Los conservadores mantienen hegemonía en Reino Unido y no sueltan el gobierno

Los conservadores mantienen hegemonía en Reino Unido y no sueltan el gobierno

7 de mayo del 2015

Aunque las encuestas predecían una disputa “voto a voto” entre el gobernante partido Conservador inglés y el opositor Partido Laborista, los resultados preliminares muestran una holgada ventaja del oficialismo en las elecciones generales celebradas hoy en Reino Unido.

El resultado a boca de urna, que no es oficial pues este se conocerá en la mañana del viernes, concluiría que el partido Conservador se aseguraría al menos 316 escaños en el Parlamento, mientras el Laborista 239.

De esta forma, la colectividad azul necesitaría solo 10 parlamentarios para asegurarse la mayoría absoluta. Dicho número, predicen los expertos, lo podrían obtener con una eventual coalición con el Partido Liberal Demócrata.

El actual premier británico, David Cameron, se quedaría otro periodo en Downing Street 10 (sede del gobierno inglés), y le arrebataría esa oportunidad a su rival, el laborista Ed Miliband.

El tercer partido en el poder es el Partido Nacionalista Escocés, que conseguiría 58 sillas en la Cámara de los Comunes. Su influencia preocupa a la Corona, pues podrían insistir en una nueva campaña independentista.

Nada está ganado

Este ha sido uno de los comicios más impredecibles de los últimos años en el Reino Unido. Los británicos votaron para renovar los 650 escaños de la Cámara de los Comunes del Parlamento de Westminster.

Los sondeos sobre intención de voto publicados durante la campaña electoral han mantenido en un empate a los dos principales partidos del Reino Unido, el Conservador y el Laborista, los únicos con posibilidades de formar Gobierno según el sistema electoral del país, de mayoría simple a una sola vuelta.

En el sistema británico, gana en cada circunscripción electoral el candidato con más votos y a nivel nacional el partido con más escaños, por lo que se necesitan 326 asientos para que una formación obtenga la mayoría absoluta.

En caso de que ninguna de las dos principales fuerzas obtenga la mayoría necesaria para gobernar en solitario, el Reino Unido se quedaría en una situación que se conoce como Parlamento “colgado” o bloqueado.

Menos poder para los ‘eurófobos’

El Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), obtendría en estas elecciones solo dos escaños, según el sondeo a pie de urna difundido tras el cierre de los colegios electorales.

El partido ‘eurófobo’ es reconocido por exigir que el Reino Unido no tenga casi ningún vínculo con la Unión Europea, además de reclamar mano dura contra la inmigración. En la actualidad ellos cuentan con dos escaños en Londres.

En su programa electoral, UKIP proponía reducir la deuda nacional y revisar o eliminar las leyes y directivas de la Unión Europea que perjudiquen la competitividad británica.

El otro punto central de su programa era establecer un sistema de puntos para aceptar la llegada de inmigrantes y seleccionarlos en función de sus capacidades laborales y necesidades del mercado, con un cupo de 50.000 al año.