Merkel no irá después de 2021 en Alemania

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Merkel no irá después de 2021 en Alemania

29 de octubre del 2018

Este lunes, la canciller alemana Angela Merkel dio a conocer dentro de su partido, la Unión Cristianodemócrata de Alemania (CDU), que no aspirará nuevamente al liderazgo de la bancada, una de las dos principales del país europeo, para las elecciones internas de diciembre. Esto implica que, para 2021, no aspirará nuevamente a la jefatura de Estado en la potencia.  

“En la próxima conferencia federal del partido en Hamburgo no me presentaré de nuevo como presidenta de la CDU. Tampoco me postularé de nuevo como canciller durante otro período legislativo. Este es mi último mandato como canciller federal […] Soy responsable de todo y la cuarta legislatura será la última para mí”, dijo Merkel en una rueda de prensa realizada desde la sede federal del partido en Berlín. 

La que es por muchos considerada la mujer más poderosa de Europa confirma así el año final de su era: 2021. Alemania tendrá entonces que empezar a buscar nuevos liderazgos entre partidos como el Democrático Libre (Christian Lindner), el Socialdemócrata (Andrea Nahles), o de nuevo el Cristianodemócrata (Horst Seehofer o Julia Klöckner). 

Eso con la amenaza de fondo del populismo de extrema derecha, que como en otros países del globo se encuentra en ascenso y que es representado localmente por Alternativa para Alemania (AfD) segunda fuerza en tres parlamentos regionales y tercera en el Parlamento Federal (Bundestag). 

¿Qué podría ocurrir en el país tras la salida de una líder que lleva 18 años decidiendo sus destinos? En diálogo con Kienyke.com, Rafael Piñeros, coordinador del área de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado, consideró que más que un riesgo se trata de una oportunidad para la democracia alemana. 

“Más que un problema puede ser un elemento positivo. El sistema político alemán permite que una persona como Angela Merkel permanezca en el poder 18 años. Pero el sistema democrático requiere de alternancia en los cargos públicos. Es un elemento positivo en la medida en que ella se ha dado cuenta que su liderazgo se ha venido erosionando”, inició.

“A partir de una fórmula de austeridad permitió que Alemania blindara el euro y por ende la unidad democrática de Europa. En los últimos años, la oposición contra ella ha venido creciendo y el CDU ha perdido paulatinamente el liderazgo incontestable de la década anterior. Las mayorías no las ha perdido, pero son cada vez más etéreas. Es el reconocimiento de que es el momento de partir y permitir que surjan nuevos liderazgos en los partidos tradicionales en vez de bloquearlos. Por eso se podría tratar de un factor positivo”, argumentó. 

Una amenaza indirecta

De cualquier forma, dichos líderes en ascenso se verán con la tarea de atajar el fortalecimiento del populismo de derecha encarnado en AfD. De hecho, Piñeros cree que independiente de las políticas de Merkel o de si esta ya no sigue en el máximo cargo, lo que será crucial es frenar el descontento en los sectores más populares de la población.

“El ascenso del populismo ultranacionalista que representa AfD en Alemania se da en toda Europa, además por la situación socioeconómica. Un elemento crucial ha sido la fuerte inmigración que se ha permitido en el país en los últimos años, pero al mismo tiempo un letargo en dar soluciones a los alemanes más necesitados. Hay una mayor presión por políticas locales más fuertes. Es un entorno que no favorece las posiciones de centro”, explicó Piñeros. 

El experto concluyó que “AfD no se creó hace pocos años, sino que históricamente fue atajado, pero ahora ha venido ganando más electores y escaños por esa situación”. Será tal situación la que deberán sortear quienes quieran vencer, desde el pluralismo y la institucionalidad que defendió Merkel, al populismo alemán.