Cinco desafíos que afrontan las Farc

Cinco desafíos que afrontan las Farc

2 de Mayo del 2017

Este primero de mayo se cumplió el día D+150 en el cronograma de dejación de armas acordado entre el Gobierno y las Farc, lo que significa que este grupo tendrá que entregar a la Misión de la ONU el 40%  restante del arsenal que tanto daño han hecho a Colombia durante más de 60 años. Así las cosas, de acuerdo con lo pactado entre las partes, el primero de junio será el día D+180, cuando la guerrilla no podrá tender ni un solo fusil en su poder. Esta es una de las condiciones establecidas para que sus miembros puedan hacer tránsito a la vida política. 

El proceso vuelve a estar en el centro del debate. Según la información divulgada por Naciones Unidas, hasta el momento han sido entregadas 140 de 7.000 armas registradas y ha sido destruida una caleta de al menos 900 que están distribuidas por todo el territorio nacional.

Aunque hay analistas que señalan que la fecha podría retrasarse, el Gobierno reafirma que se mantiene el calendario propuesto en un principio.

“En un mes se debe haber terminado el proceso de dejación de las armas de las Farc, ya registradas por la Misión de la ONU”, reiteró el presidente Juan Manuel Santos.

En contraste, desde otros sectores políticos continúan viendo un panorama gris. “Este proceso con las Farc es un verdadero fracaso. Se llegó el ‘Día D’ y solo han devuelto 140 armas. Su partido político será un partido armado”, comentó la representante por el Centro Democrático, Margarita Restrepo.

fiscalía Farc zonas veredales

Foto: Twitter

Aunque las Farc han subrayado que su apuesta será seguir trabajando por la paz, haciendo “política sin armas, sin mentiras, sin corrupción, con la fuerza inequívoca de la razón y de las alianzas”, según manifestó Iván Márquez durante el Congreso Nacional de Paz en la Plaza de Bolívar en Bogotá, parece que se trata de un largo camino cargado de altibajos, en donde el asunto de las armas no es el único ni el más relevante; solo uno de los primeros pasos a dar.

Las denuncias por el presunto reclutamiento por parte de grupos paramilitares que buscarían controlar los sitios abandonados por las Farc, la seguridad de los indultados y desmovilizados, las acciones de las disidencias y las condiciones para hacer política son unos de los más duros retos a los que se enfrenta el grupo en el marco del posconflicto.

Kienyke.com consultó a varios expertos en la materia, que analizan la coyuntura y lo que podría suceder en los próximos meses.

Los retos de las Farc en el posconflicto

1.Caletas ponen en riesgo la transparencia del proceso

Semanas atrás el Ejército halló un poderoso arsenal de la guerrilla en Puerto Leguízamo, Putumayo, un municipio fronterizo donde abundan los cultivos de coca. Había 54 fusiles, 15 granadas, 200 minas antipersonal, seis ametralladoras, dos subametralladoras, 16.500 municiones, 3.600 detonadores, 32.500 metros de cordón detonante y 16.000 cartuchos.

La noticia generó innumerables reacciones y críticas que rondaron, en especial, a la posibilidad de que las Farc estuviera mintiendo e incluso buscando guardar este tipo de artefactos en caso de que el plan de implementación no resulte como se espera.

Para Eduardo Álvarez, director del área de Dinámicas del Conflicto, de la Fundación Ideas para la Paz, este era un riesgo anunciado, que pone en peligro, no la dejación de armas, sino la transparencia del proceso en general.

“(Desde la organización) hemos venido diciendo que el hecho de que no se entreguen todas las armas genera dos cosas, que sigan en circulación en un mercado negro o que los desertores puedan saber dónde están y posteriormente las busquen”.

Para entenderlo mejor, el analista Fernando Posada pone como ejemplo el caso de El Salvador.

“Hubo un punto en el que incluso el Gobierno tuvo que ofrecer a la guerrilla que le compraba las armas. Entonces, lo que tenemos que aprender es que entre menos armas queden en circulación, hay más garantías de que los excombatientes no vuelvan a caer en manos de organizaciones criminales”.

En este sentido, dicen los expertos, una gran responsabilidad recae sobre el mecanismo de monitoreo y verificación.

2. ¿Los ‘paras’ están reclutando a los miembros de las Farc?

El senador Armando Benedetti hizo una grave denuncia en la Comisión Primera del Senado el pasado 25 de abril. Según advirtió, grupos de paramilitares están ofreciendo grandes sumas de dinero a guerrilleros de las Farc a cambio de que se sumen a sus filas y abandonen sus campamentos temporales.

“Los paramilitares han ofrecido hasta 1’800.000 pesos a los guerrilleros rasos para que se incorporen en sus grupos. En el mismo sentido, a los comandantes de frente han llegado a ofrecerles hasta 10 millones de pesos”, comentó.

Si bien el pronunciamiento provocó cientos de reacciones, para los analistas políticos no es un tema nuevo. Según explica a este medio el experto en seguridad Jairo Libreros, estos grupos criminales estarían viendo a los miembros de las Farc como milicianos con capacidades para conformar sus filas.

“Hay fuentes para sostener que la afirmación del senador Benedetti es cierta. Hay actores vinculados con el tráfico de droga, llámense bandas criminales u otra categoría, que están interesados en reclutar mandos medios para que se encarguen del cuidado de rutas del narcotráfico y cultivos ilícitos porque son personas con mucha experiencia. Sin duda esto es una amenaza para la estabilidad de lo acordado”, subraya.

Álvarez añade que, puede convertirse en “mano de obra con conocimiento de guerra, un atractivo para los grupos criminales en diferentes regiones del país y para redes trasnacionales que mueven el narcotráfico en las fronteras”.

3. Guerrilleros y sus familias en riesgo, ¿inevitable?

Otro de los hechos que ha llamado la atención de la opinión pública por estos días, ha sido la seguridad de los hombres y mujeres de las Farc. El revuelo se produjo el pasado 20 de abril, cuando se conoció que Luis Alberto Ortiz Cabezas, conocido como ‘Pepe’, fue asesinado en Tumaco, Nariño, tan solo 15 días después de recibir el beneficio de indulto y salir de la cárcel.

¿Quién es el responsable de su muerte y quién podría estar detrás de otras más? Las hipótesis son varias: Que seguía manteniendo contacto con milicianos, que fue un ajuste de cuentas, que le tendieron una trampa.

Esto, para Libreros, es un “campanazo de alerta”.

“Este riesgo se presenta siempre en todas las etapas de posconflicto. Muchas de estas personas, al hacer el tránsito de la ilegalidad a la legalidad son recibidas con rechazo en ciertos sectores. Hay ajustes de cuentas y quienes se aprovechan de que estas personas ya no tienen el respaldo militar de sus grupos armados. Si el estado no es capaz de proteger la integridad y la seguridad de los desmovilizados o de los líderes que han revindicado el proceso de paz es una gran amenaza, no solo le resta legitimidad a lo pactado sino que entorpece el proceso de reconciliación nacional”, señala.

Foto: Captura de pantalla

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4. Cómo hacerle frente a las disidencias 

De otra parte, el vicepresidente Óscar Naranjo afirmó que de acuerdo con organismos de inteligencia del Estado, serían hasta 400 los guerrilleros que no quisieron acogerse al proceso de paz. Aunque aseguró que la cúpula de mando de las Farc “está trabajando fuertemente” para controlar estos grupos, que operan en su mayoría en los departamentos de Meta y Guaviare, muchos sectores los ven como una amenaza importante en el posconflicto. El desafío, en este caso, sería que el Estado las combata y las someta a la justicia. Para el profesor Jairo Libreros, es “un proceso que puede demorar tiempo pero cuyos resultados son efectivos”. 

Sin embargo, rescata que el Estado sí “puede combatirlas y someterlas a la justicia”, teniendo en cuenta también que “las Fuerzas Militares han venido recuperando sectores en donde la seguridad no ha sido efectiva”.

Por ahora, lo preocupante, son las acciones que puedan ejercer en ciertas regiones.

“Es su capacidad de generar impacto en varias partes del país, por ejemplo con el reclutamiento de niños y niñas y la capacidad de alianza que pueden hacer en corto y mediano plazo”.

5. “A las Farc le toca aprender a hacer política en el contexto actual”

Otro tópico que ha generado ampolla entre varios sectores, teniendo en cuenta esta serie de condiciones, es la participación en política de las Farc. Mientras varios proyectos de ley que garantizan la implementación de los acuerdos se debaten en el Congreso, los miembros del grupo se alistan para dar este paso. Sin embargo, no deja de preocuparle, tanto a ellos como a algunas organizaciones, una posible arremetida que termine con el fallecimiento de decenas de personas, como ocurrió en el caso de la Unión Patriótica.

La seguridad que brinde, en primera medida el Estado, es fundamental.

“Se tiene que entender a las Farc en estar tan preocupados por la seguridad porque definitivamente en este momento no se ve una respuesta integral por parte del Estado”, resalta el analista de la Fundación de Ideas para la Paz.

De lograr este enorme reto y después de afrontar una respuesta, que no sería tan positiva, por parte de la ciudadanía, el movimiento político que se cree en los próximos meses tomaría fuerza en unos años.

“Las Farc han cambiado mucho de discurso en los últimos años. En 2010 era una guerrilla comunista, pero una vez iniciado el proceso de paz se dan cuenta de cómo ha cambiado el entorno político colombiano porque lo pueden conocer con sus propios ojos. Se dan cuenta de que si quieren tener vigencia política también tienen que modernizar el discursoHay un cambio muy interesante, que sin duda podría tener un impacto a largo plazo; es posible que para las elecciones de 2018 no vayan a tener una votación mayoritaria por la impopularidad que han adquirido en estos años, pero creo que si logran tomar vocería más adelante, alcanzarían fuerza como otros movimientos de izquierda, amenazan por ejemplo al Polo Democrático”, puntualiza el politólogo Fernando Posada.

En medio de este panorama, Colombia recibirá por primera vez en su historia la visita de los representantes de los países miembro del Consejo de Seguridad de la ONU. Se espera entonces que entre este miércoles y viernes (el 3 y el 5 mayo), el organismo adelante una revisión de los avances del proceso de paz. 

“No viene porque Colombia sea un problema, sino porque es el único caso de éxito que la ONU tiene en este momento en el mundo entero. A eso vienen, a respirar un poco de tranquilidad y ver por lo menos algo exitoso”, comentó el presidente Santos.