Los cambios que se le hicieron al acuerdo de paz y su punto inmodificable

Los cambios que se le hicieron al acuerdo de paz y su punto inmodificable

13 de noviembre del 2016

El jefe negociador por parte del gobierno indicó, al presentar el nuevo acuerdo de paz, que los reparos que los seis millones de colombianos le hicieron al primer documento firmado entre gobierno y Farc les hizo comprender que era necesario trabajar con celeridad y responsabilidad en la búsqueda de un nuevo Acuerdo. Un Acuerdo que fuera más incluyente y respetuoso.

A La mesa de la Presidencia, luego de hablar con líderes opositores, con líderes cristianos y otros grupos, llegaron inquietudes, preocupaciones y sugerencias al Acuerdo para la Terminación del Conflicto, las que en algo más de 100 horas de trabajo ordenaron y estudiaron a fondo, en un ejercicio constructivo, franco y democrático, contó Humberto de la Calle.

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Ante los negociadores de las Farc, en La Habano, insistieron en la importancia de incorporar el mayor número de propuestas al texto y trabajar en la construcción de un nuevo Acuerdo que cumpliera en lo posible con las expectativas de muchos colombianos.

De la Calle dijo que las reuniones con la delegación de las Farc fueron intensas. Aunque hubo momentos de crisis, como era de esperarse, hubo un ambiente constructivo y buena voluntad para trabajar en los cambios. “Una vez más nos probamos que, a pesar de las diferencias y visiones distintas, a través del diálogo es posible llegar a puntos de encuentro”, aseguró.

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De la calle aseguró que los ajustes y precisiones que se le han realizado al acuerdo no sacrifican las convicciones que le dieron forma al primer documento. “No cancelamos la ilusión. No dimos marcha atrás en la posibilidad de un país nuevo. No desistimos del propósito de reivindicar la familia campesina, limpiar la política, combatir las bandas criminales y la corrupción, contribuir a superar el problema mundial de la droga, impartir justicia pensando más en las víctimas que en los barrotes, integrar nuestros territorios, superar desigualdades ancestrales, crear una sociedad más equitativa a través del diálogo y del uso razonable de la autoridad del Estado.

Según el presidente Juan Manuel Santos, se recibieron más de 500 propuestas de todos los sectores: sociales, religiosos, víctimas, partidos políticos, las que se agruparon en 57 temas para la discusión con las Farc y se lograron precisiones, ajustes y cambios en 56 de los 57 esos temas abordados.

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El mandatario dio a conocer algunos de los cambios más importantes que se le hicieron al documento que se firmó en Cartagena entre él y el jefe de las Farc, Timoleón Jiménez, alias Timochenko.

La plata y bienes de las Farc.

Según el Presidente Santos, las Farc entregarán sus bienes y la plata que tengan disponible, dinero y propiedades que se usarán para reparar las víctimas. En el nuevo acuerdo, el grupo guerrillero tendrá que declarar y entregar todos sus bienes, so pena de perder los beneficios, y se usarán para reparar a las víctimas.

Claridad sobre restricción de la libertad

No había una definición muy clara de cómo o en dónde los guerrilleros que fuesen a quedar privados de la libertad, pasarían sus penas. El Presidente explicó que el Tribunal Especial para la Paz debe fijar en cada caso los espacios concretos en donde deben estar los sancionados durante la ejecución de la pena y que estos lugares no serán más grandes que una Zona Veredal Transitoria de Normalización.

Así mismo habrá claridad sobre los horarios en los que deben cumplir las sanciones restaurativas, establecer el sitio de residencia durante la ejecución de la sanción, imponerles el deber de solicitar autorización para salir de las zonas donde cumplan la sanción y señalar la periodicidad con la que el órgano de verificación debe reportar sobre el cumplimiento de la sanción.

Tema justicia

La Jurisdicción Especial de Paz no será indefinida, tendrá una tiempo límite de duración. Funcionará hasta por 10 años y sólo podrán recibir solicitudes de investigación durante los 2 primeros años.

También se estableció que las ONG no podrán actuar como fiscales y acusar. Estas entidades solo podrán presentar información que será valorada y contrastada por los jueces y magistrados del Tribunal.

Esta Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ya no contará con el servicio de jueces extranjeros. Todos serán colombianos y tendrán las mismas calidades de los magistrados de las cortes.

Las tutelas contra decisiones de la JEP podrán ser revisadas.

Los militares retirados, veían con preocupación el tratamiento de agentes del Estado en la Justicia Especial de Paz. Este temor, según el Presidente Santos, se resolvió, y aseguró que se logró una fórmula que le garantiza a los soldados y policías, en servicio activo y retirados, los máximos beneficios y total seguridad jurídica.

Tierras y propiedad privada

Una de las preocupación mayores del senador Álvaro Uribe Vélez y así se lo expresó al Presidente Santos, es el tema de la propiedad privada y que a nadie se expropie por fuera de la ley vigente. “Eso se logró y se ratificó…¡Se respetará el derecho a la propiedad!”, aseguró el mandatario.

Para atender inquietudes sobre la legislación agraria se creará una comisión de expertos para revisar esos temas. El catastro, un ente fundamental para formalizar la tierra, no podrá modificar por sí mismo los avalúos de las tierras. Santos también fue enfático en señalar que no se autorizaran nuevas zonas de reserva campesina, más allá del trámite normal de acuerdo a la legislación vigente que hay sobre estas zonas.

Implementación en el posconflicto

La implementación del acuerdo fue otro tema sobre el que el gobierno recibió comentarios y propuestas. A algunos les preocupaba que hubiera una especie de co-gobierno con las Farc para la implementación, pero con este nuevo acuerdo quedó claro, según el presidente, que el gobierno será el único responsable de la implementación. Habrá una comisión de las Farc que hará seguimiento, impulso y verificación del cumplimiento de los acuerdos.

Varios grupos de empresarios habían expresado su preocupación por el impacto de las inversiones del posconflicto en la estabilidad macro económica del país. El presidente aseguró que este nuevo acuerdo expresa que la implementación del proceso del posconflicto se hará con respeto al principio de sostenibilidad fiscal. Con la intensión de reducir la presión fiscal, este proceso de implementación se amplió de 10 a 15 años, para así no afectar los programas prioritarios del gobierno.

Participación en política

Opositores al proceso plantearon que las 16 curules transitorias en la cámara de representantes, establecidas para las comunidades y víctimas afectadas por el conflicto, podrían fácilmente quedar en manos de las Farc, por esta razón en el nuevo acuerdo se incluyó expresamente que el partido que surja de la reincorporación de las Farc NO podrá inscribir candidatos para esos espacios.

Por solicitud de los diferentes sectores políticos tanto del Sí y como del No, se redujo desde el primer año en 30% la financiación al partido de las Farc para que quede en igualdad de condiciones con los demás partidos. En este punto también quedó claro que la protesta social debe ser siempre pacífica, y que el Estado tiene la obligación de proteger los derechos de todos los ciudadanos.

Los integrantes del partido de las Farc No tendrán curules a dedo. Al contrario, tendrán que participar en las elecciones. Tampoco tendrán cargos en el gobierno, pero sí podrán ser elegidos.

Lucha contra las drogas

Sobre la lucha contra el problema de las drogas, el nuevo acuerdo obliga a todos los que se presenten a la Justicia especial de Paz a entregar toda la información relacionada con el narcotráfico de manera exhaustiva y detallada para atribuir responsabilidades.

Se reiteró y subrayó también que el gobierno mantiene todas las herramientas para la erradicación, incluyendo la fumigación, además de los programas de sustitución para los campesinos.

No habrá formalización de ningún predio en Colombia sin que antes se constate que está libre de la presencia de cultivos ilícitos

Para atacar de manera más efectiva el problema del consumo de drogas, se robusteció el papel de la familia y de los grupos religiosos en la política de prevención y atención a los consumidores.

Protección a los reinsertados

Para proteger la vida de los integrantes de las Farc reincorporados a la vida civil se creó una comisión de protección y garantías de seguridad. En el acuerdo pasado, las Farc tenían participación en esta comisión, esto se eliminó, así como también las facultades que tenía esa comisión para revisar hojas de vida, o ejercer inspección y vigilancia sobre las empresas de seguridad privada que ejercieran la función.

Constitucionalidad

La idea de incorporar todo el acuerdo al bloque de constitucionalidad generó mucho rechazo en muchos voceros del No y algunos del Sí. Eso se corrigió. Sólo quedarán inmersos en la Carta Magna los temas de derechos humanos y de Derecho Internacional Humanitario, que ya de por si hacen parte de la constitución.

Ideología de género

Una preocupación que compartió la iglesia y las organizaciones religiosas, fue que el acuerdo de paz pudiera contener elementos de la llamada ideología de género y se afectaran los valores de la familia, ese tema fue revisado por la Iglesia Católica, por los pastores cristianos y otros voceros del No y se hicieron las modificaciones de texto para rectificar que la llamada ideología de género (que nunca estuvo en los acuerdos, según Santos) no estuviera presente en el acuerdo.

Familia, religión y nuevas víctimas

Se dejó claro es que el acuerdo busca garantizar que las mujeres, que han sufrido el conflicto sean tratadas con prioridad y que sus derechos como víctimas estén totalmente protegidos.

Se incorporaron en el nuevo acuerdo los principios de igualdad y no discriminación, de libertad de cultos y se reconoció a la familia y a los líderes religiosos como víctimas del conflicto.

El punto en el que no hubo avances

El Presidente reconoció que intentaron avanzar en todos los puntos que pusieron sobre la mesa los detractores y los que pedían cambios al acuerdo, pero que en uno de ellos, el que pedía que los jefes guerrilleros no pudieran ser elegidos, no hubo conciliación.

Aunque Santos sabe que este es el sentir de muchos ciudadanos también pidió entender que la razón de ser de todos los procesos de paz en el mundo buscan precisamente que los guerrilleros dejen las armas y puedan hacer política dentro de la legalidad.

“Las Farc tienen un origen político y su intención hacia el futuro es poder hacer política sin armas”

El presidente puso ejemplos claros y cercanos para defender el acuerdo logrado este sábado, con el punto en el que no hubo ni habrá conciliación.

“Muchos de ustedes recuerdan que en 1990, en el acuerdo con el M-19, sus líderes salieron directamente de la mesa de negociación a participar en las elecciones. En El Salvador y en muchos otros países, los guerrilleros fueron congresistas desde la elección siguiente a la firma de los acuerdos.

En la constitución del 91, los artículos 12 y 13 transitorios le daban la posibilidad al presidente de nombrar a dedo a ex guerrilleros en el congreso. Eso no ocurre en este acuerdo.

En otros países, como en Irlanda del Norte, entraron a cogobernar desde la firma del Acuerdo. Esto no ocurre en este acuerdo.

Para ser claro. No tendrán curules a dedo. Al contrario, tendrán que participar en las elecciones. Tampoco tendrán cargos en el gobierno, como ha ocurrido en muchos otros casos. Pero si podrán ser elegidos”.