¿Con la entrega de armas se acaban las Farc?

¿Con la entrega de armas se acaban las Farc?

27 de Junio del 2017

“Cambiar armas por palabras” esa fue la consigna del acto protocolario que se adelantó este martes en Mesetas, Meta, un sitio que pasará a la historia no solo por ser escenario de un sangriento conflicto de más de 50 años, sino donde la entrega de armas por parte de las Farc finalizó luego de múltiples altibajos.

“Las Farc han cumplido y entregaron todas sus armas individuales”, fueron las palabras de Jean Arnault, jefe de la Misión de la ONU en Colombia, quien dio un balance final sobre el proceso que se dividió en tres fases. El funcionario fue más allá, aseguró que es posible “recomendar a las Naciones Unidas que recoja las experiencias de Colombia para aplicarlas en otras partes del mundo”. Teniendo cuenta, que a hoy “el cese del fuego está consolidado, al mismo tiempo, los esfuerzos de cooperación de los últimos nueve meses no deben disminuir”.

En suma, son 7.132 las armas recolectadas por la Misión de la ONU, mientras que otras 700 cumplirán la función de brindar seguridad en las 26 zonas veredales hasta el próximo primero de agosto.

En medio de un clima constante de incertidumbre por el proceso de entrega de armas, se trató de un gesto simbólico. Nuevamente el máximo jefe de las Farc, Rodrigo Londoño, alias ‘Timochenko’, y el presidente Juan Manuel Santos, dieron un parte de tranquilidad a los colombianos.

Foto: Alto Comisionado para la Paz

Foto: Alto Comisionado para la Paz

“Por lograr este día ha valido la pena ser presidente de Colombia. Desde ahora podemos hacer más, muchísimo más para disminuir la pobreza, un país con más turismo, un país más educado, un país donde nunca más nos matemos por nuestras ideas. Ese país es posible y es el que empieza a forjarse hoy”, manifestó el jefe de Estado al reiterar que no obstante defenderá los derechos de las Farc para expresar ideas “porque esa es la esencia de la libertad”.

A su turno, Timochenko dijo que de esta manera le cumplen al Estado, por lo que esperan lo propio de vuelta.

“Este día no termina la existencia de las Farc, en realidad a lo que ponemos fin es a nuestro alzamiento armado de 53 años pues seguiremos existiendo como un movimiento de carácter legal y democrático que desarrollará su accionar ideológico, político, organizativo y propagandístico por vías exclusivamente legales, sin armas y pacíficamente”.

Las reacciones por los pronunciamientos de Santos y Timochenko en Mesetas surgieron de inmediato. Hay quienes califican el acto de entrega de armas como una farsa, otros aseguran que un arma menos es uno o miles de muertos menos.

“Entrega de armas hace la paz irreversible”

Frente a las palabras de Timochenko, la senadora del Centro Democrático, Thania Vega, calificó como una contradicción el hecho de que el presidente Santos anunciara que la guerrilla se acaba, mientras que para ella, el líder del grupo lo desmiente.

Entonces, ¿realmente las Farc se acabaron este martes?  Para Mauricio Jaramillo, profesor de ciencia política de la Universidad del Rosario, el evento en Mesetas tiene dos grandes implicaciones. Más allá de que sea el fin de las Farc como grupo armado, significa el cese de la violencia política y la concreción de la paz.

Si bien “queda el Eln, que es otro gran reto y vendrá otra pelea con el tema de los acuerdos con las Farc, esa paz imperfecta como la llaman, a partir de hoy es irreversible”.

“La culminación de una farsa”

En eso difiere el senador del Centro Democrático, Alfredo Rangel, que manifiesta a Kienyke.com que no es el fin de las Farc y se trata “de la culminación de una farsa”, lo que a su modo de ver trae serios efectos para la política nacional.

“Las Farc tienen mucho más que las 7.000 armas, no se puede hablar de un desarme terminado. No se sabe aún nada de las caletas, la promesa de Naciones Unidas y el Gobierno es absolutamente mentirosa. El acto de hoy simplemente formaliza una pantomima, las Farc mantiene una enorme cantidad de armas, sumado al hecho de que hay por lo menos 4.000 milicianos que no se han concentrado ni registrado y continuarán al servicio a las Farc como único brazo político armado”. 

En contraste, la representante a la Cámara y copresidenta de la Comisión de Paz, Ángela Robledo, cree que si bien faltan caletas por hallar, las palabras de Timochenko y la ONU fueron contundentes, las Farc como se conocían hasta este martes se terminaron y ahora le corresponde al Congreso cumplir.

“(La entrega de armas) significa paso definitivo a la política, cambiar balas por votos. Las Farc han cumplido, ahora nos toca a nosotros, es una difícil tarea pero hay que aprender a celebrar estos momentos”.

Respecto a las posiciones de sectores que se han opuesto al Acuerdo de Paz, Robledo invita a ponerle fin al odio.

“Naciones Unidas nos dice que los estudios indican que Colombia es el lugar del mundo donde individualmente se han entregado más armas, (a quienes se oponen) les queda cada vez más difícil decir que esto fue un show porque confluyeron iglesias, representantes del gobierno de Barack Obama y Naciones Unidas, esas afirmaciones se hacen ahora insostenibles. En el Centro Democrático hay un odio y por ende no hay argumentos ni razones, el llamado es a que encontremos juntos el camino”, puntualiza.

Para Jaramillo es apenas natural que persistan las voces en contra, que al final no opacarían lo adelantado.

“El Centro Democrático no ha tenido eco en Estados Unidos ni en el exterior. La gente sabe que esto hace parte del juego democrático porque nunca hay consenso, y si lo hubiera, habría mucho que desear”.

Foto: Alto Comisionado para la Paz

Foto: Alto Comisionado para la Paz

De acuerdo con lo pactado entre el Gobierno y las Farc, el proceso formal de dejación de armas termina el 31 de julio con la extracción de los contenedores. Solo después de esta fecha, los excombatientes de las Farc podrán formar su partido político, y no antes. Además, de aquí al primero de septiembre se acordó un plan detallado para la extracción del armamento y destrucción del material inestable (explosivos) que están en las caletas. Este plan incluye toda la información necesaria para la ubicación de estas por parte de Naciones Unidas y el cronograma para la extracción.

De incumplir, los miembros de las Farc se exponen no solo a ser excluidos de la Jurisdicción Especial para la Paz y a afrontar procesos judiciales, sino a perder los beneficios de la reincorporación.

Y aunque en efecto faltan armas por entregar, lo cierto es que las Farc perdieron con el acto en Mesetas su componente armado y revolucionario de combatir, como lo hicieron durante años, al Estado.

En palabras de Felipe Duque,  politólogo de la Universidad Javeriana, hay voluntad para culminar el paso fundamental de la entrega de armas hacia un proyecto de país que está ad portas de construir, el del posconflicto.

“Un arma menos es un muerto o miles de muertos menos”, dice.

Y frente a esto añade: “No hay ni un solo herido en el Hospital Militar, debemos celebrar la vida en Colombia. Sí necesitamos garantías jurídicas y políticas pero se deben construir con tiempo. Es una tarea que necesitamos hacer pero la agenda no la debemos imponer, es una construcción. Así como nos matamos durante 53 años, es momento de acoplar nuestro sistemas político y serán mínimo tres generaciones para que se concrete una paz estable y duradera”.