El día después de la denuncia de Patricia Casas

24 de febrero del 2019

“Me siento capaz de trabajar por las mujeres de Colombia”, Casas.

El día después de la denuncia de Patricia Casas

Daniel Rojas

Patricia Casas se demostró a sí misma la fortaleza y valentía para enfrentar y hacer pública una demanda por violencia intrafamiliar, económica y psicológica contra Hollman Morris. Aquel 22 de enero cuando decidió romper el silencio y liberarse mediante una catarsis también animó a otras a mujeres a no permitir ningún caso de violencia.

KienyKe.com y Katarsis dialogaron con Patricia Casas, comunicadora social y periodista tras los duros señalamientos y críticas que recibió luego de haber hecha pública su situación.

Casas estuvo casada con Morris por más de 20 años, pero su silencio se quebró cuando vio que los derechos de sus hijos fueron vulnerados y que ella fue víctima de violencia psicológica y económica. Buscó ayuda y salidas jurídicas para el bien de sus hijos. Su determinación y voz fueron la herramienta para que más mujeres se animen, no callen y denuncien.

Patricia se tomó su tiempo para hablar y de eso no se arrepiente. Hoy se siente liberada y con más energía para demostrarle a sus hijos que por los derechos hay que luchar y no darse por vencido.

foto: Daniel Eduardo Rojas Sánchez

“Han pasado unos días de hacerlo público y no me sorprende que otras mujeres hayan salido a denunciar a Hollman. Me anima que hayan hablado y que más mujeres se hayan empoderado”, confesó Casas.

Es una pelea de David y Goliat

Casas estuvo dos años sin representación jurídica y tuvo que soportar situaciones en las que se dio cuenta que estar en silencio no tenía que ser una opción y ahora con la demanda pública comenzará a responder los requerimientos jurídicos que Morris puso en medio del caso.

“Caminé por un camino nuevo, un desierto en el que no conocía ninguna ley y no tenía un respaldo jurídico. Fue un camino largo y tortuoso para buscar un abogado. No me creían mi situación con Hollman, me vi sola”, confesó Casas.

Sin embargo Patricia no se desvaneció y decidió hablar desde su posición de mamá y ama de casa que no teme por hacer cumplir y valer los derechos de sus hijo. “Quiero demostrar con esta demanda que todos ante la ley somos iguales y debemos estar en igualdad de condiciones”.

La demanda tan solo es un primer paso que Patricia quiere hacer en el país. Más que tener un respaldo jurídico para el proceso que continúa, tiene a mujeres y una ciudadanía que la apoya en este momento.

Un llamado político, una lideresa

La fortaleza en esta situación hace que más personas la vean como una lideresa que poco a poco busca visibilizar las violencias contra la mujer. Es por ello que desde su denuncia pública ha recibido llamadas de partidos políticos que tienen ese objetivo: velar por los derechos de niños, adolescentes y mujeres.

“Me han sugerido, y me honra, que la gente pueda ver en mi una capacidad de liderazgo para empujar una necesidad social”, sentenció Casas.

Sus mayores seguidores son sus hijos que han visto en su mamá una nueva mujer que no le teme a los comentarios negativos en redes sociales y que con la verdad y con pruebas buscará que las autoridades hagan justicia para enseñarles con el ejemplo que nadie puede pasar o vulnerar los derechos fundamentales.

“Me siento capaz de trabajar por Colombia y una nueva generación de mujeres que no van  a permitir más violencia”.

Las redes sociales se inundaron de mensajes en contra y a favor de Hollman Morris y en apoyo para Patricia Casas. Sin embargo los mismos internautas exigieron una posición de Gustavo Petro. El líder de la oposición fue claro: apartarse de la candidatura a la Alcaldía de Bogotá y pensar primero en su familia.

“La sensatez va acompañada de equilibrio y Gustavo Petro le dio un buen consejo”, confesó Casas sobre el pronunciamiento del senador.

Una mamá determinada

Patricia no solo recibió apoyo de personas que entendieron su caso y situación, recibió ese aliento para seguir defiendo su posición a pesar de los diferentes comentarios sobre el por qué no denunció a tiempo y por qué lo hizo hasta ahora.

“Las víctimas nos demoramos en denunciar porque no es fácil, pero ahora mis hijos me felicitan y me dicen: mamá eso era lo que se debía hacer. Ahora ven a una mujer determinada, valiente […] Ya ellos me empiezan a ver cómo otra persona”, comentó Casas.

foto: Daniel Eduardo Rojas Sánchez

Patricia no revisó redes sociales para no dejarse afectar su salud mental, pero si leyó la posición y opiniones de personajes políticos. Además de dejar ver que la sociedad colombiana aún no ha entendido qué es la violencia intrafamiliar, psicológica y económica para lanzar juicios de valor y señalar.

“No somos mujeres histéricas o ardidas, aquí no nos mueve el odio ni los estereotipos, aquí hay un delito de por medio que no es normal. Lo importante es que debe haber un respeto hacia la mujer y que todos tenemos derechos”.

Lo que continúa en el proceso jurídico

Dentro de los señalamientos hacia Casas se habló que Morris sí daba entre seis y 12 millones de pesos para el sostenimiento de la familia, sin embargo Patricia, apersonada del proceso, quiere dejar a la luz de la justicia todas las evidencias y pruebas del caso.

“Un proceso jurídico serio está basado en la evidencia y pruebas y no en lo que yo diga”.

Patricia confesó que en un primer encuentro de conciliación a ella se le ofrecieron seis millones de pesos que no aceptó puesto que con esa cantidad de dinero no alcanzaría para los gastos de sus hijos fuera de la pensión del colegio y demás obligaciones financieras de Hollman Morris.

“Mi segunda verdad, con evidencia, es que a mi nunca me han dejado en la portería y con escolta los 12 millones de pesos como lo ha dicho Hollman Morris”.

foto: Daniel Eduardo Rojas Sánchez

Patricia deja de lado el monto económico para realmente enfocarse en sus hijos, su familia y su valentía para nunca volver a permitir esa situación y demostrar que es una mujer determinada y fuerte que no teme buscar que se haga justicia.

“Los derechos de mis hijos son una obligación, no una opción. Mi deber como mamá es hacer respetar sus derechos y lo que les corresponde”, sentenció Patricia Casas sobre lo que resta de un proceso jurídico y también personal.

La situación que tuvo que vivir por más de 20 años finalizó con un nuevo inicio para buscar que la ley apoye a las mujeres, que haya un espacio para ellas y que se respeten los derechos no solo de las mujeres sino de sus hijos sin ninguna condición.

“Las que ya pasamos esta situación e historia de vida somos las más autorizadas para liderar procesos e inspirar a más mujeres”.

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