La crónica de cómo el Congreso le dio la espalda a los páramos

La crónica de cómo el Congreso le dio la espalda a los páramos

7 de mayo del 2015

Aún causa asombro el cambio de discurso que, en pocas horas, hizo el Congreso de la República frente a la protección de los páramos respecto a la minería. Kienyke.com reconstruye los hechos que llevaron a lo que muchos calificaron como un atentado contra el medio ambiente.

Lea también, Los páramos no se salvaron del Plan de Desarrollo.

A mediados del mes de enero pasado el Gobierno radicó en el Congreso de la República el Plan Nacional de Desarrollo 2014 – 2018 y convocó a las comisiones conjuntas terceras y cuartas de Senado y Cámara de Representantes para que empezaran a tramitar la iniciativa que contenía más de 200 artículos en sesiones extraordinarias.

También lea, El polémico ‘mico’ con el que gobierno autoriza a minería arrasar los páramos.

Dichas comisiones aprobaron hasta el 19 de marzo la iniciativa en su primer debate, pero el inciso primero del artículo 177, que permite a las empresas mineras dedicadas a la explotación en los páramos seguir su actividad hasta que expire la licencia otorgada, había pasado completamente desapercibido.

No fue sino hasta días previos a la sesión del tercer debate en la plenaria del Senado que algunos congresistas, como el senador del Polo Democrático Iván Cepeda, denunciaron la impertinencia del artículo y el riesgo para el medio ambiente que este representaba.

El lunes pasado, cuando la plenaria del Senado fue citada a debatir en último debate el proyecto del Plan Nacional de Desarrollo, las bancadas liberal, verde, el Polo y el Centro Democrático acordaron votar en contra de este artículo y el actual 179 que contempla la expedición de licencias ambientales ‘exprés’ para la explotación minera.

Ese lunes la plenaria del Senado evacuó los artículos que no tenían proposiciones y dejó para el martes la discusión de los temas más polémicos, incluidos los artículos que se referían a temas ambientales.

El pasado martes cinco de mayo a las once de la mañana fue citada de nuevo la plenaria, a la que también asistieron muy puntuales el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, y el director de Planeación Nacional, Simón Gaviria, a quienes se vio de arriba para abajo en el recinto de la plenaria controlando de vista el quórum, que no sobrepasó los 80 senadores.

Mauricio Cardenas Y simon Gaviria

Al recinto también llegaron la ministra de Comercio, Cecilia Álvarez, de Minas, Tomás González, del Interior, Juan Fernando Cristo, de las TIC, Diego Molano, acompañados de sus respectivos viceministros.

Como si pareciera un libreto, uno de los coordinadores de ponentes del proyecto, el senador liberal Luis Fernando Duque, y con la venia del ministro de Hacienda, propuso al caer la tarde, después de interminables intervenciones de varios congresistas, votar en bloque la mayoría de artículos a los que ya la plenaria les había negado la proposición de eliminar.

Sin embargo, gracias a la intervención de los congresistas Luis Fernando Velasco, Mauricio Lizcano e Iván Cepeda, el presidente del Congreso, José David Name, accedió a que el artículo 177 fuera debatido y votado de manera independiente.

No obstante, su discusión no se dio sino hasta las diez de la noche, momento en que fueron presentadas dos proposiciones para eliminar el parágrafo del artículo que establece que la minería puede seguir ejecutándose en los páramos, a pesar de lo incómodo que se le vio al ministro Mauricio Cárdenas. La votación finalmente quedó 72 a favor de modificar el texto que venía de Cámara y sólo dos en contra.

Igual suerte corrió el artículo 179 del Plan Nacional de Desarrollo que establece el procedimiento ‘exprés’ para otorgar las licencias ambientales en máximo noventa días. Hasta ese momento fue un triunfo del Senado sobre el texto que propuso el Gobierno y que avaló la Cámara de Representantes.

Sin embargo, esta diferencia de textos en lo aprobado por las dos Cámaras, obligó a conformar una comisión de conciliación integrada por cuatro representantes y cuatro senadores de la Unidad Nacional, quienes debían presentar a las respectivas plenarias para su votación el informe final.

Esa comisión se reunió a puerta cerrada el miércoles seis de mayo, en la mañana, en el Congreso, momentos previos a la citación de la plenaria del Senado para que votara el informe de conciliación y posteriormente en la tarde lo haría la Cámara.

No obstante, la sorpresa inundó los rostros de los senadores que no hacen parte de la Unidad Nacional cuando se leyó el informe, debido a que no se incluyó las modificaciones que hizo el Senado a los temas ambientales, incluida la minería en los páramos. En efecto, extrañamente para los artículos 177 y 179 se acogió el texto avalado por la Cámara de Representantes.

El texto del proyecto original así como el que aprobó la Cámara contempla que la minería podrá seguir explotando recursos minerales hasta que expiren las licencias ambientales otorgadas.

Finalmente, en medio de críticas por la supuesta injerencia del Gobierno en el informe de conciliación e intereses particulares, la plenaria del Senado a las tres de la tarde aprobó dicho informe con 56 votos a favor y 24 en contra, resultado que evidenció la molestia de varios de los presentes. Horas después hizo lo mismo la Cámara. En menos de un día el mismo Congreso que protegió los páramos se echó para atrás.

Pero, ¿por qué tanto afán? La respuesta se la hizo saber el gobierno en varias oportunidades a los senadores y representantes, había plazo hasta el seis de mayo para aprobar la iniciativa, para que los efectos del Plan Nacional de Desarrollo se empiecen a sentir desde junio.

Sin embargo, surgen otras preguntas, ¿cómo fue el método que usó la comisión de conciliación para negar los artículos aprobados? ¿Por qué rechazaron lo dispuesto por el Senado?

Kienyke.com consultó a algunos de los conciliadores del proyecto para saber detalles del informe. El senador del Partido de La U, Germán Hoyos aseguró que en la reunión de los ocho congresistas en la conciliación simplemente votaron para escoger los artículos que aprobó la Cámara o los que avaló el Senado y cuyos textos tenían diferencias. Sin embargo, descartó cualquier presión que haya existido por parte del Gobierno para escoger el artículo proveniente de alguna de las dos Cámaras.

Este medio digital supo que en el artículo 177, cinco de los conciliadores votaron a favor del texto que venía de Cámara. Ellos fueron los representantes a la Cámara Horacio Gallón, Jhon Jairo Cárdenas, Olga Lucía Velásquez y los senadores Efraín Cepeda del Partido Conservador y Luis Fernando Duque, liberal.

Los que votaron a favor de la modificación que hizo el Senado fueron el senador Germán Hoyos de La U, Juan Carlos Restrepo de Cambio Radical y la representante a la Cámara de la Alianza Verde, Sandra Liliana Ortiz quien a través de su cuenta de Twitter tuvo que salir a decir que no votó en contra de la protección de los páramos, tal como lo habían criticado y revelado la senadora Claudia López y la representante Angélica Lozano de esa colectividad.

Olga Lucía Velásquez

Kienyke.com también habló con la representante liberal a la Cámara Olga Velásquez, quien votó en contra del texto del artículo 177 como venía del Senado.

“El artículo 177 habla de los contratos actuales que tienen las empresas mineras en los páramos, los cuales no se pueden vencer los términos en estos momentos, porque le generaría al Gobierno demandas e indemnizaciones costosas. Lo que define el texto que quedó es que una vez finalicen estos contratos que ya están suscritos, se tiene que establecer son nuevas condiciones”, aseguró.

Hay que recordar que antes que iniciara el primer debate en el Congreso del Plan Nacional de Desarrollo, la Sala de Consulta del Consejo de Estado había respondido una duda del Gobierno sobre qué implicaciones tiene la minería en los páramos. El máximo tribunal de lo contencioso administrativo respondió que no se debe permitir la minería en estas zonas ecológicas cuando sus consecuencias para el medio ambiente sean adversas.

Al respecto, hay algunos expertos que han señalado que el Gobierno no ha revelado las condiciones en las que se encuentran los páramos donde hay licencias ambientales para la minería, para saber si hay consecuencias ecológicas negativas.