¿Es Natalia enmermelada? Hablan Bedoya y Racero

¿Es Natalia enmermelada? Hablan Bedoya y Racero

9 de enero del 2019

En un inicio de año “lleno de desafíos”, como el propio David Racero lo calificó en diálogo con KienyKe.com, el representante a la Cámara por la bancada de los Decentes publicó en Twitter una lista de 46 contratos cuestionables de nuevos funcionarios con el Estado, la mayoría de ellos afines al uribismo o pertenecientes, por una u otra vía, a la coalición que permitió la llegada de Iván Duque al poder.

“Lamento darle la bienvenida al 2019 con la ampliación del hilo de los funcionarios “técnicos” que @IvanDuque ha ubicado en el gobierno, pero es necesario que en este año crucial, no solo votemos bien, sino que seamos auténticos pedagó[email protected] políticos en nuestro barrio/comunidad”, escribió al inicio de un hilo que difundió los contratos a la opinión pública.

Entre las 46 personas cuestionadas por la forma en que contrataron con el Estado están Carlos Alberto Baena, exsenador del Movimiento Mira, quien fue nombrado viceministro de Relaciones Laborales; Emilio José Archila Peñalosa, primo del Alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, quien fue nombrado Alto Consejero Presidencial para el Posconflicto; Clara Elena Parra Beltrán, esposa del Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, como Alta Consejera Presidencial para el Sector Privado y la Competitividad; entre otros.

Pero llamó la atención el martes, día en que Racero publicó la lista, la inclusión de la tuitera uribista Natalia Bedoya como una de las que contrató con el Estado en este inicio de gobierno. Se trató de la última persona incluida por el representante, pero la que más reacciones suscitó. Racero señaló que Bedoya “suscribió el 18 de diciembre contrato con @Mininterior por 1 mes y $8.949.700 pesos, para apoyar jurídicamente a entidades territoriales en seguridad y convivencia. ¿Contrato de aguinaldos?”.

Los internautas recordaron distintos trinos pasados de la tuitera, no solo en los que mencionaba durante la campaña presidencial que había que votar por Duque para dar fin a la “mermelada” de la administración anterior, sino que criticaba a tuiteras rivales como María Fernanda Carrascal por estar inmersa en esa misma “mermelada” dados contratos con el Estado.

La tendencia #LaBolsaDeNatyBedoya estuvo durante la tarde del martes en los primeros lugares de los trending topic de Twitter en Colombia. En ella se replicaron las críticas contra la activista política del oficialismo, quien en los últimos días apareció departiendo en la Feria de Cali, lo que también fue señalado.

Bedoya se defiende

Un día después de la polémica desatada en su contra, esta abogada de la Universidad Icesi con especialización, dialogó con KienyKe.com y expuso sus argumentos. Para la también excandidata a la Cámara de Representantes por el Centro Democrático, su contrato siempre fue público.

“Todos los ciudadanos tienen derecho a acceder a este tipo de contratos. No veo problema con que lo difundan, pero el punto es que Racero los califica de dudosos solo porque son con personas afines al uribismo. Ese es el pecado de estas personas, porque él no argumenta por qué son de naturaleza dudosa”, dijo.

“El representante está cuestionando la capacidad de los profesionales solo por su ideología política. Eso no debe ser así, dado que la ideología no influye en sus capacidades. El representante por tanto lo que hace es polarizar más el país haciendo esos juicios. En mi hoja de vida demuestro mi experiencia y estudios con diplomas y soportes legales, por lo que el representante no tiene argumentos para cuestionar mi contrato”, agregó.

La jurista dijo que el cuestionamiento de que el contrato se haya hecho por 15 días no corresponde. Según ella, “el representante desconoce los contratos de prestación de servicios. Se suscribió por 15 días porque así lo determina la ley. Pero ahorita en enero continuaremos con el mismo para seguir con las funciones encomendadas”.

Estas son, según explicó, “asesorar jurídicamente al viceministro de Relaciones Políticas del Ministerio del Interior, en diferentes aspectos como la política de seguridad y convivencia que se está desarrollando. La idea es asesorar en los proyectos de ley que se van a radicar ante el Congreso, en el trabajo que se hace de campo en los diferentes municipios, y es una tarea que apenas empieza, no es que ya no vaya a trabajar con ellos”.

“En cuanto al salario también hay un desconocimiento de la ley por parte del representante, ya que el salario es proporcional al tiempo laborado, los 8 millones y algo se refieren a un mes de trabajo. Si el contrato se suscribió por 15 días, por tanto el salario es proporcional frente a esos 8 millones y algo”, agregó.

Por último, Bedoya señaló a Racero de “tener doble moral” al insinuar mermelada en esos contratos. “¿Qué es mermelada? ¿Que un gobierno trabaje con personas de su confianza? Él trabajo durante la Alcaldía de Petro en 2013 con un contrato por más de $40 millones de pesos, y lo mismo hizo su padre con el gobierno Santos en 2016, cuando suscribió un contrato por más de $50 millones. Eso para él es valorar las capacidades de las personas, ¿pero ahora sí es mermelada conmigo? Debería mirar el espejo retrovisor”.

“Espero la respuesta de Bedoya”: Racero

Ante la defensa de Bedoya, Racero aseguró a KienyKe.com que sus cuestionamientos no son de tinte político. “Es una investigación que yo he llamado de control político preventivo porque a veces este llega tarde cuando ya la plata y la mermelada se entregó por parte del Estado. ¿Qué encontramos? Primero, una gran contradicción del discurso de Iván Duque porque prometieron que llegarían al poder sin mermelada y con austeridad, y ese discurso se ha desvirtuado. Mi ánimo de cualquier forma es constructivo. La vicepresidenta ha pedido a los colombianos ayuda para señalar contratos dudosos, yo le dije ‘cuente conmigo'”, dijo.

“Construir gobierno con personas de confianza es legítimo, lo que estamos cuestionando es primero: que muchos de esos contratos se están haciendo amañando las hojas de vida, como es el caso de Claudia Ortiz en la Agencia de Desarrollo Rural, el peor de los casos. Pero también en Embajadas y Consulados, donde se están nombrando como diplomáticos a hijos y nietos o primos de quienes apoyaron la campaña Duque”, señaló.

“La segunda conclusión es que se hacen contratos dudosos u oscuros: el de Natalia Bedoya, un contrato exprés que se hace por 15 días para cumplir una asesoría jurídica. Nos deja la duda si realmente se pudo haber ejecutado o fueron solo unos aguinaldos a una tuitera ferviente del uribismo en el Valle del Cauca. Yo le pregunté y ella me dice que me va a responder, pero estoy esperando su respuesta”, dijo.

Frente al argumento de Bedoya de que su contrato seguirá vigente en este año, dijo: “Ahí está equivocada. El contrato habla por sí mismo, lo hicieron solo por diciembre y ella debe responder por ese contrato. No debe hablar de un contrato siguiente. Cada contrato se debe defender por sí mismo, eso es lo que exige la ley y depende de los objetos contractuales. Se trata de un contrato de asesoría jurídica que es imposible cumplirlo en 15 días, con todo lo que estipula. Máxime cuando ella no es experta en temas de seguridad y convivencia”.

Racero informó que está en proceso de contactar a la Procuraduría y la Contraloría para que estudie la idoneidad de los 46 contratos que cuestionó en las redes. “No sobra alertar a estos entes sobre la Cancillería y en el Ministerio del Interior, que son las carteras donde más se ven este tipo de contratos dudosos. Es triste seguir reconociendo que el país sigue ejerciendo esa piñata burocrática con personajes que no cumplen los requisitos. El presidente debería cumplir con sus promesas, porque al día de hoy no se sabe cuál es realmente su política anticorrupción”, concluyó.

En suma, el debate sigue en torno a los contratos que se están haciendo y a si el presidente Iván Duque está cumpliendo su consigna de “Cero mermelada”, prometida durante su campaña.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO