La encuesta más confiable: ¿Presencial o Digital?

La encuesta más confiable: ¿Presencial o Digital?

13 de Septiembre del 2017

El país va por mal camino, o eso es lo que piensan los colombianos, de acuerdo a las dos últimas encuestas que han salido. Una de ellas es la de Pulso país, hecha presencialmente, y otra, la de Guarumo que se hizo on line. 72,2% de los encuestados por Guarumo dijeron que Colombia va mal; en Pulso País, la opinión fue de 65%.

La encuesta de Pulso país la respondieron 900 personas. La de Guarumo, 1657.

En cuanto a las preferencias presidenciales, las personas que participaron en la encuesta de Guarumo se inclinaron por el voto en Blanco (20.7%). El siguiente en la lista es el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro, con un 10.1%. Luego estaba Claudia López con un 9%.

Respecto a la de Pulso País, su última encuesta realizada reveló que Gustavo Petro es uno de los precandidatos presidenciales con mayor intención de voto. El exalcalde obtuvo un 11,2%. Le sigue Sergio Fajardo, con 9,6%, Clara López 8,3% y Germán Vargas Lleras con 6,7%.

Frente a este tema Kienyke.com contactó a Cesar Valderrama, Director General de Datexco Company para hablar sobre la efectividad de este tipo de sondeos. En este caso una de las dudas más frecuentes es la precisión de las encuestas que se realizan por internet y las personales:

“Los estudios de opinión con recolección a través de encuestas personales o telefónicas, generalmente parten de un universo conocido previamente antes de iniciar el estudio, y con base en esa información los resultados de la muestra se expanden al universo, esto es método científico y son confiables”. 

“Los sondeos hechos por internet no parten de un universo previamente conocido y no representan una muestra confiable, no tienen método científico y  no son confiables“. 

Actualmente, las dudas sobre la veracidad de las encuestas es notoria, teniendo en cuenta casos como el Plebiscito, el Brexit o la elección de Donald Trump en Estados Unidos. Allí los resultados de esos sondeos fueron contrarios a los evidenciados en las votaciones finales. Frente a este cuestionamiento Valerrama asegura que las encuestas son totalmente confiables. 

“Definitivamente sí se puede confiar en las encuestas, aun cuando efectivamente ha habido recientemente tres casos de estudios de opinión pública o “encuestas” en que los resultados de estos no coinciden con la realidad al momento del conteo de los votos”.

Valderama afirmó que en estos tres casos, las firmas de investigación no acertaron. Señaló que a pesar de ser casos diferentes existe un factor que podría influir en el cambio en los resultados:

“En los tres casos, los medios de comunicación tradicional, en su mayoría divulgaban y promovían en general una posición casi unánime. En la elección de Trump, lo correcto era votar por Hilary; En el Brexit lo correcto era votar No; y en el Plebiscito en Colombia lo correcto era votar Sí”. 

El director de Datexco afirmó que en la opinión pública no existen respuestas correctas, y en estos casos, posiblemente esa “respuesta correcta” no era compartida mayoritariamente. No obstante, ante la persuasión de los medios de comunicación las personas se sienten la necesidad de congraciar con la opinión de los demás.  

“Partiendo de la existencia de un sentimiento generalizado en la población con respuestas correctas e incorrectas, cuando un respondiente es indagado por su opinión o intención de voto, este lejos de estar pensando en dar su opinión objetiva, responde lo políticamente correcto, tienen el temor de decirlo o admitirlo. El sesgo de aprobación consiste en que el respondiente busca congraciar o lograr su aceptación o evitar una vergüenza a partir de una respuesta que guste a una comunidad, en este caso el entrevistador que representa a la población. Definitivamente es una vergüenza responder lo que es políticamente incorrecto, siente vergüenza al responder contrariando lo que “todo el mundo dice” (lo que los medios de comunicación han construido como respuesta correcta)”.

Lo que deduce que es en las urnas cuando lejos de las miradas, de la opinión ajena y los medios de comunicación expresan realmente su intención de voto, y es ahí cuando se produce la contradicción entre los resultados previos y los finales.

Por otro lado, en Colombia el próximo año serán las elecciones presidenciales; ya varias firmas se han encargado de medir  la intención de votos de algunos ciudadanos. Esto genera en la población un incremento de actividad política que tiene como fin  conocer la intención de voto real. A esto, Valderrama asegura que la mejor forma de garantizar los resultados es a través del escrutinio de los sondeos.

“Aplicar método científico históricamente comprobado es garantía de credibilidad, la evidencia en la precisión de los resultados e identificación de tendencias son las que hablan bien de nuestra firma y nuestra metodología y nuestros resultados históricos”.

De igual forma, precisó que “Datexco, ha tenido a lo largo de más de 20 años, una precisión de los resultados de nuestros estudios frente a los escrutinios superior al 85%”. Sin embargo, recordo que los estudios electorales no son una predicción “las encuestas no predicen el futuro, evidencian que está pasando en un momento dado, lo que deriva en que en múltiples ocasiones cuando un electorado está indeciso para decidir su voto, o la encuesta es realizada con muchos días de diferencia frente al día del escrutinio, estos resultados de un escrutinio pueden diferenciarse sustancialmente de los de la encuesta”.