Tibia posición de la izquierda colombiana frente a Maduro

Tibia posición de la izquierda colombiana frente a Maduro

20 de Abril del 2017

Existe un principio en relaciones internacionales y derecho internacional a la no intervención en asuntos internos, siempre y cuando estos no comprometan los derechos humanos. Es está una de las razones principales por las que desde hace meses la situación socio – política de Venezuela ha traspasado fronteras, al punto de llamar la atención de los principales líderes políticos, organismos y organizaciones alrededor del globo.

En medio de la tensión de los últimos días, intensificada por el aumento de la polarización y la violencia, los mandatarios de América Latina han elevado sus llamados para que, con prontitud, haya diálogo que ponga fin a la crisis.

El rol de Colombia ha sido trascendental. Si bien se trata de países hermanos, los ánimos se han calentado en los últimos días. El Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Juan Manuel Santos, tomó vocería en el asunto y anunció que elevaría su “preocupación por la militarización de Venezuela” ante la ONU. Luego, el mandatario lanzó un controvertido comentario:

“Hace seis años se lo advertí a Chávez: la revolución bolivariana fracasó”. Una frase que genera reacciones encontradas y expectativa por el futuro de las relaciones bilaterales.

Santos no es el único que ha tomado la palabra para referirse al vecino país. El senador Álvaro Uribe Vélez y el exprocurador Alejandro Ordóñez han liderado las manifestaciones en Bogotá con el fin respaldar a la oposición, que exige elecciones.

En contraste, no hay una constante en la postura de la izquierda colombiana. Aunque hay quienes en efecto coinciden con otros sectores y hacen un llamado al diálogo, algunos líderes reafirman su defensa al Gobierno venezolano y consideran que la afirmación del presidente Santos es errónea.

Así ve la izquierda colombiana la crisis en Venezuela

Para la exsenadora Piedad Córdoba se trata de defender el legado del fallecido expresidente Hugo Chávez. Según expresó en el primer Congreso Binacional de Mujeres que se desarrolló en el estado de Táchira, Venezuela cobra relevancia por sus recursos y no por la democracia, como lo denuncian otros sectores.

“Si Venezuela no tuviera petróleo, diamantes, coltán, litio, el agua que tiene y la riqueza tan impresionante, creo que a nadie le importaría qué pasa en Venezuela. Acá no vienen por la democracia sino por los recursos, no podemos dejarnos. Hay que mantener la bandera en alto”, dijo.

En este punto coincide Carlos Lozano, director del Semanario Voz, -único medio comunista en Colombia- quien aunque resalta que sí hay dificultades y desaciertos, existe un choque con el exterior que ha terminado por impactar en territorio venezolano.

“Es una actitud de intolerancia que se ha fabricado desde la derecha internacional, auspiciada por el Departamento de Estado de Estados Unidos y muchos gobiernos en el continente, incluyendo el de Colombia. No quieren aceptar que en América Latina y el mundo haya gobiernos contrarios al statu quo que domina.

“Todo aquel que se resista al proyecto neoliberal y que quiera otra expresión de la democracia participativa, no sirve”, resalta en diálogo con este medio.

Entonces, ¿no está en crisis la revolución bolivariana que lideró Chávez? El vicepresidente del Polo Democrático, Jaime Dussán, no lo cree, su respuesta a  mandatario colombiano es puntual:

“La revolución bolivariana no ha muerto, lo que vive es la agresión de régimen contra las movilizaciones sociales en Colombia señor Presidente (…) debería preocuparse porque la revolución de Odebrecht no le vaya a convertir la Casa de Nariño en casa por cárcel”, sostuvo.

En contraste, el senador Iván Cepeda dice a Kienyke.com que recientes hechos atizan las contradicciones que hay. Lo ideal, apunta, es darle vía a la concertación política.

“Hay que desechar cualquier vía de intervención extranjera en los asuntos de Venezuela, a mi modo de ver se debe propiciar desde afuera el diálogo entre las fuerzas políticas y los poderes institucionales”.

¿Colombia se parece cada vez más a Venezuela?

Una de las críticas más sonadas es a los civiles armados, que el presidente Nicolás Maduro robusteció para protegerse de un supuesto golpe de Estado.

En ese sentido, el senador Cepeda enfatiza: “Nada que tenga que ver con armas merece ser respaldado”. Diferente lo analiza Lozano, quien opina que deberían tener una transformación. “Las milicias deben ser comités de defensa de los logros de la revolución bolivariana, pero no deben ser armadas”.

Para ir más allá, ellos señalan que contrario a lo que dice el uribismo, Colombia no será la próxima Venezuela. Al contrario, manifiestan que hay diferencias a subrayar y por ende, las situaciones no son comparables.

“Venezuela es autónomo como nosotros, sus problemas internos tienen que resolverse teniendo en cuenta los derechos universales, nosotros tenemos que resolver nuestros conflictos internos”, indica el exsenador Dussan.

Para Cepeda, solo se trata de un discurso ya conocido, que le hace daño al país.

“Es una prédica irresponsable y dañina. Estamos hablando de países que tienen relaciones muy cercanas, pero las historias y realidades políticas son muy diferentes”.

Este tipo de hechos, sumados a los recientes pronunciamientos de ambos gobiernos, finaliza el senador del Polo Democrático, incrementan la violencia y hacen ver, cada vez más lejana, una salida a la crisis.

“Así que no se trata de entablar una competencia de modelos, sino de buscar una salida a los graves problemas que tienen los pueblos de América Latina, buscar una salida pacífica de díálogo, esa es la mejor manera de expresar solidaridad y acompañamiento al pueblo de Venezuela”.