“La impunidad no se establece por la condena en la cárcel, sino por el nivel de verdad” León Valencia

“La impunidad no se establece por la condena en la cárcel, sino por el nivel de verdad” León Valencia

15 de Septiembre del 2016

El país se debate entre quienes apoyan la implementación del Acuerdo Final para la terminación del conflicto, logrado entre el Gobierno Nacional y las Farc tras cuatros años de negociaciones en La Habana, y entre quienes aseguran que lo pactado no garantiza una paz verdadera para Colombia en los próximos años.

Una vez fueron publicados los acuerdos en su totalidad, las campañas por el ‘SÍ’ y el ‘NO’ comenzaron su tarea de alcanzar el mayor número de ciudadanos en el menor tiempo posible. A esto se suman entidades como la Fundación Paz y Reconciliación, que aseguran estar orientando su trabajo hacia la construcción de un escenario ideal de posconflicto para los colombianos.

El fundador y director de dicha entidad, León Valencia Agudelo, habló con Kienyke.com sobre el actual escenario político del país, las expectativas frente al voto en el plebiscito y el futuro de la oposición en caso de que gane el ‘SÍ’ el próximo 2 de octubre.

“Para la gente, quienes estamos con la paz estamos ‘enmermelados’”

El analista político se defendió de los señalamientos sobre su apoyo al proceso de paz en Colombia; le respondió a quienes aseguran que su defensa a las negociaciones son pagadas por el Gobierno de Juan Manuel Santos: “Yo no soy un recién llegado a la defensa de la paz. Cuando el tema no era popular, en el Gobierno de Álvaro Uribe Velez, me tuve que ir en dos ocasiones del país como consecuencia de los debates públicos con el propio presidente, acusado de muchas cosas”, sostiene.

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Hoy, cuando la posibilidad de terminar definitivamente con una guerra de cinco décadas, que ha dejado miles de víctimas y que se convirtió en la principal sombra de Colombia ante el mundo, Valencia Agudelo recuerda cómo en varias oportunidades recibió el rechazo de la ciudadanía al hablar de salidas negociadas para llegar al fin del conflicto: “Los que defendíamos la paz en el gobierno de Uribe éramos unos locos. Si la defendí en ese entonces, ahora con mayor razón lo hago”.

Aclara que no necesariamente quienes reciben recursos del Estado están ‘teñidos’ de un color o marcados por una corriente política, sus intereses son otros. “Ésta fundación vive fundamentalmente de apoyos internacionales, pero nosotros no nos negamos a tener contratos con el Gobierno. Al contrario, los buscamos y creemos que tenemos derecho a ellos para hablar de paz, para hablar de democracia y de otros conflictos que estudiamos acá. El contrato más importante que hemos tenido con el presidente Santos fue con el Ministerio del Interior, para hacer la investigación sobre los temas electorales”.

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El analista asegura además que no es cierto que su trabajo se concentre en la defensa del Gobierno de Juan Manuel Santos, como muchos aseguran. “Yo siempre le digo a los ministros que nosotros cargamos con el pecado de ser ‘los enmeremelados’ del Gobierno y no tenemos ningún contrato. Es algo muy injusto, pero esto es algo que a mí no me afana porque tengo la conciencia tranquila” asegura.

Una paz imperfecta

León Valencia Agudelo fue guerrillero del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Tras un proceso de paz con El Grupo de Renovación Socialista, conformado por miembros disidentes de esa guerrilla, dejó las armas en 1994. Además de sus estudios en ciencias políticas, su experiencia sobre el conflicto lo ha llevado a adoptar una férrea postura frente al capítulo que se le abrirá a Colombia una vez se desmovilicen las Farc.

“Se habla mucho de acuerdos imperfectos, a mí no me gusta esa palabra porque aquí hubo tres ofertas de paz, en estos últimos 30 años, y esta última es la paz más completa”, explica el director de Paz y Reconciliación.

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 A sus 61 años, Valencia Agudelo recuerda las veces en que el país estuvo cerca de cerrar el capítulo de las Farc. “La paz revolucionaria en El Caguán. Las Farc fueron allí proponiendo que para venirse a la paz tenían que darles un gobierno compartido, de amplia participación, en el que ellos tuvieran prácticamente la mitad y las élites políticas colombianas tuvieran la otra mitad. Esa paz fracasó porque era perfecta para ellos, de un gobierno de transición que normalmente son revolucionarios para hacer grandes cambios”

La segunda oferta de paz para Colombia se presentó durante el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez. “Era derrotar a las Farc y reducirlas, y sobre esa base, les ofrecieron una rendición que era: “se van para la cárcel sus líderes, no tienen posibilidad de participación política y les damos una reinserción a los combatientes de base y a los mandos medios”. Esa también fracasó, Uribe la intentó a fondo y no pudo acabar con ellos, ni desarticularlos, ni reducirlos hasta la condición de Farc rendidas”, señala el politólogo.

La nueva oportunidad se dio con el presidente Juan Manuel Santos, tras un largo proceso de conversaciones y con apoyo internacional. “Esta tercera opción de paz es concertada, es posible y es la más completa. El país debe entender que esta no es la paz del Gobierno y las Farc, es la paz de todos”, señala.

¿Impunidad para las Farc?

Dentro del modelo de Justicia Transicional acordado con las Farc, el elemento más importante es el de la verdad. Quienes acepten su responsabilidad en el conflicto y cumplan los compromisos de verdad, reparación y no repetición no pagarán cárcel, pero tendrán medidas restrictivas de la movilidad y de derechos políticos.

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Durante el tiempo de la pena, los jefes de las Farc no podrán elegir ni ser elegidos, pero una vez se cumpla este término, podrán aspirar a cargos de elección popular.

Dicho modelo también tiene como objetivo lograr la mayor satisfacción posible de los derechos de las víctimas a través del Sistema integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición. Según los opositores de los acuerdos, el grupo guerrillero debería resarcir el daño causado a la población con los dineros que obtuvieron durante años de negocios con redes del narcotráfico, sin embargo, parte del éxito de dicho modelo se basa en el reconocimiento de sus delitos y en contar lo que verdaderamente pasó.

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“Esta es una justicia contributiva, todos los actores deben concurrir a la reparación y no está cerrada la puerta para que las Farc aporten dinero para la reparación” explica León Valencia Agudelo, quien además asegura que quienes se acojan a ella, estarán obligados a reparar cuando se les apliquen las penas.

“A todos los que concurren a la Justicia Transicional, se les declararán penas que implican hasta construir escuelas y reparar a víctimas en el terreno durante los próximos años” señaló el analista, quien reconoce que el proceso “se le ha vendido a la gente como impunidad, como un descaro, como una concesión a las Farc y no como un proceso muy complicado de justicia para salir adelante con un acuerdo de paz”.

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León Valencia aclara además que “en este modelo de Justicia Transicional, el nivel de impunidad no se mide por la condena que se purgue detrás de unos muros del presidio, sino que se establece por el nivel de verdad. Si hay un alto nivel de verdad no hay impunidad”.

El futuro de la oposición

El partido Centro Democrático, en cabeza del expresidente Álvaro Uribe Velez, ha liderado la oposición a los acuerdos pactados con las Farc en La Habana. En distintos escenarios han argumentado los motivos por los cuales no confían en el cumplimiento del Acuerdo Final por parte del grupo guerrillero, sin embargo, el resultado de las encuestas recientes muestran que los colombianos se estarían inclinando más hacia apoyar lo negociado, que a rechazarlo.

“Los opositores manejaron siempre la agenda, pero el Centro Democrático tiene una gran dificultad y es que no actuó con racionalidad frente a los acuerdo de paz, no los valoró como tales, no pensaron en el significado de ellos” expone el politólogo, que además percibe la postura del exmandatario como un resultado claro de su rivalidad con Santos.

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“El presidente Uribe actuó pensando en ser el protagonista, esto lo nubló, le hizo perder sentido de lo que se estaba haciendo. En realidad está convocando a la gente a votar por el No y a oponerse al gobierno, pensando en las elecciones de 2018” afirma.

Frente al futuro del uribismo, Valencia Agudelo indica que esa postura llevó a la perdición al partido de Uribe Velez, que cada día tiene más dificultades para defender el ‘No’ a los acuerdos. “Los temas que ellos empezaron a mover, fueron resueltos en los acuerdos y se quedaron sin argumentos. La crítica se les ha ido perdiendo y ha ido quedando solo el odio y la desconfianza que le tienen a Santos y a las Farc. Esto no ha sido suficiente para mantener el apoyo que han tenido siempre”.

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Según el analista, otro de los pecados del uribismo ha sido su indecisión, ya que incluso al interior del mismo partido ha habido dudas sobre los apoyos al ‘NO’ o irse mejor por la abstención. “Para esta fuerza política, que en el curso de seis u ocho meses tiene todas esas dudas y se mueven de un lado a otro, le va a quedar muy difícil en este tiempo que queda siquiera articular una buena campaña”.

Finalmente, reitera que el panorama para el Centro Democrático no parece alentador, ya que fallaron en la recolección de firmas en la denominada ‘Resistencia Civil’ y en las pasadas elecciones solo alcanzaron ocho alcaldías y una gobernación, además de tener menos del 20% del Congreso. “Tienen un espacio que no corresponde con la fuerza real electoral y esa es la realidad. Ahora se van a volver a contar, vamos a ver qué fuerza tienen en el electorado y creo que van a salir muy mal parados”.