La cacica indígena que lucha contra el machismo

La cacica indígena que lucha contra el machismo

8 de marzo del 2015

Aunque el resguardo indígena que Yaini Isabel Contreras, de 33 años, lidera en el departamento de Sucre podría en apariencia confundirse con cualquier población caribe, pues no usan una vestimenta particular, no hablan en lengua aborigen, ni tienen ritos, poseen sí costumbres ancestrales, y padecen los mismos problemas de todos los resguardos indígenas del país, la violencia y el olvido del Estado.

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Sin embargo, aparte de estas vicisitudes, la principal lucha que tiene la única cacica indígena del país, es contra el machismo. En sus primeros tres meses que lleva en el cargo de cacica, equivalente a un alcalde, de los asentamientos zenúes en Sucre que abarcan 10 mil indígenas, asumió el reto de darle el protagonismo a la mujer indígena como un asunto personal.

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La decisión de Yaini Isabel de abogar por las mujeres y buscar espacios para su inclusión en la toma de decisiones del resguardo, surgió de la realidad que desde muy joven la abrumó, la predominancia de los hombres en todos los aspectos de la vida.

“La mujer trabaja pero tiene que darle cuenta de los ingresos que ella obtiene al esposo y pedirle permiso para poder trabajar, inclusive. Por ejemplo, de manera autónoma la mujer no puede vender una gallina sin el permiso de su esposo. Además en los resguardos Zenú la mujer no tiene participación política, no puede aspirar a tener herencia de tierras, no tienen titulación de tierras y son también víctimas del conflicto armado”, indicó.

En diálogo con Kienyke.com la líder indígena indicó que como tema principal de su plan de gobierno incluyó el tema de “la participación política de la mujer en la estructura de los cabildos menores y a nivel regional. En la estructura del cabildo mayor no hay alguna mujer dentro de la junta directiva, e incluso hay un área para la mujer manejada por un hombre”.

Cacica

“Me he propuesto liderar que dentro de la reforma a la ley propia del resguardo Zenú esa área sea ocupada obligatoriamente por una mujer. También quiero fortalecer los comités regionales de mujeres y que todos los 14 municipios que hacen parte del resguardo Zenú tengan ese comité, pues actualmente sólo tres municipios lo tienen”, aseguró.

Sin embargo, a Yaini Contreras no le va ser fácil llevar a cabo sus metas de gobierno en dos años que estará en el cargo de cacica, pues como ella misma reveló ya ha recibido intimidaciones de las mismas personas de su resguardo que dudan de sus aptitudes, primero por ser mujer y segundo por ser joven.

Sin embargo, la amenaza también llega fuera del resguardo y corre por cuenta de los paramilitares, que según indicó, no se desmovilizaron y siguen delinquiendo.

“San Antonio de Palmito es de los pocos municipios que está en alerta roja por la situación de violencia. En procesos electorales anteriores los candidatos que respaldábamos y empezaban ganando, después perdieron, también han resultado amenazados varios de los caciques locales, quienes incluso fueron intimidados para que no votaran por mí”, dijo.

Al respecto, denunció el abandono en el que los tiene el Estado, y específicamente se refirió al Ministerio del Interior, al que le exigió no sólo acompañamiento en algunos proyectos que se han esbozado, sino en planes enfocados a la seguridad de los indígenas amenazados y la mejoría de las condiciones de la mujer en los resguardos.

“Le estamos pidiendo al Estado que haga más presencia en el resguardo, que actúe con medidas efectivas, que proteja la vida de los que están amenazados”, manifestó.

Sin embargo, las críticas no terminaron ahí, pues también reveló que cargan con una cruz por su misma condición de indígenas que el mismo Estado les ha obligado a cargar por años, y que se ha visto reflejada en el pueblo de San Antonio de Palmito donde tiene asiento su resguardo.

“Una de las talanqueras que nos ha puesto el mismo gobierno es que a pesar que tenemos una ley de gobierno propia, necesitamos la firma de los alcaldes municipales para posesionarnos ante el ministerio. Para poder reconocernos tenemos que tener un acta de posesión firmada por el alcalde, pero el de Palmito no ha querido hacerlo en mi caso”, señaló.

Incluso denunció que el mismo alcalde de esa población, de la cual todos sus habitantes fueron catalogados por el Ministerio del Interior como de origen indígena Zenú, ha impedido que el resguardo construya su propia IPS, por lo que los ha obligado a contratar los servicios del hospital municipal.

Cacica

Sin embargo, en el tema de la salud, Isabel Contreras resaltó como logro de su pueblo el proyecto de construcción de la primera IPS gestionada cien por ciento por indígenas y la prestación adecuada y eficaz de la EPS también creada por ellos.

“Tenemos una EPS que es netamente indígena, es un logro bien importante, de la que se han beneficiado todos nuestros indígenas, y aunque no tenemos una atención diferenciada, tenemos a tiempo la atención médica, no hay retrasos al otorgar las citas. La EPS está conformada por una asociación de ocho cabildos, y las ganancias que se obtienen se retribuyen a la sociedad, apoyando a estudiantes universitarios”, señaló.

La cacica también indicó que la EPS permitió la apertura de varias vacantes de empleo. “Actualmente hay 200 indígenas trabajando como auxiliares de salud. Esto ha promovido que las mujeres se pongan a estudiar enfermería, administración en salud, y se capaciten”, resaltó.

Asimismo, Yaini reveló que ella misma hizo gestiones para que el alcalde de Palmito firmara un convenio con una corporación educativa para subsidiar hasta el 75 por ciento de los estudios técnicos que han querido realizar decenas de indígenas, y aseguró que ya hay 400 estudiantes, la mayoría mujeres.

De igual manera, manifestó que está moviendo cielo y tierra para que uno de los pilares en la educación primaria y secundaria en su territorio sea la equidad de género.