El apartamento de Pablo Ardila en un lujoso sector de Nueva York

17 de febrero del 2015

Adquirió un penthouse por cuatro millones de dólares.

Pablo Ardila

Los seis millones de dólares que recibió el exgobernador de Cundinamarca, Pablo Ardila, al vender un lujoso apartamento en el sector más exclusivo de Nueva York, inmueble que adquirió al parecer a través de una empresa fachada, no han podido ser rastreados por la justicia colombiana.

Lea también, El lujoso apartamento que compró James Rodríguez en Santa Marta.

La venta del penthouse en la torre Time Warner Center, que Ardila y su familia adquirieron por cuatro millones de dólares en el 2004, fue revelado por uno de los diarios más influyentes del mundo, el New York Times, por lo que el polémico excongresista vuelve a estar en el ojo del huracán.

También lea, El avión de 580 millones de dólares que compró el presidente de México.

El Time Warner Center se compone de dos rascacielos de casi 229 metros de altura, con apartamentos y áticos de lujo, junto con un condominio impresionante, un gimnasio y varias tiendas.

Según el New York Times el 37 por ciento de los condominios del Time Warner Center pertenecen a extranjeros. Al menos 16 propietarios han tenido acusaciones por parte de los gobiernos de sus países de origen, sea de manera personal o como líderes de empresas.

Aunque la Fiscalía colombiana ha estado detrás de algunas inversiones de Pablo Ardila, según varias notas de prensa, una jugada de este ha impedido que sean rastreados los bienes. La supuesta empresa de papel, a través de la cual compró el condominio, fue trasladada de Colombia a Weston, Florida.

Kienyke.com habló con la directora de la organización Transparencia por Colombia, Elisabeth Ungar, quien sirvió de fuente en el reportaje del New York Times, para saber por qué a la justicia colombiana se le dificulta rastrear los bienes y el dinero con que habrían sido adquiridos dichos bienes.

“La justicia en Colombia no ha logrado recuperar históricamente bienes mal habidos que están en el exterior porque no hay realmente una colaboración con suficiente análisis y eficacia de los gobiernos de los países donde llegan esos recursos. A eso se suma la ineficacia de la justicia colombiana, lo que genera una gran impunidad frente a esos hechos”, indicó.

Sin embargo, al exgobernador de Cundinamarca le ha gustado negociar con propiedades y lujosos inmuebles. A mediados del 2013 el presidente de Pacific Rubiales, el venezolano Ronald Pantín, compró la lujosa propiedad donde Ardila vivía en Bogotá.

El condominio es recordado porque estaba decorado por los gustos excéntricos de Ardila. Lo más extravagante son las cabezas y restos de animales disecados que él mismo cazó en las excursiones que hizo en varias oportunidades por el África. La lujosa casa tiene 2.600 metros cuadrados.

Pablo Ardila

Los líos judiciales de Pablo

En 2010 Pablo Ardila salió de la cárcel La Picota, luego de estar algo más de dos años en prisión por un proceso de enriquecimiento ilícito, por hechos relacionados a su mandato como gobernador de Cundinamarca. Recuperó su libertad debido a un vencimiento de términos de la investigación.

Las polémicas de Ardila se remontan a los años noventa, cuando siendo representante a la Cámara abrió una investigación contra algunos magistrados de la Corte Suprema de Justicia que a su vez estaban indagando la infiltración de dineros del narcotráfico en varias campañas políticas del 2004.

El año pasado rindió indagatoria en la Fiscalía en el marco de una investigación en su contra por presuntas irregularidades en un convenio que suscribió en calidad de gobernador con la Universidad de Cartagena para la construcción de distritos de riego para tres municipios de Cundinamarca. Según la investigación, dicho convenio se habría firmado sin licencias ambientales.

De igual manera, la Fiscalía también lo investiga por irregularidades en la firma de un contrato para la sistematización de los colegios del departamento. Así mismo, hay otra investigación que le adelanta la Corte Suprema de Justicia por sus supuestos nexos con grupos paramilitares.

En el ente acusador también reposa otro proceso en su contra por incremento injustificado de su patrimonio, y uno más por presuntas irregularidades en el manejo de 9.000 millones de pesos de la Empresa de Licores de Cundinamarca.

La Fiscalía además indaga a Ardila por otras irregularidades en un contrato para desarrollo vial por más de 2.000 millones de pesos, que compromete a empresas del grupo Nule.

Otros compradores de “dudosa reputación”

The New York Times no solo se fija en el caso de Pablo Ardila. No obstante destacan su historia debido a las investigaciones que la justicia colombiana adelanta en su contra.

“Mientras que Ardila estaba tras las rejas, la compañía Shell vendió su apartamento y obtuvo una ganancia adicional de 2 millones de dólares (…) Su abogado, Mauricio Cristancho, dijo que su cliente fue víctima de ‘una persecución absurda’. A pesar de lo que el señor Ardila había dicho a The New York Times sobre ese condominio, dijo el abogado que la unidad residencial pertenecía al padre del señor Ardila, un rico hombre de negocios”, dice el reportaje.

Si Ardila hubiese conservado esa lujosa propiedad, tendría como vecinos a personas de dudosa reputación. El piso 74 del Time Warner Center fue comprado en 2010 por la familia de Vitaly Malkin, un exsenador y banquero ruso que tiene prohibido entrar a Canadá debido a acusaciones de lavado de dinero y tráfico internacional de armas. A ese apartamento le invirtió 15 millones de dólares.

Empresarios-01

El rotativo estadounidense también denuncia el negocio que hizo el empresario griego Dimitris Kontominas para adquirir un condominio en el lugar por 21,4 millones de dólares. Él fue procesado en el país heleno por un caso de corrupción que incluso lo tuvo detenido.

Pero de esos nombres el más sonado es el del exgobernador del estado mexicano de Oaxaca, José Murat Casab. La propiedad de la familia Murat, dice el diario, fue “oscurecida” por trámites con empresas fachada, aunque en el edificio Times Warner han vivido los hijos del político. Lo curioso es que cuando dicho medio de comunicación comenzó a indagar a la familia Murat sobre la legalidad de su predio, los hijos inquilinos comenzaron a evadir la titularidad sobre el inmueble y lo transfirieron a “compañías fachada en Utah”.

Otros de los polémicos propietarios de estos condominios en la Gran Manzana son el predicador religioso Creflo Dollar, a quien senadores de los Estados Unidos han pedido investigar por presunto enriquecimiento ilícito; el exministro ruso Andrey Vavilov, quien tiene indagaciones en Moscú por abuso de funciones; y hasta el príncipe Bandar bin Sultan de Arabia Saudita, quien fue embajador en Washington hasta 2005 y hoy es ministro de la monarquía. Al él el Congreso de Estados Unidos lo tuvo en investigación por, presuntamente, haber favorecido a la realización de los ataques del 11 de septiembre, aunque dichas acusaciones no han sido comprobadas.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO