La representante Cabal se declara incomprendida

La representante Cabal se declara incomprendida

24 de julio del 2014

¿Usted pediría cambio de oficina si le ponen al lado un homosexual?, le preguntó una periodista -defensora de esa comunidad- a la representante Maria Fernanda Cabal.

-No, respondió. De hecho yo trabajo con un homosexual hace mucho tiempo.

Caldero

¿Y cómo lo logró si a usted no le gustan los homosexuales?

¿Pero quién ha dicho que a mí no me gustan?

Toda Colombia está pendiente de su homofobia…

No, no, no. A mí lo que no me gusta es la educación tendenciosa a los niños, de resto no tengo ningún problema con el que quiera ser homosexual, bisexual, lo que le dé la gana, cada cual decide por su inclinación.

La congresista Cabal se declara incomprendida. Dice que los periodistas han difundido una imagen que no es la suya:

-“Yo no soy histérica ni cosas que se parezcan. He formulado declaraciones con altura, con respeto. Hay temas en los que podríamos encontrar afinidad con la oposición. Y otros donde no estamos dispuestos a negociar.

¿Usted ha tenido problemas por el tamaño o calidad de su oficina?

Yo personalmente no. Creo que el problema se presenta especialmente en el Senado.

Usted ha sido conciliadora y vocera de su partido el Centro Democrático, en la conformación de comisiones y en el diálogo con los demás partidos, ¿ya hay plenos acuerdos a ese nivel?

Sí, nosotros estamos ya prácticamente listos, esperando los últimos retoques. Creo que vamos bien. Estamos haciendo un trabajo de Cámara aparte del Senado.

Hemos tenido una aproximación más fácil, sin menos agresiones, importante porque la idea no es traducir las peleas del presidente Uribe y el Presidente Santos, o las diferencias, a las corporaciones. Vamos a tener que trabajar cuatro años juntos, y hay propuestas que vamos a apoyar, coordinar, tanto nuestras como de ellos, porque el país está esperando eso.

En el Senado ellos se encontraron con acciones aburridoras como el tema de que el senador Cristo no había dejado las oficinas autorizadas.

¿La relación entre santistas y uribistas es cordial en la Cámara?

En general es cordial, no solo santistas, aquí hay de todo. No creo que el santismo exista, no hay santismo, hay oportunismo político.

Hay buena relación con los conservadores que he conocido de antaño, con liberales que he conocido. Pienso que hay que manejar bien las relaciones personales, por encima de las pugnas políticas.

¿Cuál es su análisis sobre lo que está pasando en La Habana con relación a las víctimas?

Es inaudito que a estas alturas de la vida, con toda la propaganda de Derechos Humanos que nos han vendido, le hagan a las víctimas lo que le están haciendo. Es inaudito, y más inaudito que todo el mundo guarde silencio.

Hay que denunciar los actos criminales y la escalada terrorista de la última semana. Están dejando incomunicados departamentos como el Guaviare, y no hay acceso por las carreteras, es un crimen, la gente no puede movilizarse, no puede sacar sus productos. La gente no ha entendido que la seguridad no es guerra como lo intentó vender el Presidente Santos, la seguridad es un valor.

Asesinan una niñita de tres años, María Isabel Ruiz, y nadie dice nada. Estamos anestesiados porque nos están vendiendo un proceso de paz maravilloso y nadie puede denunciar nada porque le pasan la aplanadora de la paz.

Los foros de víctimas de las FARC son un adefesio, una grosería, donde no escuchan a las víctimas de la guerrilla. Yo tengo la relatoría y la información de participantes al foro de Villavicencio, al de Barranquilla, al de Barrancabermeja, y le cuento que da tristeza. De 400 invitados que hubo en el de Barrancabermeja si había 20 víctimas de las FARC era mucho; de 700 en el de Barranquilla si había 50, 60 eran muchas, cooptados por organizaciones de Iván Cepeda, de Piedad Córdoba, Marcha Patriótica. Lo que se quiere es invisibilizar a las víctimas de las FARC.