¿Lula da Silva regresa a la política?

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¿Lula da Silva regresa a la política?

18 de agosto del 2017

A pesar de las acusaciones de corrupción, el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció el inicio de una gira nacional con la que buscará limpiar su imagen y convencer a los electores brasileños de buscar un nuevo rumbo para el país.

Da Silva quien según los medios de comunicación lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones de 2018, aseguró que si su país lo necesita, le encantaría disputar las presidenciales del próximo año. Sin embargo, en este momento, lo más importante para el considerado el líder más emblemático de la izquierda brasilera, es recuperar la confianza de sus compatriotas.

“El país tiene que prepararse porque en 2018 vamos a tener que colocar a una persona democrática para gobernar este país. Saben que aún falta mucho tiempo y que aún no hay candidato, pero sabremos lanzarlo a la hora correcta (…) Tengo 71 años y unas ganas de luchar como si tuviera 30”, afirmó Lula durante su discurso en la ciudad de Salvador.

Pese a que no reveló si participará en las próximas elecciones, las miles de personas que acudieron al estadio ‘Arena Fonte Nova’ corearon su nombre y casi que le exigieron su candidatura a la presidencia con el fin de defender los intereses de la clase media. Sin embargo, Lula señaló que dicha gira no tiene fines electorales, ya que puede ser multado o sancionado por iniciar campaña antes del periodo de tiempo establecido.

“No soy ningún revolucionario; soy un despertador de conciencias y quiero andar nuevamente por el país para mover la conciencia del pueblo y mostrar que durante 300 años no hicieron nada por el país, mientras que nosotros sí lo hicimos (…) Los golpistas pagarán con la misma moneda por haber truncado la democracia y haber echado una presidenta elegida democráticamente”, afirmó da Silva al ser cuestionado sobre la situación actual de su país, y lo ocurrido con Dilma Rousseff.

Por lo pronto, Luiz Inácio da Silva, espera que los cargos por los que fue sentenciado en primera instancia, a nueve años y medio de prisión (corrupción pasiva y lavado de dinero en el caso Petrobras), sean retirados debido a que considera que esto es producto de una persecución política.