¿Ha cambiado el intervencionismo de EE. UU?

2 de febrero del 2019

EE. UU. ha pasado de instaurar dictaduras a luchar contra ellas.

¿Ha cambiado el intervencionismo de EE. UU?

La creciente especulación que apunta a la posibilidad de una intervención de EE. UU en territorio venezolano por cuenta de la crisis política, económica y social que golpea a ese país, hace a medios de comunicación, políticos y opinión pública internacional en general preguntarse cuál podría ser la motivación de tal acción militar y los objetivos que tendría. Asimismo, eleva preguntas sobre qué tan exitoso podría resultar tal escenario para la potencia norteamericana.

KienyKe.com repasó no solo los resultados que han dejado las últimas intervenciones estadounidenses en América Latina y otras regiones del globo, sino que abordó con expertos si estos episodios en la historia internacional evidencian un gradual cambio del que en Guerra Fría era llamado el “imperialismo” de la potencia.

El discurso se mantiene, pero..

Mauricio Jaramillo Jassir, internacionalista y docente de la Universidad del Rosario, inició su análisis afirmando que, al comparar la actualidad de la política exterior estadounidense con lo que fueron décadas pasadas y en general el siglo XX, se puede evidenciar que el discurso no ha cambiado.

“Hay una justificación y argumentación que uno puede encontrar tanto en la Guerra Fría como en la era de la globalización. Cuando Estados Unidos interviene en Vietnam lo hace en nombre de la democracia y la libertad (a pesar de que lo hacía en apoyo a dictadores como Diem). Luego hay una nutrida historia de intervenciones indirectas en América Latina durante el Siglo XX bajo la misma bandera”, afirmó.

Jaramillo se refirió con ello a los golpes de Estado contra Jacobo Árbenz en Guatemala (1954), Juan Bosch en República Dominicana (1963), Joao Goulart en Brasil (1964), y tal vez el caso más amargamente recordado, contra Salvador Allende Gossens en Chile (1973). En todos esos casos, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) promovió golpes militares que, en nombre de la libertad y la democracia, instauraron en cambio cruentas dictaduras que siguieron reprimiendo y asesinando.

Eso parece haber cambiado en los últimos tiempos. El discurso se mantiene en la política exterior estadounidense en favor de la libertad y de la democracia, pero ahora parece despojado de contradicciones e hipocresía. Realmente, la potencia parece enfocada en luchar contra la tiranía (y no contra gobiernos que veía peligrosos por no estar alineados a sus intereses) sin apoyarse para ello en dictaduras.

¿Por qué ocurrió ese cambio?

Desde Santiago, Hasan Turk, politólogo turco y docente de la Universidad de Chile, se refirió también a ese viraje: “Mi tesis siempre ha sido cómo las potencias han pensado desde el siglo XX en Estados satélites a ellas, y hacen todo lo posible por que no cambien de bando. Los golpes de Estado y las intervenciones que promovió Estados Unidos con anterioridad en la región, se basaban en ese principio. Washington pensaba que si los países eran independientes se iban a pasar a la órbita Unión Soviética”.

Jaramillo coincidió en esa línea: “Durante la Guerra Fría había un mundo bipolar, y en Washington había la idea de que cualquier régimen que no estuviera bajo control de Estados Unidos iba a caer bajo control soviético, por eso surgió el Movimiento de Países No Alineados, para sostener que no se debía estar en ninguno de los dos bandos. Pero con el fin de dicha coyuntura geopolítica Estados Unidos se queda con un mundo unipolar, en el que ya no ve sus intereses bajo esa lógica. No hay un contrapeso completo a Estados Unidos, a pesar de que están Rusia y China, porque estos no están interesados en competirle a dicho país la hegemonía en todos y cada uno de los escenarios”.

Evidentemente desde la era Clinton (1993 – 2001) en Estados Unidos tal situación empezó a darse y se reflejó con las intervenciones en las exrepúblicas yugoslavas, que propendieron por no instaurar ningún autoritarismo en la zona y evitar mayores conflictividades.

Luego con Bush hijo (2001 – 2009) las intervenciones en Afganistán e Irak utilizaron, además del discurso en contra de los regímenes autoritarios y a favor de la libertad, el de la lucha antiterrorista. No obstante, ambos expertos coincidieron en que los fracasos en dichas intervenciones devinieron en una potencia mucho más cautelosa respecto al tema militar.

Tal vez por eso mismo se vio un accionar dubitativo en Siria, donde una Rusia mucho más asertiva terminó por imponerse. Ahora, si es que la potencia decide acciones de facto en Venezuela, cabría esperar, también, un accionar prudente desde Washington, considerando que en la democracia más fuerte del globo un personaje como Trump no es el único en tomar decisiones.

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