El partido neonazi y neofascista que quiere el poder en Grecia

22 de enero del 2015

Amanecer Dorado podría ser el tercer grupo más votado en las elecciones del domingo.

Amanecer Dorado

Por estos días en Grecia se discuten dos preocupaciones respecto a las elecciones parlamentarias que se realizarán de forma anticipada el próximo 25 de enero.

La primera es la polarización que llena de  incertidumbre la eventual conformación del Consejo de los Helenos (máximo órgano de poder público griego). Es probable que la oposición de izquierda, con el partido Syriza, logre las mayorías en el Parlamento y quiera imponer un nuevo gobierno que tumbe las severas políticas de austeridad exigidas por la Unión Europea.

De suceder esto, el partido Nueva Democracia, de tendencia conservadora y que tienen en el poder al primer ministro Antonis Samarás, verá inconclusas sus promesas de mantener las reformas estructurales y las privatizaciones exigidas por la Troika del Euro, dificultando la salida de la crisis del país.

La segunda gran preocupación es la cantidad de apoyo que puede llegar a conseguir el partido neonazi Amanecer Dorado, quienes se declaran fascistas, ultranacionalistas y xenófobos.

De acuerdo con la agencia EFE, Amanecer Dorado peleará en esas elecciones por convertirse en la tercera fuerza política de Grecia, después de Syriza y Nueva Democracia. Actualmente tienen 16 de las 300 sillas dentro del Parlamento de Atenas.

¿Partido de convictos?

Amanecer Dorado es un partido neonazi  y neofascista que reivindica la salida inmediata de Grecia de la Unión Europea (UE), el cese unilateral del pago de la deuda y la expulsión inmediata de todos los extranjeros.

Prácticamente la totalidad de su cúpula está en prisión preventiva bajo la acusación de actividades violentas y criminales. Sin embargo, ya que no han sido condenados en juicio, sus líderes podrían participar en estas elecciones como candidatos.

La colectividad fue creada en 1985 bajo el precepto de recuperar el legado del exdictador Ioannis Metaxas, quien gobernó a Grecia entre 1936 y  1941. Su régimen es por muchos admirado, debido a que fue capaz de restablecer el orden y la prosperidad económica del país, apoyado por la Alemania Nazi antes de la guerra. También le reconocen la defensa que hizo del país ante la hegemonía de Italia. Muchos otros critican la imposición de su estado policial, las múltiples desapariciones de disidentes y extranjeros, además de sus excesos autoritarios.

Sus líderes usan esvásticas tatuadas y su bandera es la misma cruz gamada en negro con fondos rojos. Ese eslogan se ha visto como sello de actos vandálicos contra mezquitas, sinagogas y establecimientos comerciales de inmigrantes.

Curiosamente seis de sus máximos portavoces, incluyendo a su líder, se encuentran en prisión preventiva a la espera de juicio por la presunta creación de una organización criminal en torno al partido.

Amanecer Dorado

Nikolaos Michaloliakos, en un discurso de su partido Amanecer Dorado.

Su dirigente principal, Nikolaos Michaloliakos, es uno de los reclusos que exige libertad durante campaña para poder hacer proselitismo. Es un exmilitar que formó parte del cuerpo de paracaidistas del ejército griego y ha estado varias veces en prisión bajo cargos de concierto para delinquir y posesión irregular de armas.

Mientras consigue esa autorización, Michaloliakos hace permanentes conferencias telefónicas con sus seguidores, a quienes les promete que esta vez serán el tercer partido más votado de Grecia, por lo que serán capaces de renovar a la nación.

De conseguirlo, Amanecer Dorado espera acabar con el exilio político que le impuso el resto de partidos, pues fueron calificados de ser una colectividad nociva para la democracia griega.

“Decidieron exterminarnos políticamente porque Amanecer Dorado es la única resistencia a los usureros, que son los tiranos de este país desde hace 40 años”, dijo Mijaloliakos en su alocución.

Los sondeos les están favoreciendo hasta ahora. Syriza consigue el 34,7 % de intención de voto, mientras que el oficialista Nueva Democracia lograría el 30,2%. Amanecer dorado consigue un 7% de favorabilidad y el comunista partido KKE  el 5,6%.

En la presente campaña, los ultraderechistas han variado su actitud y tratan de pulir su imagen con un cambio en el perfil de sus candidatos, que antes eran solo militares.

Las listas de candidaturas de los neonazis las engrosan pequeños comerciantes y trabajadores autónomos, que son su base electoral, y quienes se identifican con su molestia ante la pobreza que agobia a Grecia y la presencia de inmigrantes, a quienes acusan de “saqueadores” de los pocos recursos que tienen.

La ola de naciofascismo que consume a Europa

Los partidos de extrema derecha y afinidad nacionalista han adquirido fuerza en Europa, en especial por las turbulencias económicas que aún atraviesan varios de los países del Euro y algunas situaciones excepcionales como la crisis de seguridad vivida en Francia hace algunos días, cuando extremistas islámicos realizaron una masacre en el semanario Charlie Hebdo y, dos días después, protagonizaron una crisis de rehenes en París.

Justamente en el país galo, el partido de ultraderecha Frente Nacional lanzó duras críticas contra el gobierno de centro-izquierda del presidente François Hollande por no haber prevenido estos ataques terroristas. La oportunidad fue aprovechada por la máxima líder de ese grupo, Marine Le Pen, quien se perfila de nuevo como candidata para gobernar a Francia desde 2017, y aplicar una implacable política anti-migratoria.

Amanecer Dorado

Las manifestaciones de partidos de ultraderecha se intensifican en épocas electorales y luego de eventos como ataques terroristas o crisis económicas.

El mismo suceso provocó movilizaciones del movimiento Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida) en Alemania. Sus marchas lograron convocar a más de 100 mil personas, por lo que se prendieron las alarmas en Berlín. Indicaban que su seguridad estaba en riesgo por la presencia de extranjeros de oriente en sus vecindarios.

En ese país también existe el grupo  neonazi  Partido Nacionaldemócrata de Alemania, NPD, quienes hacen campañas políticas bajo la idea de detener la inmigración a su país y expulsar a los extranjeros que –consideran- perjudiciales para la obtención de un estado sólido. Defienden una consigna polémica: Europa como “continente de gente blanca”.

Un ambiente muy parecido vivió Dinamarca en la última semana. La sección danesa del movimiento Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida), reunió a varios centenares de personas en distintas concentraciones en el país. Durante la marcha se exhibieron carteles con la última portada de la revista Charlie Hebdo y se lanzaron críticas contra la versión “totalitaria y violenta” del islam. Además, la sección noruega de Pegida reunió a unas 150 personas en el centro de Oslo.

Con información de agencia EFE

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