Proceso de paz con ELN: ¿En qué se parecerá al de las Farc?

Proceso de paz con ELN: ¿En qué se parecerá al de las Farc?

11 de Junio del 2014

El anuncio del avance de conversaciones exploratorias para un eventual proceso de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) hace pensar en los escenarios de diálogo que podrían concretar tanto el Estado como la guerrilla para sumarse a un esfuerzo de paz, como el que se trata de conseguir con las Farc.

Hasta ahora son pasos preliminares a la instalación de la mesa. El presidente Juan Manuel Santos aclaró que dichos acercamientos con los ‘elenos’ no ponen en riesgo los avances del proceso en Cuba ni los contradicen.

Tampoco se cambiarán las condiciones tutelares que enmarcaron las actuales negociaciones con las Farc: pretenden acabar con su accionar armado; buscan que dejen las armas; sus puntos de negociación no deben afectar la constitución del Estado colombiano; y su realización será en el extranjero con mediación multilateral para evitar algún despeje.

El ELN es el segundo mayor grupo guerrillero que combate en Colombia, con influencia en regiones del norte, oriente y sur del país. De acuerdo con el Ministerio de Defensa, hasta hace dos años dicha agrupación tenía unos 1.500 hombres y sus principales actuaciones militares han estado enfocadas en atentar contra la infraestructura industrial, petrolera y minera.

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En varias oportunidades, dicha insurgencia había manifestado querer sumarse a un proceso de paz con el gobierno aunque en mesas separadas a la que funciona en Cuba. Sin embargo los contactos entre el ELN y las Farc han sido intensos en los últimos meses, tanto así que las dos guerrillas declararon en conjunto el cese unilateral de hostilidades por una semana durante la primera vuelta presidencial.

Lo logrado hasta ahora por las Farc y el gobierno podrá ser de estratégica utilidad para el avance de una mesa de diálogos con el ELN. Lo cierto es que las negociaciones no comenzarán de ceros y en cambio alcanzará el avance y ritmo que ya hay en La Habana.

Entre otros puntos comunes hasta ahora informados está el tema de víctimas y el de participación política. El segundo contaría con similares alcances a los que ya se aprobaron en Cuba con la delegación de las Farc. Sobre  los daños que han producido a la sociedad civil,  podrían abordar las discusiones en forma individual, pero se presume que al momento de la implementación habrá un gran acuerdo de verdad, justicia, reparación y perdón a las víctimas del conflicto armado en su conjunto.

El investigador Mario Ramírez-Orozco, doctor en estudios latinoamericanos y autor del libro ‘La paz sin engaños’, dijo a KienyKe.com que el eventual inicio de un proceso de paz con el ELN es fundamental para garantizar que, si se llegase a un acuerdo con las Farc, este no se vería empeñado por la continuidad del conflicto armado en nombre de otro grupo.

“Una paz enlazada al fin del conflicto armado, necesita tener participación de los dos grupos armados. Hay acuerdos de paz divididos y esto genera que haya grupos ilegales que se desmovilizan y otros que siguen en enfrentamientos. Los antecedentes son graves. Recordemos que la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, de la que hacia parte el ELN, entraron negociación integral, pero cuando el M-19 asume que van a hacer la paz por separado, inmediatamente la negociación integral de disolvió y el conflicto volvió a recrudecerse”.

De acuerdo con Mario Ramírez-Orozco, esta sería entonces la primera vez que se plantea una solución global al conflicto armado colombiano, vinculando a todos los actores.

Los puntos de La Habana también se tratarán en Ecuador

Para el investigador, si los diálogos de paz con las Farc hubiesen llegado a buen término, pero sin un proceso “paralelo” de paz con el ELN que es la segunda guerrilla más grande del país, esos acuerdos hubieses fracaso. “El ELN sería un obstáculo que estaría constantemente interviniendo y creando conflicto armado contra el Estado”.

De acuerdo con la información conocida por el experto Ramírez-Orozco, el ELN no va a comenzar la negociación con papel en blanco; ya han discutido con sus pares de las Farc y tienen información sobre el contenido de lo que hasta ahora se ha acordado. Al parecer, a la guerrilla comandada por Nicolás Rodríguez, alias ‘Gabino’, está a favor de lo hecho en Cuba y así mismo adoptarán puntos similares en su mesa de diálogos. Incluso la agenda de cinco puntos sería la misma.

“Al ELN le conviene, en términos estratégicos, mantener la línea lograda con las Farc en el proceso. La primera razón es que no les convendría mostrarse como una guerrilla menor, o que requiere menos exigencias que las Farc. Y por razones de tiempo no les convendría comenzar de cero. Ellos inician la negociación al ritmo con los puntos acordados en La Habana”, dijo.

Proceso de paz 

Las negociaciones del ELN no irán en contravía con lo que se ha acordado hasta ahora con las Farc.

El ELN se sentaría a discutir con el gobierno probablemente en Ecuador. “Los equipos negociadores en Ecuador estarían en contacto constante con Cuba para hacer acuerdos comunes”, añadió Ramírez-Orozco. Sobre las posibles divergencias ideológicas que tengan los dos sectores armados dijo: “Pienso que ya lo ideológico debe ser pospuesto para pensar en lo estratégico y lo operacional. Y deben tener en cuenta lo que sería un proceso de reinserción de los grupos armados a la vida civil en términos de participación política. Por eso para ellos lo importante será entrar a negociar desde el punto de participación política”.

El tema de tierras, lucha contra el narcotráfico, participación política, reparación a las víctimas y posterior desarme y reinserción a la vida civil, serán los puntos con los que el ELN también propondrá sus bases de diálogo. “En la fase exploratoria, que el gobierno dice que empezó en Enero pero que desconoce lo que se planeó antes, ya han adelantado mucho. El ELN se dio cuenta de los avances y para ellos sería imposible poner condiciones diferentes; esos avances son los que condicionan al ELN y por tanto seguirán la misma agenda”.

¿Qué pasará con uno de los motivos de lucha del ELN: la minería?

Uno de los temas que produciría una diferencia entre los intereses de las Farc con los del ELN es la minería y los recursos del subsuelo. Son críticos a la explotación de petróleo y gas por compañías extranjeras o privadas y piden la nacionalización de toda actividad minera. Sin embargo este tema muy difícilmente podrá ser motivo de negociación en un eventual proceso de paz.

“Pero debe ser un asunto importante de discusión porque se ha dejado de lado sin evaluar consecuencias. El narcotráfico fue como la ‘leña’ para el conflicto armado en Colombia. Pero en el caso de países africanos, la minería ilegal propició el conflicto. Si no se corrige esa situación después del proceso de paz, podría comenzar un nuevo conflicto con otros actores”, añadió el escritor.

Proceso de paz Cúpula

(Archivo) De izq. a der: Alias ‘Pablo Beltrán’, alias ‘Ramiro Vargas’, alias ‘Gabino’ y alias ‘Antonio Garzía’, máximos líderes del ELN.

En su opinión, este tema es gigante y no cabría en la agenda general para la terminación del conflicto armado, aunque puede ser transversalmente abordado. “Pero ya en un escenario en que ese sector armado participe en política legalmente lo podrían tratar. Ellos podrían ganar apoyo en sus zonas de influencia, pero usando un escenario democrático y no armado”.

El asunto de las víctimas requerirá una serie de compromisos que, al parecer, serán suscritos tanto por Farc, como ELN y hasta Gobierno. “Se deja muy en claro que todo lo que tiene que ver con las victimas tiene que ser reintegrado y se asumen en bloque. Eso es positivo en la medida en que no habrá víctimas de mejor o peor clase… todas deben quedar reparadas independiente del autor que causó el daño”.

Finalmente, sobre un eventual método de refrendación que incluya los acuerdos con las Farc y el ELN, el profesor Ramírez-Orozco confesó que desconfía de una consulta popular, basado en experiencias como la de Guatemala donde perdió el apoyo al proceso de paz, aunque con una impresionante abstención especialmente de las zonas donde influía el conflicto. “Cuando se convoca a referendo son las personas menos afectadas por el conflicto las que deciden. En Colombia, generalmente decidirían las ciudades que cofunden inseguridad con violencia. Y en zonas rurales la participación política es mínima”.

La coyuntura electoral que rodeó el anunció de la cercanía a un proceso de paz con el ELN debilitó su importancia. Incluso algunos sectores lo calificaron de oportunista por parte del presidente Santos, quien busca su reelección este domingo. Pero la noticia deja en claro que hay otra negociación de paz en camino, que deberá ser asumida por el próximo gobierno, sea quien sea y aunque las condiciones para su supervivencia cambien.