“La corrupción va en tren de alta velocidad y nosotros en mula”

27 de agosto del 2018

El Procurador General de la Nación Fernando Carrillo considera que el cartel de la toga, que involucró a magistrados de la Corte Suprema de Justicia que recibían sobornos para dictar sentencias en algunos casos y la captura de Luis Gustavo Moreno, el fiscal anticorrupción de Colombia, son “espeluznantes” y por su experiencia en el manejo […]

“La corrupción va en tren de alta velocidad y nosotros en mula”

Kienyke.com / Jose Vargas

El Procurador General de la Nación Fernando Carrillo considera que el cartel de la toga, que involucró a magistrados de la Corte Suprema de Justicia que recibían sobornos para dictar sentencias en algunos casos y la captura de Luis Gustavo Moreno, el fiscal anticorrupción de Colombia, son “espeluznantes” y por su experiencia en el manejo de ese organismo de control ha comprobado que mientras la corrupción va en un tren de alta velocidad, las entidades que la combaten ascienden por una trocha en mula.

Su gestión no solo se remite al control disciplinario, también se está ocupando de temas como el de los delitos sexuales cometidos contra niños y mujeres por guerrilleros de la Farc y está listo para pedirle a la Justicia Especial para la Paz (JEP) la exclusión de aquellas situaciones que no tienen relación con el conflicto para que pasen a la justicia penal, que de ser aceptada significará un gran paso para impedir la impunidad.

Dijo que los recursos para reparar víctimas son insuficientes y que mientras no haya buena diplomacia en la cooperación judicial los casos como el de Odebrecht se seguirán repitiendo.

KienyKe.com sostuvo un diálogo amplio y muy franco en el que se tocaron muchos temas de actualidad.

En la presentación del estudio sobre corrupción de la Universidad Externado de Colombia se hizo un balance preocupante de este fenómeno en el sector público, el privado y en la administración de justicia. A su juicio, ¿Cuál de los tres es el más grave?

“Las tres son igualmente graves, lo que hay que ver es como afecta cada uno a cosas más estructurales, cómo afecta a la democracia, cómo mina su legitimidad, cómo afecta a la economía, porque está clarísimo que la corrupción frena el desarrollo económico y contribuye a crear más desigualdades. Dentro de las formas clásicas estaba la contratación pública, la financiación de los partidos, pero hoy se ha metido con la salud de los más vulnerables, con la nutrición infantil, con la educación de los niños, es como si los sectores sociales no tuvieran doliente y el daño es evidente”.

Kienyke.com / Jose Vargas

En el caso por ejemplo de la corrupción en la administración de justicia con lo del cartel de la toga es espeluznante, es la ‘tapa de la olla’ como se dice coloquialmente. Muchos de los que hemos trabajado en el sector de la justicia ante hechos de corrupción llegábamos a la casa de la justicia o la opinión pública a tratar de remediar esa corrupción. Resulta que hoy en día la corrupción está dentro, esa es la más grande paradoja y desde lo que representa en la imagen del Estado le quita credibilidad a la administración de justicia”.

¿El caso del fiscal anticorrupción Gustavo Moreno no es otro exabrupto que se podría repetir en otros organismos de control?

“Nadie está exento de la corrupción dentro de los organismos de justicia y los organismos de control son de alguna manera organismos de justicia. La Fiscalía en lo penal, la Procuraduría en los disciplinario, la Contraloría en lo fiscal, por eso hemos tratado de crear unas herramientas de autodefensa dentro de estos organismos, porque el país venía acostumbrado a eso, a que podía influir en las decisiones de la justicia. En el caso de la Procuraduría estaban acostumbrados a que aquí se variaban los cargos en función de la variable política, entonces los senadores que elegían al Procurador tenían todo el derecho a tener cuotas dentro de la institución y ese es el peor daño de todos y diría que se presentaba en los tres organismos de control”.

“Por eso la importancia de poder combatirla y desde otro punto de vista se llegó a pensar que la independencia del poder judicial no podía ir de la mano de la transparencia o de la rendición de cuentas, cuando lo que fortalece la independencia de los organismos de control es ponerle la cara a la ciudadanía y rendirle cuentas permanentemente, en eso los norteamericanos lo han dicho con mucha claridad, la fortaleza ética, por ejemplo, de la justicia, depende no de que estén metidos en un hueco tapándose entre ellos como una rama del poder público independiente, sino rindiéndole cuentas permanentemente a la ciudadanía”.

Usted ha dicho que la corrupción se ha sofisticado ¿cómo combatir eso, cómo llegar al meollo de esa sofisticación?

“Eso es parte de todo lo dramático que es esta lucha en la que hay una criminalidad internacional organizada que cada vez logra herramientas más refinadas para lograr sus objetivos. La tecnología, por ejemplo, los organismos de control están atrasados, mientras la corrupción va en un tren de alta velocidad, nosotros vamos por una trocha a lomo de mula, tratando de alcanzar la corrupción del sector privado, la internacional, la que utiliza los mecanismos de la tecnología de la información. De ahí la importancia de tecnificar nuestras luchas, de pensar en que el contacto directo con la ciudadanía por la vía de las redes sociales y de todo lo que ofrece hoy en día el mundo moderno sea un poco una de las vacunas para lograr avanzar en esta materia. De otro modo nunca vamos a ganar la carrera de la sofisticación”.

¿Cómo ve usted al grupo de personas que estaba comandada por un cuasi director de la Policía, que tenía un negocio de chuzadas?

“Eso es lo otro, en este país había gente intocable, afortunadamente eso se acabó, porque ahí se han cometido abusos. Por ejemplo, el tema de los derechos humanos dentro de las fuerzas armadas ha venido evolucionando y hay mucho para mostrar en esa materia. La historia de los falsos positivos, en un momento dado se pensó que todos esos señores eran intocables y que por la defensa de la democracia cualquiera podía cometer un abuso o cualquier violación de derechos era permisible. Yo creo que todo eso va quedando atrás y lo que nosotros hemos dicho y es el primer punto, lo decía el juez Sergio Moro que ha sido el adalid más grande en la justicia brasilera, en el juicio de Lava jato, de Odebrecht, de Petrobras, y es que cuando ya le toca a uno comenzar a perseguir a los amigos, es que uno se da cuenta que la justicia efectivamente está funcionando y que uno está haciendo las cosas bien. Aquí no hay inmunidades ni puede haber impunidades. Aquí toca con el mismo rasero, independientemente de que se sienta superior un estamento como ha pasado muchas veces con los intocables dentro de nuestra sociedad”.

Kienyke.com / Jose Vargas

A propósito de intocables hace unos años hubo un gran escándalo sobre problemas en el manejo de licitaciones en el sector de defensa y no hemos visto avances en esas investigaciones, ¿qué pasó?

“Yo creo que aquí ha habido cada vez más transparencia y ya no hay terrenos completamente vedados a los organismos de control. Insisto en algo en lo que nosotros estamos en las últimas horas hemos revelado una gran investigación sujeto a la confidencialidad, en el que ha habido manejos sin control de gastos reservados. Hemos llamado a la definición de responsabilidades disciplinarias a personas de la cúpula del ejército, tiene que ver con los gastos reservados, porque se cree que esos son sinónimo de gastos sin control y eso no es así”.

Un tema espinoso es el de la JEP y el país está dividido entre lo que debe y no debe ser. El caso concreto de los menores que, si fueron violados por fuera de la guerrilla o dentro de ella, se juzgarán de manera diferente. ¿Cómo ve esta justicia y qué posibilidades tiene Colombia de que quienes cometieron delitos dentro o fuera de la guerrilla lo paguen?

“Esa es una gran pregunta porque supone una gran misión de la Procuraduría en ese escenario. Cuando llegué acá hace un año y medio me dijeron del alto gobierno “usted no se preocupe por la JEP porque la Procuraduría no va a intervenir en nada de ella”. Y les dije “un momentico nosotros somos los representantes del interés público y los representantes de los derechos de las víctimas.

Ustedes deben estar en todos los procesos

“Pero particularmente en estos, dentro de la JEP el único sujeto procesal en este momento se llama la Procuraduría General de la Nación. Eso nos tocó lograrlo defendiendo esto a capa y espada. El presidente Santos me dijo a mí: “Se decidió en los Acuerdos de Paz que la Procuraduría no interviene en la Justicia Especial para la paz”. Le dije: “Presidente donde está eso”. “En los acuerdos”. Los buscamos y en ninguna parte de los acuerdos está, entonces comencé una batalla para incorporar funciones de la Procuraduría en la JEP. ¿Por qué es importante? Porque somos el fiel de la balanza, le vamos a dar equilibrio las decisiones de la JEP. Estamos representando el interés público y hay dos partes en todo el sistema penal y el que va a oficiar de ecualizador dentro de todo el proceso se llama la Procuraduría General de la Nación”.

¿Por qué les daba tanto miedo que la Procuraduría interviniera en la JEP?

“Yo creo que por los antecedentes de cómo había sido la actuación de la Procuraduría y la renuencia de participar en los procesos de paz en la anterior administración. Esa es la única explicación que puede tener. Pero uno no puede emascular la Constitución diciendo que saca a la Procuraduría cuando ha sido un actor fundamental en lo penal”.

Exclusión de la JEP a delitos contra menores

¿En el caso de los menores y de mujeres también van a intervenir?

“Vamos a estar de nuevo en el fiel de la balanza, por ejemplo, creemos que podemos pedir la exclusión de determinadas conductas relacionadas con la violencia sexual contra los niños. Ahí va a estar la Procuraduría, en el caso por ejemplo de situaciones donde no hay ninguna relación de causalidad con el conflicto, por decirlo así, la Procuraduría va a pedir como de hecho ya lo estamos haciendo, la exclusión del tratamiento en la JEP, para que no haya impunidad en esos casos. Hay que definir uno por uno, la JEP va a tener la competencia de revisar una serie de situaciones que no tienen ninguna relación con el conflicto y solicitar su traslado a la justicia penal. Trabajamos precisamente en la definición de esos criterios”.

Sobre las víctimas hay un pronunciamiento de la Procuraduría, la Fiscalía y la Defensoría con los recursos para la reparación, ustedes han dicho que son insuficientes, que el gobierno anterior se quedó corto.

“Sí, fue muy mal dimensionado el compromiso del estado a nivel presupuestal, de política pública y sobre todo en lo que tiene que ver con los planes nacionales de desarrollo. El aspecto más importante en el Plan Nacional de Desarrollo -independientemente de lo que piense este gobierno y los ajustes que le vaya a hacer a la paz, lo que es inescapable son los recursos que se deben destinar para el resarcimiento de las víctimas”.

¿Faltan muchos recursos?

“Muchísimos, es impresionante el déficit, además se han reparado solo unas 428 mil personas de ocho millones de víctimas. Este es un desafío de marca mayor.

El mayor desafío que siempre se dijo en el Proceso de Paz y terminó siendo un lugar común y terminó no cumpliéndose en respetar los derechos de las víctimas. Por el sistema de justicia que se implementó van a ser las víctimas las que determinarán el éxito o el fracaso”.

¿De dónde van a sacar recursos?

“De donde estén o de donde no estén, hay que cumplirle a las víctimas o si no va a ser un fracaso. En todos y cada uno de los capítulos del acuerdo, la variable transversal son los derechos de las víctimas. El gobierno siempre dijo “vamos a defender los derechos de las víctimas”, nosotros estamos dentro de la JEP en ese empeño también, es un problema de planeación, de presupuesto, de voluntad política porque por el camino por donde vamos es absolutamente lamentable”.

¿De los seis puntos del acuerdo cuál considera usted que tiene más dificultades desde el punto de vista de recursos y desde el punto de vista de administración de justicia?

“El tema rural fue el primero y en él ha habido mucha lentitud en la ejecución y vamos a ver cuáles son las orientaciones de política que va a fijar el nuevo gobierno en esa materia. Lo rural está totalmente ligado en el caso de la defensa de los derechos en materia de restitución con el crimen de los líderes sociales, el Procurador lo ha dicho con mucha claridad. Hicimos un estudio en el que uno puede decir si hay sistematicidad en el caso de los asesinatos de los defensores de los derechos de las tierras, porque indudablemente hay un patrón que se viene presentando en algunos territorios del país. Vamos a una gran audiencia con el presidente Duque a una mesa organizada por la Procuraduría que se llama la mesa de la protección de la vida, con todas las organizaciones sociales que de alguna manera han tenido que pagar ese peaje tan alto que es la vida de sus propios dirigentes, que no son solo líderes ocasionales, sino que han sido líderes que han conducido verdaderos proyectos de transformación social dentro de sus comunidades y han sido asesinados”.

¿Qué resultados hay con los casos de Reficar, Odebrecht y los dineros que han ido a parar a los bolsillos de algunos funcionarios? ¿Y qué opina de la demanda de Odebrecht?

“Tal vez soy el funcionario público que más duro se ha pronunciado. Es inaceptable, les quedamos debiendo, los pájaros tirándole a las escopetas, pero todo ha sido porque nosotros no hemos tenido una diplomacia contra la corrupción, nos hemos quedado cortos en los temas de las defensa de la cooperación judicial internacional, no hemos liderado una ofensiva a nivel de gobierno, eso no lo puede hacer solo la Procuraduría, la lucha contra la corrupción debe ser parte de la política internacional del país y hay que hacer que se cumplan los tratados. Hemos firmado todas las convenciones internacionales y todas son letra muerta.

En Curitiba, Brasil, a la Fiscalía le abrían los libros de la justicia, pero le decían “lea, pero usted no puede utilizar lo que está consagrado en esos hechos porque nosotros combatimos a nuestros corruptos y ustedes combatan a los de ustedes”. El daño que han hecho los ejecutivos de Odebrecht en Colombia no tiene límite. Por no estar en los escenarios internacionales dando las batallas que tocan es que nos encontramos las sorpresas como la de esa demanda absolutamente temeraria de 1.300 millones de dólares contra el estado colombiano”.

¿No le parece que tenemos unos elefantes blancos muy grandes con miles de funcionarios acá en la Procuraduría, en la Contraloría, en la Fiscalía y no vemos resultados?

“Eso es un mito, esta entidad es del tamaño de una de las entidades descentralizadas de Bogotá. Para la tarea que tenemos es absolutamente insuficiente. Como dicen los americanos “el poder del Procurador es el del púlpito”, de lo que pueda decir a la gente, de lo que pueda inspirar a la gente, porque tenemos mucha presencia territorial, pero una gran debilidad institucional. Para los desafíos que tenemos estamos en un proceso de modernización. Esta entidad sigue funcionando como un juzgado de los años 70, por eso le estamos metiendo toda la digitalización posible, hemos conseguido recursos del Banco interamericano de Desarrollo. Su presidente Luis Alberto Moreno ha estado totalmente comprometido, para convertirla en una institución bandera no solo en Colombia sino en América Latina”.

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