pero después fue expedida una ley (año 2007) que perimitió la prórroga.

Aprobaron la Ley Martha Catalina y los volvieron no prorrogables. Varios noticieros presentaron sus demandas ante la Corte Constitucional y ante el Consejo de Estado y las dos autoridades con jurisprudencia que está vigente, establecieron que los contratos se podían modificar por ley posterior. Es lo mismo que pasa ahora. Eran no prorrogables en el momento de su firma, pero una ley posterior estableció que sí son prorrogables. Es un tema aburrido, un tecnicismo, pero yo me sentí ofendido por el calibre de los trinos de Peláez.

Inicialmente había cuatro concesionarios para el mismo canal. ¿Quién falta?

Falta un cuarto concesionario, constituido por RTI Televisión y Programar Televisión. Al comienzo de esta licitación, hace 10 años, Programar Televisión era de la familia López Caballero y particularmente del doctor Felipe López.

Por el camino, Felipe decidió vender esa compañía y por efecto de esa venta terminó RTI asociado con unas personas con las que no quisiera estar.

A mí me parece totalmente legítimo que RTI no quiera estar asociado con ellos, pero siento que quisieron darle una patada al tablero general para solucionar el problema de salir de unos socios que ellos consideran incómodos. Que todos los concesionarios tengan que hundirse por cuenta de que RTI no ha podido solucionar el problema en su casa.

Esa situación fue aupada por parte de amigos de Patricio Wills, una persona que yo respeto muchísimo y considero el empresario más importante que ha tenido la televisión colombiana, pero hacer lo que pretenden no se puede.

Daniel Coronell Noticias UNO, kienyke

Peláez le critica que usted camina sobre la cuerda del periodismo, pero defiende los intereses como empresario…

Evidentemente yo tengo intereses en el tema de televisión, soy accionista de una de las compañías consorciadas, y en esa condición actúo. No estoy asumiendo mi defensa en la revista Semana, donde escribo. Tampoco lo hago en Noticias Uno, donde no intervengo en la parte editorial, por respeto a mis colegas.

Otra cosa, bien distinta, es que me deje insultar por Peláez o por cualquiera que quiera ganar seguidores en Twitter. Me parece legítimo que pueda responder, pero no en los medios donde trabajo como periodista.

¿Cómo es lo de Patricio Wills, con más detalles?

Felipe López y Patricio Wills se asociaron en Programar TV. Eran personas muy compatibles en muchas cosas, pero por el camino, hace unos años, Felipe decidió venderle Programar a otras personas. No sé quiénes son. Y Patricio quedó casado con unas personas con las que él no tenía ninguna relación ni compatibilidad. Es como si usted se casa con una señora y se despierta al otro día con otra que a usted no le gusta.

Patricio no quiere seguir asociado con esta gente en una prórroga, con socios que considera incómodos. Para hacerlo hay dos vías: él le compra a sus socios. O (la segunda) no piden prórroga y esperan que esos espacios salgan a licitación como deben salir y se presentan solos.

¿Y entonces cuál es el problema?

Dentro de la muy particular lógica que a veces anima las relaciones en Colombia, algunas personas determinaron que si Patricio no podía resolver su conflicto, los demás debíamos terminar involucrados en el problema.

Esa solución es la que de alguna manera promocionó Julio Sánchez durante semanas. Todos los días en la W, a toda hora, incluso el día más crítico del paro campesino, con el presidente Santos como invitado, Julio decide preguntarle al presidente por la situación del Canal Uno para concluir la entrevista.

Me parece que ese es un trámite de intereses de amigos que no es aceptable. Lo digo con todo el cariño y el respeto que le tengo a Julio, pero ahí no estaba actuando como periodista, sino tramitando unos intereses. Me quedé callado. Nada dije. Por semanas hicieron eso, tratando además de echarnos una aplanadora comercial por encima. Pero hace unos días no me aguanté más, le contesté el trino a Jorge Hernán Peláez. Ese fue el origen de todo esto.

¿Es cierto que usted vive ensañado contra Julio, la W, y Peláez?

Yo no vivo en eso, vivo en otra cosa, vivo pendiente de las inundaciones en México, del trámite de la reforma migratoria. Estoy ocupado como para estar dándole palo a los colegas. Pero no creo que me deba dejar ofender.

Y la pregunta del millón, ¿por qué mantener Noticias Uno cuando le está yendo tan bien en Miami?

Primero, esto que tengo aquí es algo temporal. En cualquier momento me despiden o decido irme. Es una maravillosa experiencia que me está brindando Univisión, pero no es algo en lo que yo me vea el resto de la vida. Es y ha sido un gran honor dirigir un sistema de noticias tan destacado y haber tenido la suerte de haberlo llegado a ser el primero en Estados Unidos, sin importar idioma en el curso de dos años.

En segundo lugar, son algo más de 100 familias las que derivan su sustento de Noticias Uno. Noticias Uno, de pronto nadie se acuerda, ha denunciado los mayores actos de corrupción de las últimas administraciones. Por Noticias Uno se conoció la ‘Yidispolítica’, la compra de los votos parlamentarios para la aprobación de la primera reelección del presidente Uribe. Los negocios de sus hijos. Por Noticias Uno se conoció gran parte de la historia de los falsos positivos. Por Noticias Uno se conocieron los negocios particulares del ministro Peñaloza que conllevaron a su renuncia.

Es Noticias Uno el guardián que ha tenido la mira en los actos de corrupción. Gracias al periodismo de investigación de Noticias Uno Colombia ha sabido mucho de su realidad en los últimos años. Ahí trabajan los mejores periodistas de investigación que tiene la televisión colombiana.

Ahora, ¿usted cree que debemos dejar desaparecer Noticias Uno para que esos espacios de información los llene el uribismo o el santismo con agenda política?  No, yo creo que hay que defender los escasos espacios que tiene el periodismo independiente para expresarse en Colombia y Noticias Uno, modestia aparte, es uno de los más importantes.

Así como veo con gratitud las oportunidades que tengo ahora, también veo -con seguridad- que mi destino es volver a Noticias Uno, y trabajar por las cosas que siempre he creído. Había una vieja canción de los comienzos del rock en español que decía, prefiero ir en taxi que en buseta, prefiero ir en taxi, pero ante todo prefiero mi bicicleta.