Mujeres y la paz en Colombia

Mujeres y la paz en Colombia

8 de marzo del 2017

La firma de los Acuerdos de paz abre un nuevo horizonte de posibilidades para todos los colombianos. En el desarrollo de la guerra, han sido las mujeres quienes más se han visto afectadas por las terribles dinámicas de un conflicto de 50 años.

En esa medida, si se habla de víctimas, las mujeres deben tener especial atención. Por los distintos —y desafortunados—, ires y venires de la guerra, ellas han sido las más afectadas. Eso implicaría que para el posconflicto, sin descuidar del todo los otros participantes, deban ser las mujeres para quienes, en mayor medida, haya justicia, verdad, reparación y garantía de no repetición. Es importante, también, el firme compromiso con todos los colombianos de hacer que la Paz sea real, posible, y, sobretodo, “estable y duradera”.

En el marco del Foro Mujeres Hablamos de Paz, realizado por kienyke.com, se recogieron opiniones y comentarios sobre el papel que desempeñaran las mujeres en la paz y el posacuerdo.

De casi 8 millones de víctimas la mitad son mujeres. El 90% de esas mujeres están ubicadas en 15 de los 32 departamentos de Colombia. Es decir que en la mitad del territorio colombiano se concentra casi la totalidad de las víctimas. Esto hace que no sea tan difícil construir una matriz de reparación. Para eso debemos profundizar en la identificación de las mujeres víctimas.

La ex ministra y ex candidata presidencial Martha Lucía Ramírez explicó que la humanidad no va bien. Se reproducen ciclos de violencia, de guerra. ¿Y quiénes nos han gobernado? Han gobernado los hombres. Por eso, se le debe abrir puertas a la mujer para participar en la política. Hay una gran diferencia entre el ejercicio de las mujeres en el poder: la mujer trasciende; el hombre domina. Entonces, es importante construir sociedad con paridad.

“No se puede, sin embargo, seguir enfocando el papel de la mujer desde la violencia solamente. Para que las cosas cambien hay que impulsar a la mujer, empoderar a la mujer”, dijo la ex ministra.

Clara López, Ministra de Trabajo, dijo que “todo el equipo de gobierno se ha preparado para eso. En cuanto a la Cartera del trabajo, la responsabilidad es enorme. El primero en responder será el SENA: están desplazándose las aulas móviles para iniciar todo el tema de formación en temas transversales. En términos generales se pondrá en marcha un programa de desarrollo rural que acoge a todo la comunidad, no sólo a los ex combatientes. Desde allí se podrá generar un cambio fundamental, que es la presencia del Estado en todo el territorio nacional, no con el uniforme militar, sino con la salud, la educación, el progreso, la tecnología.

Lo más importante es entender que para implementar los Acuerdos de Paz, se debe partir de los territorios, puntualiza la gobernadora del Valle. Esa es la única manera de poder visibilizar cuáles son las necesidades de las mujeres y poder lograr políticas transversales con enfoque de género, en las que los proyectos sean dirigidos a las mujeres; y que tengan participación, que puedan cumplir sus demandas, y de esa manera poder atenderlas.

En cuanto al tema de las políticas públicas, la Viceministra Mariela Barragán Beltrán dijo que estas tienen que ir enfocadas a varios temas: 1) equidad en la educación; 2) equidad en la economía; 3) es importante devolver las tierras a las mujeres que han sido desplazadas del sector rural a la ciudad; 4) atención integral en salud; 5) es importante que las mujeres puedan participar en política; y 6) que haya espacios libres de violencia contra la mujer.

“Es fundamental generar mecanismos muy concretos para que las mujeres tengan acceso a la justicia. Además hay que crear rutas efectivas, reales, para que la mujer sea atendida. La paz es darles mejores condiciones de vida”: Mariela Barragán

La ex senadora Piedad Córdoba dijo que sigue habiendo muchas desventajas para las mujeres. Aun así, ellas tienen capacidades de resistencia y resiliencia. Además, el trabajo de las mujeres todavía no tiene reconocimiento ni legitimidad por parte de la sociedad.

Que la Subcomisión de género haya participado en los Acuerdos es una ganancia importante para que pueda haber políticas públicas, realizadas desde la perspectiva de género. Eso empoderó a las organizaciones. La presión de las mujeres generó empoderamiento y les dio voz dentro del proceso. Parte de la reconciliación debe profundizar la democracia a través de las reformas que requiere el país, reconociendo las particularidades de las personas y el territorio.

“Tenemos que tener la capacidad, desde el punto de vista ético, de no sólo vernos como enemigos. La paz tiene que llevarnos a tomar reconciliación nacional”, afirmó la ex senadora.

Clara Rojas, ex secuestrada, dijo que si uno quiere liberarse de lo que ha vivido, hay que conjugar el verbo: yo perdono, tú perdonas.

“Como actitud personal yo decidí perdonar porque quería brindarle a mi hijo una mamá que no fuera amargada. Lo que puedo hacer es tratar de dar un ejemplo diferente”.

La Representante piensa que, el acto de perdonar, no dependía del todo de los victimarios, de su actitud. Sin embargo su actitud si llegaba a ser dolorosa.

“El perdón es un proceso colectivo. Se debe hablar con los otros para que todos lleguen al convencimiento de que es importante perdonar. Sin embargo hace falta hacer un trabajo con los demás, especialmente con los más cercanos para que se den cuenta de que no hay que quedarse ahí, con el odio, y que se entienda que en la vida a veces salen inconvenientes, diferencias, sentimientos, y que las cosas también son dinámicas. El perdón es algo que se debe trabajar constantemente. Este capítulo del perdón hasta ahora lo estamos empezando a escribir”, dijo.