“Las mujeres son protagonistas en el impulso de una cultura de paz”

“Las mujeres son protagonistas en el impulso de una cultura de paz”

29 de enero del 2017

Foro Mujeres Hablemos de Paz, organizado por Foros K, una iniciativa de KienyKe.com

Este martes, en la Cámara de Comercio de Chapinero, se llevará a cabo el ‘Foro Mujeres Hablemos de Paz’, una iniciativa de KienyKe.com para que los colombianos discutan, analicen y se preparen para el posconflicto y el papel que la mujer tendrá en el mismo.

Martha Ordóñez, Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, será la encargada de presentar el evento que empezará a las 8:00 am.

Consulte aquí la agenda del Foro

En diálogo con KienyKe.com, Ordóñez habló del papel de la mujer en el posconflicto, el pepel de la oficina que dirige y los retos que se avecinan.

¿Cuál será el papel de las mujeres en el postconflicto?

El papel de las mujeres en el posconflicto es vital en la reconstrucción de las relaciones interpersonales o grupales, en el ámbito comunitario, en la reconstrucción de la memoria y de los saberes tradicionales. Las mujeres son las protagonistas en el impulso de una cultura de paz, pues ellas desde su hacer y su cotidianidad elaboran espacios para la reconciliación, la convivencia y van consolidando economías y el desarrollo en todos los ámbitos de sus comunidades.

Es importante hacer claridad en que hay mujeres que reciben a quienes dejan las armas, y también a las víctimas de los diferentes grupos armados. Entre ellas deben generarse tejidos de vida, vínculos fuertes para construir  una sociedad justa e incluyente. Las mujeres en el posconflicto deben ante todo tener plena conciencia de sus derechos y fortalecer sus instancias organizativas para demandar el cumplimiento de los mismos.

¿Qué mensaje le envía a la mujer guerrillera y futura excombatiente?

El mensaje a las mujeres que dejan las armas es que en  el marco del acuerdo firmado entre el Gobierno Nacional y las Farc se establecieron una serie de normas que buscan garantizarles su inserción en condiciones de dignidad, igualdad y no discriminación  a la vida civil, social, política y cultural del país. Resaltar su decisión de optar  por el camino de la resolución dialogada, civilista y democrática.

¿Cómo evitar la revictimización de la mujer durante el posconflicto?

Es  necesario y con urgencia  realizar acciones que nos conduzcan a una transformación cultural real, estamos promoviendo un compromiso por parte de  los servidores y servidoras públicas para fortalecer el trabajo y la atención de las mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia. Es importante también el apoyo y las acciones desde los medios de comunicación, como agentes que juegan un papel importante en las representaciones ideológicas de todas las personas, a ellos les pedimos nos ayuden a construir nuevos imaginarios desde el reconocimiento y el respeto por la diferencia.

¿Qué hace la Consejería para motivar la reconciliación?

La Consejería está comprometida con seguir aportando a la reconstrucción del tejido social de todas las comunidades del país que se han visto afectadas por el conflicto armado y en generar escenarios para el reconocimiento de quienes no han vivido directamente las consecuencias de la guerra, de las consecuencias e implicaciones que este ha tenido para las víctimas y sobrevivientes.

Así mismo desde la Consejería seguiremos apoyando la realización de acciones de reparación simbólicas que buscan resaltar los impactos del conflicto armado en la vida de las mujeres, y sobre todo sus aportes a la construcción de la paz, así como el reconocimiento por parte de la sociedad de que los hechos de violencia ocurrieron y que todas y todos tenemos la responsabilidad de rodear a las mujeres víctimas en el restablecimiento de sus derechos.

La reconciliación pasa por entender que los dolores de cualquiera de nosotras son de toda la sociedad y que la eliminación de las vulneraciones de derechos de las mujeres es una responsabilidad compartida, que no podemos permitir ni en el espacio público, ni en el privado. Reconocernos como garantes de derechos de las mujeres y sobretodo como garantes de paz.

También consideramos que para garantizar este papel protagónico de las mujeres en la construcción de una paz estable y duradera, es necesario seguir fortaleciendo sus agendas propias y  los procesos institucionales a nivel nacional y territorial que garanticen a las mujeres, desde su diversidad, una vida libre de violencias, una  participación política igualitaria y el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos.