Los partidos también le pararían a Santos

Los partidos también le pararían a Santos

28 de Agosto del 2013

La relación del presidente Juan Manuel Santos con los partidos políticos no atraviesa por un buen momento. La Unidad Nacional, que agrupa a varios sectores en torno al gobierno, comienza a mostrar indicios de fractura. Los liberales, que figuran como los consentidos del mandatario, están causando celos del Partido de la U, los conservadores se sienten mal tratados y Cambio Radical aún padece la ausencia de Germán Vargas Lleras, que se fue a dirigir la Fundación Buen Gobierno, el centro de pensamiento que tiene bajo su responsabilidad la reelección de Santos.

Los conservadores

Este miércoles el Partido Conservador en su reunión de bancadas y de directorio nacional dejó ver su indisposición con el gobierno. El director de la colectividad, Omar Yepes, dijo que al partido se le ha excluido de decisiones importantes. Los conservadores de Antioquia sugirieron la separación de la Unidad Nacional.

Los azules no están de acuerdo con la manera como se ha manejado el proceso de paz con las Farc y planean reunirse con el director del equipo negociador, Humberto de la Calle, para que les explique el desarrollo de las negociaciones.

La división del conservatismo frente al gobierno se evidencia en que algunos de sus miembros planean hacer una moción de censura contra la canciller María Ángela Holguín por su participación en el litigio con Nicaragua, y otro miembro de la colectividad, Hernán Andrade, prepara una ponencia en favor del referendo que aprobaría o no los acuerdos en La Habana.

Sus copartidarios le piden a Andrade que renuncie a la idea porque no les parece estratégico que el conservatismo, solo, se eche a la boca esa “papa caliente”.

Omar Yepes, Hernán Andrade, Kienyke

Los liberales

Desde el inicio del gobierno el Partido Liberal ha coqueteado con Santos para que este le devuelva a la colectividad la relevancia que Álvaro Uribe les quitó por dársela a los conservadores.

En este momento los liberales no tienen un candidato presidencial y apuestan todas sus fuerzas en la reelección de Santos. El nuevo presidente de la comisión primera del Senando, Juan Manuel Galán, dijo a KienyKe.com que su partido se ha constituido en una fuerza importante del gobierno y que en el futuro jugará un papel trascendental.

“Precisamente el partido durante esos ochos años de Uribe hizo como un examen de conciencia, me parece que fue muy útil el haber estado fuera del poder doce años para reorganizar, recomponer, y ahora que estamos otra vez en el poder tenemos que administrar muy bien esa relación con el gobierno, no olvidar nuestros principios para poder ganarnos el apoyo del liberalismo”, explica Galán.

El representante Simón Gaviria se ha convertido en un adalid del gobierno en el Legislativo y espera que ese encuentro se concrete en un cargo de relevancia en el futuro. No en vano, el congresista no competirá en las elecciones de congreso y muchos aseguran que su horizonte apunta a un ministerio.

Juan Manuel Galán, Simón Gaviria, Kienyke

Partido de la U

El acercamiento de Santos al liberalismo despertó los celos del Partido de la U. Los legisladores de esa formación alegan que el mandatario no los tiene en cuenta para las grandes decisiones. En el congreso es visible las molestia de los legisladores de la Unión a quienes el presidente no recibe. Su disgusto crece al saber que sí se reúne con los liberales.

La tensión con Juan Manuel Santos viene desde la cumbre de La U en Paipa. Según el representante a la cámara por Boyacá, Luis Guillermo Barrera, la colectividad reclama “un mayor compromiso del propio presidente para con su partido, al igual de los ministros que deberían hablar con la bancada”.

El trasfondo de la pelea entre liberales y los de La U sería la disputa burocrática. Según el analista Andrés Mejía Vergnaud la participación en el gobierno ha determinado siempre la relación entre el Ejecutivo y los partidos, pero en la administración de Santos esta situación es más acentuada.

Según Mejía Vergnaud el entusiasmo de los liberales con Santos obedece a que han sido favorecidos en el reparto del ponqué burocrático y el disgusto de La U tiene que ver con lo mismo: tienen menos puestos.

Partido Verde

Al interior del Partido Verde también se siente la división. El representante Alfonso Prada dice que lo mejor es seguir bajo la sombra de Juan Manuel Santos. Pero su respaldo a la Unidad Nacional está en veremos. En una entrevista con Kienyke.com dijo que se siente cercano a los liberales y a Cambio Radical, pero agrega: “No me veo tan cercano a los otros partidos de la Unidad Nacional.”

Por su parte, Angela María Robledo dice que los verdes deben alejarse de la Unidad Nacional y ser una fuerza independiente. Incluso, apuesta por que su partido busque su propio candidato presidencial.

Cambio Radical

El partido de Germán Varón prefiere guardar un silencio prudente. Están a la espera de qué camino tomará su jefe natural, Germán Vargas Lleras.

Según Mejía Vergnaud, Vargas Lleras siempre ha tenido dos opciones. Una, esperar a que la imagen de Santos mejore e irse con él como fórmula vicepresidencial, o dos, esperar a que la popularidad del presidente sea aún peor y competir con una candidatura propia.

El analista encuentra llamativo que Vargas Lleras no se haya pronunciado sobre el proceso de paz. Esto le daría la ventaja de ganar bajo las dos probabilidades que tienen los diálogos: si se concreta la negociación en La Habana no tendrá que retractarse. Si la negociación se frustra podrá atacarla abiertamente diciendo que nunca la apoyó.

En todo este mapa partidista la reelección juega un papel importante. Según Mejía Vergnaud hace una semana no era descabellado, como partido, jugar por un segundo mandato de Juan Manuel Santos. Pero el paro nacional agrario cambió por completo el panorama. Aunque el gobierno tiene una mesa de diálogo con los campesinos, al sol de hoy no se sabe cómo terminará esta situación. Puede ser tan grave, continúa el analista, que la reelección se puede ir al traste.

Según Mejía Vergnaud  en este momento los partidos deben estar “recalculando” su apoyo al presidente Santos.

La pataleta de hoy de los conservadores coincide con la grave situación en que la protesta campesina tiene al país.