En venezuela, oficialismo y oposición, perdieron la razón

En venezuela, oficialismo y oposición, perdieron la razón

18 de mayo del 2016

La situación política en Venezuela se complica cada vez más. Este miércoles la oposición desarrolló unas nuevas marchas con el propósito de dirigirse al Consejo Nacional Electoral (CNE), para exigir que se dé una respuesta con respecto a la revisión de firmas recogidas para pedir un referendo revocatorio a Nicolás Maduro.

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Sin embargo, la Guardia Nacional Bolivariana intervino para terminar las movilizaciones, al igual que el pasado miércoles, haciendo uso de la fuerza. Las fuerzas militares dispersaron la multitud usando gases lacrimógenos y disparando perdigones a los manifestantes.

Pero los constantes enfrentamientos no se han visto únicamente en las calles. Los políticos venezolanos con frecuencia realizan fuertes declaraciones que, según algunos analistas, sólamente incentivan el odio y la división entre la población que está claramente polarizada entre oposición y oficialismo.

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El más reciente caso de enfrentamientos verbales entre ambos bandos se dio en los últimos días por las mencionadas marchas. El presidente Nicolás Maduro afirmó que las manifestaciones son un intento de generar un golpe de estado: “Hay planes para convertir las marchas en Caracas en eventos insurreccionales y violentos, por lo que las autoridades están obligadas a garantizar la paz”.

Quizá lo que más roces ha generado en las últimas jornadas ha sido el intento de Maduro por recuperar el poder que perdió en el parlamaneto nacional (la Asamblea Nacional, AN), decretando estado de emergencia económica, que fue rechazado por la entidad. De decretarse emergencia económica, el Presidente tendría más facultades y le daría beneficios al ejército.

Los líderes opositores no tardaron en reaccionar: “Si Maduro quiere aplicar este decreto, que vaya preparando los tanques de guerra y los aviones a la calle, porque va a tener que aplicarlo por medio de la fuerza”, dijo Henrique Capriles.

En una rueda de prensa, Maduro afirmó que la oposición no aprobó el decreto porque hacen parte de un complot en el que también estarían involucrados el secretario de la OEA, Luis Almagro y el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe: “Esta campaña precede la búsqueda de los justificativos para una intervención general en nuestro país. Y de esa campaña hace parte prácticamente toda la oposición: esa Asamblea Nacional, inútil, incapaz e insuficiente, hace parte de esos planes”.

“La Asamblea Nacional de Venezuela perdió vigencia política. Es cuestión de tiempo para que desaparezca”, agregó Maduro, que, en pasadas oportunidades, amenazó con disolver la asamblea, la cual considera inconstitucional y fuera de la ley.

Por su parte, el diputado Elías Jaua aplaudió la iniciativa del decreto propuesto por el presidente y acusó a la oposición de buscar una guerra: “Con este decreto, el Presidente está evitando la guerra civil que ustedes están promoviendo en Venezuela”.

Las declaraciones de opositores también han sido catalogadas como “incendiarias” por parte de algunos expertos. Un ejemplo de esto se ve en una entrevista que respondió a un medio local Henry Ramos Anup, presidente de la Asamblea Nacional, que calificó de débil al gobierno: “Este gobierno está en una situación muy comprometida, muy frágil y muy endeble y tiene que hacer mano de un disparate como este (…) para tratar de simular que tiene fuerza para mantenerse en el poder”.

Otros líderes opositores, como el diputado Julio Borges, afirman que esta medida busca formalizar una dictadura: “Con estas medidas, les queda es atrincherarse frente a 30 millones de venezolanos que quieren un cambio. O estamos con la Constitución, o se está con la fuerza bruta”.