Galán, el heredero que busca oportunidades para la clase media

Foto: Laura Salomón/KienyKe.com

Galán, el heredero que busca oportunidades para la clase media

7 de junio del 2017

Tatuado en la espalda y grabado en el alma, así lleva Juan Manuel Galán a su padre, el caudillo liberal Luis Carlos Galán Sarmiento. Los trajes de corbata que suele usar a diario esconden esa imagen que plasmó en su cuerpo hace casi tres años, pero no logran opacar el legado que le dejó. Su mente está enfocada en las elecciones 2018, luce firme en su convicción de ser candidato presidencial y habla de lo que lo inquieta y lo motiva a llegar a ese punto. Aunque gran parte de su vida está destinada a su labor como congresista, recuerda que durante los años de infancia y adolescencia le dolió tanto la ausencia de su papá que ahora no quiere desaprovechar ni diez minutos con sus hijos, el tiempo con ellos es sagrado porque quiere que lo vean como él a su padre, con amor y admiración.

El hijo mayor de Gloria Pachón y Luis Carlos Galán, -asesinado una tarde de agosto de 1989-, tiene los ojos puestos en la Casa de Nariño. Sin rodeos, sin pensarlo dos veces, dice que se ve asumiendo el cargo el próximo año. Si bien hay otros presidenciables de gran envergadura en el Partido Liberal, como Humberto de la Calle o Juan Fernando Cristo, él sostiene con vehemencia que puede representar a todos los colombianos, tanto a quienes le den su respaldo como a aquellos que ejerzan oposición. “Estoy preparado para la responsabilidad de ser presidente. Estoy concentrado porque pienso que voy a ganar, es mi plan y mi propuesta”, asiente.

Este senador de 44 años nació y se hizo político. Cuando acompañó a su padre a votar y estuvo agarrado de su mano en plena plaza pública, solo era un niño. A sus 17 años empezaba a comprender a fondo la lucha del caudillo liberal y entonces la muerte se lo arrebató. Las balas de los sicarios no le quitaron el líder político, ni el abogado, tampoco el periodista, sino al padre, ese mismo que hoy le da motivos para luchar por sus sueños, ideales y por el país del que quiere un cambio, tal como lo quería Luis Carlos Galán.

Tras el asesinato de su padre en 1989, Juan Manuel Galán fue el encargado de entregarle las banderas rojas a César Gaviria, quien fue electo como presidente en 1990. Terminó el bachillerato, se fue a vivir a Francia con su madre y sus hermanos Carlos Fernando y Claudio, y allí estudió ciencias políticas y un magíster en política internacional.

“Me formé en medio de las campañas de mi padre, salí del país convencido de que algún día regresaría a trabajar en política, por unos principios que vale la pena defender”.

Y así lo hizo, en 1998 asumió como viceministro de la Juventud de Andrés Pastrana y emprendió una carrera política que va en tres períodos consecutivos en el Congreso de la República. Pese a la partida prematura de su padre, nunca pensó en otra profesión, dice en diálogo con este medio. “Me sentía muy bien por lo que mi padre hacía y aspiro a que mis hijos se sientan bien representados por lo que yo haga, por lo que les quiero dejar”.

Foto: Laura Salomón/KienyKe.com

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Es precisamente en sus hijos Manuel y Lucas (de 13 y 9 años) en quienes se inspira para seguir. Cuando no está pensando en política está con ellos. Los busca durante el día en el colegio para saludarlos, juegan fútbol juntos o hacen pereza los fines de semana. En eso, como en la vida pública, este precandidato trata “de ser muy disciplinado”.

El corazón marcha bien. Aunque tuvo momentos difíciles debido a su divorcio de Carmenza Lian Barrera, asegura a Kienyke.com que con ‘Carmencita’, como le llama con aprecio, lleva una buena relación.

“Le reconozco lo buena madre que ha sido. Mis hijos son lo que son gracias a su mamá. Lo importante ahora es que sepamos hacer equipo por ellos”, confirmó.

Juan Manuel Galán: “Petro y Vargas Lleras son más de lo mismo”

Galán no está conforme con la política en Colombia, lo enojan las injusticias y la falta de opciones para los ciudadanos. Es por eso que ve el proceso de paz con las Farc como una oportunidad para desarrollar todas aquellas reformas en pro de una nación más equitativa y con una política moderna y renovada. En palabras de Juan Manuel Galán “el país de las oportunidades para todos”, es esa su apuesta en una eventual campaña presidencial.

“La verdadera política debe trabajar siempre por garantizar derechos y no por hacer favores.  Ese es el cambio de mentalidad que tenemos que lograr para superar el clientelismo, que ha capturado no solo a la política sino al sector empresarial”, comenta.

Es por eso que en el marco de una contienda electoral que empieza a calentarse, Juan Manuel Galán califica como positivo el hecho de que el debate no se encasille en guerra – paz. Está seguro de que el Acuerdo de Paz se debe implementar, no como “camisa de fuerza”, sino también para generar dividendos en la clase media, algo que para él no han visibilizado los negociadores de paz.

“Son una oportunidad, no para cumplirles a los 7.000 guerrilleros sino a los ocho millones de víctimas que esperan justicia, reparación y garantías de no repetición. La óptica debe ser que, una masa que no siente beneficios con el acuerdo, perciba que va a ganar mucho, me refiero a la clase trabajadora obligada a contribuir y pagar”.

En este sentido, dice Juan Manuel Galán, la confianza es primordial. Esa que han perdido los ciudadanos en los últimos años, se recupera participando. De ahí que vea con buenos ojos que desde ahora se estén gestado confrontaciones y debates. Eso sí, “sin agravios e insultos”.

De acuerdo con las más recientes encuestas, precandidatos que lideran la intención de voto son, entre otros, Gustavo Petro y Germán Vargas Lleras.

Dos personajes que para el liberal, “no tienen la capacidad de hacer las reformas que Colombia necesita”. Por el contrario, “son más de lo mismo, ambos están casados con modelos polarizantes y retardatarios que el país quiere superar”.

Foto: Laura Salomón/KienyKe.com

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¿Qué haría con un escándalo como el de Odebrecht? 

El problema de esos casos es que se vuelven anécdotas. Eso tapa el fondo del problema, el sistema clientelista que permea todas las relaciones que los ciudadanos tienen entre sí con el Estado y con el sector privado. Si nos quedamos mirando el caso del momento, nos distraemos y no miramos lo que tenemos que atacar.

¿Cuál es su análisis sobre la polémica sobre la dejación de armas de las Farc? 

El hecho de que la gente sienta que incurrir en el crimen ha dado beneficios, es injusto con la clase media. Por eso tengo un plan claro, implantar Estado en lo local, porque los otros ilegales (además de la guerrilla) van a entrar a disputar territorios como ya se está viendo en muchas regiones donde asesinan líderes sociales. No se puede cometer otra vez el error de creer que se debe sacar a las Farc sin llevar el Estado a las regiones.

Si Juan Manuel Galán llega al poder, ¿qué manejo le daría a las relaciones con Venezuela? 

Hay que pensar en la gente, en los ciudadanos que están padeciendo las consecuencias de un régimen dictatorial, agresivo, maltratador y violador de los derechos humanos. En Colombia tenemos que velar por defender los derechos de 5.5 millones de colombo-venezolanos, para que no sufran los efectos de este régimen que no les permite libertades y garantías mínimas.

De la familia mi mamá es la más política

En 11 años de trabajo en el Congreso de la República, Juan Manuel Galán ha impulsado varias iniciativas con una meta en común: generar oportunidades. Entre estas la que reconoce la adicción como una enfermedad y por ende da opción a los adictos de ser tratados como pacientes y no como criminales. También la que habla de penas por maltratar personas en condición de discapacidad; la que permitió que las personas ciegas y de baja visión accedieran por primera vez a Internet; o la que regula el uso del cannabis y la marihuana con fines medicinales y de investigación científica. Por esta última, tanto polémica como aplaudida, Galán dice tener una inclinación.

“He visto la esperanza que puede representar esta sustancia, especialmente para un niño que sufre epilepsia refractaria y tiene 10 o 15 convulsiones al día. Reduce o elimina del cielo a la tierra el sufrimiento, no solo para el niño, sino para la mamá que siente impotencia de no poderlo ayudar”, señala.

Además del constante recuerdo de su padre y del futuro de sus hijos, el precandidato liberal Juan Manuel Galán se inspira en personajes de la vida política como Robert Kennedy. “Estoy leyendo sobre él y he encontrado aspectos apasionantes, en relación con la época que le tocó vivir, con los principios liberales y las reformas que fue capaz de hacer en los años 60 en Estados Unidos”.

Parte del tiempo que tiene libre lo dedica a la bicicleta. Acepta entre risas que se ha dado “porrazos tremendos” pero le apasiona porque su padre le enseñó a respetar el ciclismo y porque más allá del deporte, “significa superación”, la misma que busca en el plano político. Y claro, porque le han recomendado conservar la línea para que el tatuaje de su padre no se deforme con el paso del tiempo.

“Recuerdo a mi papá frente al televisor haciendo casi el mismo esfuerzo que hacía Lucho Herrera o Fabio Parra en las subidas, nos inculcó el respeto por los deportistas y el amor por el deporte. Es por eso que ver a Nairo Quintana, a Esteban Chaves, a Fernando Gaviria y toda esa generación de ciclistas es una gran fuente de inspiración”.

Su mamá Gloria y sus hermanos Carlos Fernando y Claudio también son protagonistas en su vida. Nunca se han distanciado y precisamente la mujer que le dio la vida es quien más sabe de la actualidad política, la que cuestiona, aconseja y opina en la casa.

“Mi mamá es muy informada, vive conectada y no sé cómo hace pero ve todo y sabe todo. De la familia es la más política de todas, incluso más que mi papá”.

Ni ella ni Juan Manuel saben cuál de los Galán se parece más a su padre. A manera de anécdota, el senador cuenta que “a estas alturas” su madre se llega a confundirlos con el caudillo.

“Es chistoso porque cuando está distraída y nos llama a alguno nos dice ‘Luis Carlos’, y nos da risa que le pase después de tantos años. Ella dice que cada uno tiene rasgos y aspectos de la personalidad de mi papá”.

Confiado y concentrado en los comicios que se avecinan, el hijo del caudillo que pedalea buscando su candidatura presidencial, le apuesta a una iniciativa liberal y de centro, “que permita que el país avance de todos los rezagos históricos por falta de reformas”. En consecuencia, su idea –sobre la que ha insistido al interior del partido-, es una consulta popular, que sean los ciudadanos los que definan la elección del candidato.

“Sería el día de las elecciones parlamentarias, en marzo de 2018. Estaría abierta para cualquier ciudadano, que pueda votar independientemente de su partido. Es una competencia a favor de la gente”, sostiene el senador Galán.

Esto, en suma, estaría acorde con su propósito de modernizar y democratizar los partidos, que según dice, se han quedado atrás.

“La gente critica porque los partidos han perdido la capacidad de interpretar a la ciudadanía en su forma y fondo, porque no generan renovación en su propuesta y no son democráticos, no abren espacios”.

Un lugar en el tarjetón electoral del próximo año, se trataría del país que Juan Manuel Galán les quiere dejar a sus hijos, de oportunidades y más equidad. Aunque no descarta verlos en el mundo político, solo espera que “cumplan sus sueños”. Él, por su parte, es optimista de tener en 10 años, el título de expresidente de la República, ser un reconocido profesor universitario y estar dedicado a acompañar los anhelos de sus hijos.