La tragedia del río Cauca debería preocupar al Estado

5 de febrero del 2019

¿Qué decisiones se tomarán ante el desastre ambiental?

La tragedia del río Cauca debería preocupar al Estado

montaje/@angelamrobledo

“Tanta bulla hay en el ambiente, que un hecho trascendental no cuenta: mataron al río Cauca. Crimen cometido por la soberbia de Hidroituango”, así el periodista Héctor Rincón describe lo que está pasando aguas abajo del cuestionado megaproyecto de EPM. En fotos y videos es evidente el desastroso estado actual del segundo río más importante del país, otrora épocas utilizado por los habitantes originarios, por los conquistadores españoles, y venerado por los pescadores que hoy se quedan sin sustento.

Está casi completamente seco, como se puede observar de las fotos que llegan desde la región del Bajo Cauca. Impera el silencio y la desolación en lo que en algún momento fueron sus márgenes. Ya no se ve el poder primigenio y vital de sus corrientes. La tragedia está en todo el sitio.

Lo que está ocurriendo con el río Cauca tiene a la opinión pública completamente indignada. El hashtag #SOSRioCauca es una de las principales tendencias en las redes sociales e internautas intentan buscar responsables.

¿Pero qué implicaciones políticas puede tener esto? KienyKe.com habló con activistas, políticos y académicos para indagar las consecuencias que puede conllevar este asunto.

Desde el Movimiento Ríos Vivos, la ONG que completa más de una década denunciando las irregularidades, riesgos, crímenes e irresponsabilidades en torno al megaproyecto de Hidroituango, la coordinadora Isabel Cristina Zuleta aseguró que en este momento el río Cauca fue liquidado.

“Lo están matando, están matando el río con la complicidad de todas las autoridades, sin que hagan nada al respecto, sin que haya habido una autoridad que protegiera al medio ambiente y a las comunidades. Crean emergencia cada que quieren pero en realidad nos sentimos sometidos a la dictadura de EPM”, dijo.

Zuleta duda que las comunidades río abajo, como nunca ocurrió, sean tenidas en cuenta ahora que hay un desastre ambiental que afecta su vida cotidiana: “EPM, el alcalde y el gobernador no nos dejan participar, no responden a las preguntas. Los pescadores y barequeadores son invitados de piedra. Destruyeron la economía de la región. Están acabando no solo con los peces sino con la gente, con la vida de quienes residen en ese lugar. La sensación es que aquí manda EPM y nadie más. No hay Estado”.

Se reactiva la agenda en el Congreso

Zuleta dijo que los campesinos que se han opuesto durante décadas al proyecto, soportando asesinatos y estigmatización, todavía se sienten solos en su lucha muy a pesar de que la situación de Hidroituango es crítica. De hecho también señaló a la oposición por la falta de un acompañamiento constante a sus iniciativas y acciones.

“De momento no hemos tenido apoyo de sectores políticos. Dicho apoyo se ha dado por parte de la oposición pero solo en momentos específicos. En general se desconoce que este problema completa ya 10 años cuando comenzó con masacres paramilitares en la zona. De todas formas hay que decir que este movimiento tampoco ha tenido banderas políticas y es ciudadano”, afirmó.

Ante ello, KienyKe.com consultó a León Fredy Muñoz, representante a la Cámara por Antioquia (Alianza Verde), quien fue uno de los congresistas que convocaron el debate de control contra EPM de finales del año pasado. “Hemos hecho un acompañamiento en la medida de nuestras posibilidades. Ha sido un apoyo en general a las comunidades y no centrado en un solo grupo”, replicó. Asimismo, Muñoz anticipó que la agenda en el Congreso respecto a la tragedia que vive el Bajo Cauca ya se reactivó.

“Ya la retomamos. Mandamos un derecho de petición a EPM para que nos dé toda la información. Para que nos informe cómo están atendiendo esta coyuntura. Vamos a hacer una audiencia pública en el Bajo Cauca para seguir este debate. Es además urgente porque la gente de la zona está en cuidados intensivos económicamente, está viviendo sozobra. A toda la población de la región hay que atenderla”, dijo.

De vuelta a Zuleta, la activista lamenta que la anterior iniciativa por debatir sobre el desastre no prosperó de ninguna forma: “No creemos que prospere ningún debate de control político. Todos los debates que se hicieron en Congreso, EPM dijo la mismas mentiras y muchos congresistas antioqueños lo único que hicieron fue replicarlas. Eso demuestra que aquí no hay Estado, no hay quién nos proteja”.

Al respecto, Muñoz ve motivos para pensar que en algo se pudo haber avanzado con la insistencia en debatir sobre EPM: “De alguna manera se dejó la documentación y estamos esperando que prospere. Pero hay poderes económicos muy grandes, especialmente el Grupo Empresarial Antioqueño. De cualquier forma ya están calculados los sobrecostos en los que incurrió el consorcio de la obra, la investigación está ahí y dejó numerosos datos”.

“Se logró visibilizar la problemática, se logró visibilizar cómo están las comunidades abajo de la presa, que son las que hoy siguen en riesgo. Va haber una mortandad de peces y demás, porque también hasta la ganadería se verá afectada sin el río. Es un tema supremamente escandaloso y una situación muy crítica”, agregó.

Efectos políticos

Más allá del pulso que hay desde Bogotá, cabe preguntar ¿cuáles serán los efectos políticos? Al menos en la región que ha visto su vida cotidiana cercenada por la desolación y la ausencia de su Río Cauca, ¿podría ser previsible un viraje en las preferencias políticas de la población? Para responder dicho interrogante, KienyKe.com dialogó con Carlos Builes, politólogo y docente de la Universidad Pontificia Boliviariana (UPB).

“El primer efecto es sin duda la pérdida de credibilidad de las Empresas Públicas de Medellín. Hasta ahora no habíamos visto minada la legitimidad social y política de EPM como con este proyecto. No solo por los problemas técnicos y ambientales, sino por el efecto dominó que ha generado en el desgaste de la administración del alcalde Federico Gutiérrez”, argumentó.

“El segundo efecto es el efecto político local que pueda haber en los municipios que están en las orillas del Cauca. Nuestros municipios ribereños tienen muy poca organización política y social. Esta es la hora en que deberían estar muy organizados los alcaldes de localidades ribereñas para hacer una presión nacional y regional, y eso por lo menos no lo vemos en medios. Eso demuestra la fragilidad de las instituciones municipales, por lo menos en esa zona”, agregó.

Zuleta, para concluir, es escéptica de que haya un despertar de la población que reside en las zonas afectadas por la muerte del río Cauca: “Realmente eso es muy difícil porque aquí los que mandan tienen las armas para decidir. El problema no es solo Hidroituango, sino muchos otros actores, la mayoría al margen de la ley. Aquí la gente no tiene el poder para decidir libremente”.

Minambiente responde

En un comunicado, el Ministerio de Ambiente informó que ante el cierre de compuertas de Hidroituango, hecho que tiene en situación crítica a las comunidades río abajo, dio la orden a EPM de responder en el terreno para mitigar los numerosos efectos adversos de la decisión.

“En el marco de la licencia ambiental, la empresa Hidroituango S.A. deberá adoptar todas las medidas idóneas requeridas para prevenir, atender, manejar, controlar, restaurar y superar los efectos e impactos ambientales y sociales que las maniobras anunciadas dejen sobre la cuenca aguas abajo del proyecto”, reza el documento.

Entre las acciones está mitigar los efectos en cuanto a disponibilidad del agua, y resolver los impactos socioeconómicos de la crisis actual.

Por último, instituciones del Estado como la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Fiscalía y la Procuraduría adelantan investigaciones contra el consorcio por distintas irregularidades que presuntamente se han dado en esta megaobra y sus impactos negativos.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO