López Caballero, entre Santos y el voto en blanco

López Caballero, entre Santos y el voto en blanco

11 de abril del 2014

Alfonso López Caballero, exministro, excongresista, exembajador, hijo del expresidente López Michelsen, analista agudo de la política, se debate entre votar por Santos o por el voto en blanco.

“Creo que Santos ha hecho un buen gobierno, pero la reelección no me gusta, como le pasa a la mayor parte de los colombianos; me parece que fue abusivo cambiar la Constitución para eternizar una figura en el poder. Eso no es sano en países como los nuestros, débiles institucionalmente, con las mismas camarillas, porque uno no elije solamente al presidente sino a su camarillla de todo el tiempo”.

¿Y si no es Santos quién?

No se.

¿Votaría por Peñalosa, por ejemplo?

A mí me parece que fue un excelente alcalde. No sé exactamente cómo sería su gobierno. Podría ser una sorpresa interesante, no sé si positiva o no tan positiva, pero sería una sorpresa. Aunque hoy día no se lo reconoce esta ciudad la hizo él. Aquí no había parques, no había andenes…

Sin embargo, usted piensa que ¿mejor malo conocido?

Por tradición y por la sangre soy liberal, entonces me mantengo un poco en esa línea de actitud y de pensamiento.

¿Entonces vota por quién?

Estoy entre el voto en blanco y el voto por Santos.

¿Votar en blanco no es botar el voto?

Depende de la cantidad de votos que haya. Si el 35% de los votos son en blanco es una cosa muy importante. Si fueran solo el 3% son votos perdidos, sobre todo si ese voto puede definir quién gana y quién no gana.

A lo mejor termino votando por Santos, pero a mí no me gusta mucho la reelección, para serle franco.

¿El voto en blanco envía al país un mensaje de inconformidad?

En blanco quiere decir que a uno no lo acaba de convencer la oferta política que hay en ese momento.

Sí, ¿y a usted no lo acaba de convencer?

No me gusta la reelección, me parece que no es sano.

¿El clima político es un poco enrarecido?

Hay un ambiente muy particular que está aupando la candidatura de Peñalosa. Hay un descontento, un malestar generalizado que se refleja en las encuestas.

Hace un mes casi el 30% del electorado pensaba votar en blanco. ¿Quién es la gente que vota en blanco? Gente que tiene un alto grado de conciencia política y que rechaza todo lo que le están ofreciendo en ese momento.

El 26% más o menos estaba indeciso por quién votar, es decir, es gente que no se sentía comprometida ni motivada con ninguno de los candidatos.

Por otro lado, el 67% de la gente no gusta de la reelección como institución. No estamos hablando del Presidente Santos ni de su gobierno, a la gente no le gusta la idea que los presidentes se reelijan.

Hay un ambiente que tiene el campo abonado para que surja una candidatura nueva y diferente, y creo que eso es lo que de alguna manera le está dando impulso a Peñalosa. Ahora, el talón de Aquiles de Peñalosa es cuando le toque asumir posiciones, pronunciarse, porque ha tenido una carrera muy ambivalente, muy contradictoria. Fue apoyado por el expresidente Uribe, cuando era presidente, y ahora tiene el respaldo de Petro. El que le toque tomar posiciones será difícil complacer a toda la gente que está detrás suyo.

Alfonso Lopez Caballero

¿Cree que Peñalosa tiene realmente posibilidades de ganar la presidencia?

Veo lo de Santos mucho más sólido en el sentido de que él tiene el 80% de la estructura política tradicional. Lo de Peñalosa es muy frágil, cualquier metida de pata puede hacer que se desintegre esa candidatura, pero mientras que Santos va un poco a hombros de los políticos, Peñalosa tiene viento que sopla a su favor. A Santos lo van cargando.

¿Podría repetirse la Ola Verde, ese furor, ese entusiasmo que casi hace presidente a Antanas Mockus?

Bueno, a Antanas Mockus lo demolió J.J. Rendón. Sacó unos anuncios en televisión de un candidato presidencial que nadie sabía quién era, -presumiblemente eso lo pagó la campaña triunfadora para no ensuciarse las manos-, en que ponían en relieve todas las contradicciones de Mockus.

Según la campaña, Mockus ayer decía que era ateo, hoy dice que no; ayer decía que admiraba a Chávez, hoy dice que no; ayer decía que los médicos deberían ganar máximo un millón de pesos, hoy dice que no, ayer decía que extraditaría al presidente Uribe, hoy dice que no. Y con ese tipo de campaña fue demoliendo la candidatura de Mockus que se hizo mucho daño a sí mismo, porque tal vez no estaba preparado para los debates y para pronunciarse.

Un presidente tiene una ventaja muy grande sobre los demás en materia de debates porque ha estado manejando todos los temas importantes y está muy al tanto de todo lo que está pasando.

¿Cuál es la debilidad de Peñalosa?

Se ha hablado tanto de que el más grande enemigo que Peñalosa tiene es él mismo. Lo paradójico es que la fuerza de Peñalosa radica en no tener contacto político, no haber estado en el Congreso, no tener caciques tradicionales apoyándolo. Le sirve a él para capitalizar ese caldo de descontento que hay en términos generales con lo que ha sido la política anterior.

Veo que el tema de la campaña está cambiando un poco. Antes era ¿quiere usted la guerra o quiere la paz? ¿Naturalmente nadie quiere la guerra, no? Ahora se preguntan ¿quiere usted seguir con la vieja política, con la mermelada, con la corrupción? Y ahí es donde él tiene un campo para capitalizar.

¿Santos es inderrotable?

No, inderrotable no. Lo que veo es que tiene una estructura muy sólida mientras que Peñalosa lo que tiene es que las circunstancias lo están favoreciendo, va con la corriente.

¿Y cuáles son las posibilidades de Óscar Iván Zuluaga y los demás?

Mucho menores, claro.

¿Habrá segunda vuelta, irremediablemente?

Creo que hay segunda vuelta porque además hay otro factor que parece que no contabilizan los que hacen estos análisis… el voto en blanco. El voto en blanco también hay que contabilizarlo para ganar en la primera vuelta. Es decir, el 51% tiene que incluir no solamente a los contendores sino también al voto en blanco.

¿Puede haber una sorpresa en segunda vuelta?

Es posible que se presente un “toconsan”, todos contra Santos y todos se alían contra él o de pronto para esa época Peñalosa se ha derrumbado. Además, piensen ustedes que una de las especialidades del señor J.J. Rendón, que asesora al Partido de La U, no es tanto mejorar la imagen de los que está ayudando sino destruir a sus adversarios.