Los escenarios a partir de las fisuras de Farc

Los escenarios a partir de las fisuras de Farc

11 de septiembre del 2018

Distintas misivas en las últimas semanas, hechas por integrantes y exguerrilleros de Farc, hablan contradictoriamente sobre el estado de unidad en el liderazgo de dicha organización desmovilizada. Mientras que unos excombatientes ratifican en ellas su compromiso con la implementación de los acuerdos de paz alcanzados con el anterior gobierno, otros aprovechan para criticar duramente al hoy jefe del partido, Rodrigo Londoño alias “Timochenko”, demostrando fisuras en el grupo. 

“Quién lo creyera, algunos de nuestros jefes, como Timo, se han dedicado a defender el orden burgués con un inesperado y sorprendente celo”, escribió el excombatiente ‘Joaquín Gómez’ en una misiva que también firma ‘Bertulfo Álvarez’, ambos históricos en la exguerrilla. 

Los dos jefes de la desmovilizada guerrilla, quienes hoy permanecen en la zona veredal de reincorporación de Pondores, La Guajira, fueron no obstante duros frente a la forma en que ‘Timochenko’ está liderando a la organización.

“De Timo como persona no tenemos nada qué decir; en cambio como jefe, le vemos serias dificultades, ya que es un jefe con ausencia de liderazgo, es rencoroso y revanchista; se guía mucho por las consejas; no investiga llamando al afectado para que haga sus descargos, sino que toma determinaciones a espaldas de éste, y hasta sanciona, sin que el afectado sepa que está sancionado, y si lo llega a descubrir, es por pura intuición”, espetaron en la carta, dirigida a los 111 líderes de Farc que fueron citados a la cumbre del pasado 31 de agosto. 

El señalamiento más fuerte contra ‘Timochenko’ por parte de estos dos excomandantes se produjo a partir de una comparación sobre sus acciones: “Cómo es posible que se cometan incoherencias, partiendo por supuesto de nuestra óptica de revolucionarios, tales como la de Timo, al afirmar en un foro en Manizales, que él pedía que al ‘honorable’ senador Uribe se le respetara el debido proceso, y ‘el principio de inocencia’, mientras que en el caso Santrich, lo que dijo fue palabras más, palabras menos, que debería demostrar su inocencia, o sea, que se partía del hecho de que era culpable”. 

“Una posición absolutamente adversa a Santrich, comparada con la actitud defensiva asumida con relación al caso del ‘honorable senador’ y psicópata Álvaro Uribe, padre genuino del paramilitarismo en Colombia”, agregan en la misiva. 

Crisis de “fugas”

Ya de momento han sido diversos los acontecimientos que tienen la opinión pública consternada frente al avance de la implementación de los Acuerdos de Paz entre Gobierno y Farc. Fundamentalmente, la aparente huida al monte de líderes de esa organización como ‘Iván Márquez’ y alias ‘ El Paisa’. Muchas voces especularon con la eventualidad de que estos comandantes estarían rearmando disidencias en las selvas del país. 

No obstante, dos hechos ayudaron a calmar la incertidumbre en medio de la crisis. El primero, la visita de la Comisión de Paz del Congreso de la República a la zona veredal de Miravalle, Caquetá, donde se dio un mensaje de optimismo tanto a la ciudadanía como a los exguerrilleros. Y el segundo, la aparición de dos cartas escritas por dos supuestos jefes fugados, alias ‘Fabián Ramírez’ y ‘Romaña’. En ellas, los desmovilizados desmienten que estén en disidencias y reiteran su compromiso con la implementación. 

¿Hay o no una crisis? En diálogo con Kienyke.com, Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, consideró que “sin lugar a dudas, en este momento hay un crisis derivada de tres factores: El primer factor es un problema del partido Farc, que está brutalmente dividido y no ha podido zanjar sus diferencias internas. La segunda crisis es la política de reincorporación. En la realidad, el Estado no ha cumplido nada de sus compromisos. En este momento solo hay dos proyectos productivos aprobados por la Agencia Nacional de Reincorporación. Todas las demás son iniciativas propias de las Farc. Ahora hay 10.000 exguerrilleros que no tienen ninguna solucion económica, cuando ahorita en noviembre se les acaba su renta básica”.

“Encima de eso los están matando, no tienen seguridad física, y su preocupación mayor es la seguridad jurídica, porque todos creen que el fiscal general los va a extraditar y que hay un complot contra ellos. Entonces la política de reincorporación es un fracaso en lo socioeconómico, en lo físico y en lo jurídico, con la excepción de lo político. Y por último el tercer factor es que hay unos niveles de incertidumbre por la posesión del nuevo gobierno”, argumentó. 

Certezas y oportunidades

De modo que más allá de las fisuras evidentes en los últimos meses al interior de Farc, existe incertidumbre generada fundamentalmente por los incumplimientos del Estado en la implementación de los acuerdos. Dicha incertidumbre está llevando el proceso a una encrucijada, o logra continuar “fortalecido y con un rumbo interesante”, como auguró Ávila en caso de que se evite la ruptura definitiva del liderazgo de Farc, o “la línea dura de la organización podría dividir la influencia del ala que hoy participa en política”, como coincidió el coronel (r) Jairo Delgado, politólogo y experto en conflicto. 

Para Ávila, hay un lapso de tiempo todavía razonable para que instituciones del Estado y guerrilleros de Farc salven el proceso: “Hay una ventana de oportunidad de unos dos meses. Yo tengo la información de que Iván Márquez no está en la disidencia, de que ‘el Paisa’ tampoco, pero hay que aprovechar esa ventana. Si logramos rescatar a esa gente, el proceso de paz puede coger un rumbo interesante, si no puede que se vayan para Venezuela o formen otro grupo, no se sabe”. 

Frente a la posibilidad de que el creciente descontento entre las filas de Farc ante el liderazgo de ‘Timochenko’ pueda significar un reacomodo del poder dentro de la organización, Ávila ve tal escenario imposible sin la presencia de ‘Iván Márquez’: “el hombre que tendría que reemplazar a Londoño en ese caso es Márquez. La carta  de ‘Joaquín Gómez’ demuestra una profunda división dentro del partido, pero el líder que tenía la ascendencia para modificar eso era Márquez, y no está”. 

En el fondo, tal como explicó Delgado a Kienyke.com, está la certeza de que existe ya un grupo dentro de Farc “favorecido” por la reincorporación política, mientras que hay otro con el malestar de lo fallido en todo los demás ámbitos de lo acordado. 

“Quienes mantuvieron una mayor vía armada buscarían conservar esa tendencia. Los que estuvieron menos en esa actividad armada se les facilitaría más la vía política. La parte de volver a consolidar una unión va a ser bastante difícil porque aparecen unos intereses distintos. Ahí no todos los guerrilleros van a tener un mismo ámbito de participación, ahí habrá unos guerrilleros privilegiados y otros que van a ser espectadores”, vaticinó. 

“El proceso ya tiene un andamiaje propio y una corriente que lo entiende, que lo está experimentando y que está participando políticamente, para esa corriente será muy difícil un retorno al monte. Pero quienes conservan la tradición armada sí podrían volver, teniendo en cuenta que la realidad de la implementación es absolutamente distinta a la planeación. El fin de la conexidad del delito político del narcotráfico y el secuestro genera más incertidumbre aún sobre el futuro, pero ese tema dependerá del nuevo gobierno”, advirtió. 

Pero en esa ventana de oportunidad para salvar un proceso de paz que por fin reincorpore integralmente a las Farc a la vida civil y democrática del país, también será fundamental, en opinión de Delgado, además de los gestos de Duque, lo que ocurra dentro de la desmovilizada guerrilla en las próximas semanas. 

“Depende de la fuerza política también de las mismas Farc. Cuál será su capacidad de influencia al interior de las filas desde una postura meramente política. Si no hay esa capacidad de influencia por parte del ala política eso podría significar para que la línea dura del grupo se siga fortaleciendo”, concluyó.