OEA pone a Maduro contra la pared

OEA pone a Maduro contra la pared

4 de abril del 2017

Venezuela y Maduro, en la mira de la OEA

En una atípica sesión del Consejo Permanente de la OEA, que sesionó con un quórum que osciló entre 21 y 24 de sus 34 países miembros, la organización hemisférica reclamó al Gobierno de Venezuela que restaure la separación de poderes y el Estado de derecho.

La declaración resuelve solicitar a Caracas “que asegure el ejercicio efectivo de la democracia”, “el Estado de derecho y la separación de poderes”.

El texto, adoptado por consenso cuando en la sala permanecían 21 países miembros y cuatro de ellos se abstuvieron, se refiere a la situación venezolana como una “grave alteración constitucional”.

“Las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela de suspender los poderes de la Asamblea son incompatibles con la práctica democrática y constituyen una violación” a la separación de poderes, señala la declaración.

A pesar de la revisión de estas decisiones, operada por el TSJ el sábado, la OEA urge al Gobierno de Nicolás Maduro a “actuar para garantizar la separación de poderes y la plena autoridad de Asamblea Nacional”.

OEA

Foto: OEA

Asimismo, se resuelve solicitar a Caracas que se ocupe de que rija el ejercicio efectivo de la democracia y el Estado de derecho.

Los firmantes se comprometen asimismo a seguir ocupándose de la situación de Venezuela y a emprender las gestiones diplomáticas que sean necesarias para asegurar el retorno de la democracia, “incluyendo la consideración de la Carta Democrática Interamericana”.

SESIÓN POLÉMICA

La sesión había sido convocada el viernes por la presidencia del Consejo, entonces ejercida por Belize, y recogiendo una solicitud de 20 países a la vista de las resoluciones del TSJ venezolano, que había restringido la inmunidad de los parlamentarios y asumido las funciones legislativas de la Asamblea Nacional.

El sábado, la asamblea rotativa del Consejo Permanente pasó a Bolivia, cuyo representante permanente Diego Pary suspendió el lunes la convocatoria, aduciendo problemas formales.

Sin embargo, los estados que habían solicitado la sesión insistieron en celebrarla.Tanto el presidente Pary, como el vicepresidente del Consejo, el haitiano Jean-Victor Harvel Jean-Baptiste, se negaron a asistir.

La asesoría legal de la OEA aclaró entonces que cuando presidente y vicepresidente del Consejo se ausentan, la sesión puede proceder si se logra un quórum de 12 estados y la presidencia recae en el embajador que tenga mayor antigüedad.

Así, la sesión fue presidida por el embajador de Honduras, Leónidas Rosa Bautista. El embajador Pary se sumó al inicio de la sesión y acusó a sus pares de “golpismo”.

También el representante de Venezuela, Samuel Moncada, rechazó el procedimiento y se negó a cualquier tratamiento de asuntos venezolanos sin la anuencia del Gobierno de ese país, tras lo cual se retiró en señal de protesta.

La sesión comenzó con una intervención especial de la canciller argentina Susana Malcorra, quien transmitió la posición adoptada por cuatro países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que decidió iniciar la aplicación de la cláusula democrática del bloque a Venezuela, país que se encuentra suspendido como miembro pleno de ese bloque.

Los países que asistieron a la sesión pero se abstuvieron fueron Bahamas, Belize, El Salvador y República Dominicana.

La protesta de Maduro

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció un golpe de Estado contra Bolivia y Haití en el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

“En la sede de la OEA, se dio algo inaudito, insólito… jamás ni nunca en los 70 años de existencia de la OEA había ocurrido el bochorno del día de hoy, le dieron un golpe de Estado en la OEA a la presidencia y a la vicepresidencia del Consejo Permanente”Nicolás Maduro

Durante un discurso transmitido por el canal del Estado Venezolana de Televisión el presidente Maduro advirtió que no permitirá la intervención y el tutelaje de su país que aseguró es dirigido por EE.UU. desde la OEA.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Venezuela hizo esta denuncia luego de que algunos Gobiernos retomaran la sesión extraordinaria de este lunes, pese a que Bolivia canceló la cita.

Bolivia, presidente del Consejo Permanente de la OEA, suspendió la sesión tras indicar que fue una convocatoria inconsulta y “sin entregar información alguna a Bolivia, que se haría cargo de presidir la misma”.

La reunión en lugar de estar presidida por el Bolivia y Haití, como presidente y vicepresidente del Consejo Permanente, inició con Honduras como “presidente interino”, que asumió este rol bajo el argumento de ser el miembro más antiguo, pero este título también le corresponde a Bolivia.

Evo respalda a Maduro

El presidente de Bolivia, Evo Morales, criticó a la Organización de los Estados Americanos (OEA) por sesionar pese a que la representación de ese país, que preside desde el sábado el Consejo Permanente, decidió suspender la reunión del lunes para tratar la situación de Venezuela.

“De nuevo la OEA convertida en Ministerio de Colonias; se produce un golpe institucional al impedir el ejercicio de la presidencia de Bolivia”, aseguró Morales el lunes en su cuenta de Twitter.

El Consejo Permanente de la OEA había convocado la sesión extraordinaria el viernes, e informado al entonces presidente del cuerpo, el embajador de Belize, Patrick Andrews.

Pero el sábado asumió la presidencia rotativa el representante de Bolivia, Diego Pary, quien este lunes decidió suspender la convocatoria por supuestamente no haber cumplido con las formalidades de informar a la nueva presidencia.

Más tarde, Pary llamó a una reunión informal en la que una veintena de países argumentaron que la sesión se había convocado cumpliendo todas las formalidades y que solo había que celebrarla.

Pary se negó, ante lo cual el encuentro se llevó a cabo de todas maneras, conducido de manera interina por el embajador de Honduras, Leonidas Rosa Bautista.

El tema de fondo era juzgar los últimos acontecimientos en Venezuela, donde sucesivas sentencias del Tribunal Supremo de Justicia, adoptadas la semana pasada, quitaron y restituyeron facultades legislativas a la Asamblea Nacional y la inmunidad a los parlamentarios.