Los extremos se unen contra el Plan Colombia

Los extremos se unen contra el Plan Colombia

3 de Febrero del 2016

“No hay nada que celebrar”. Como si se hubieran puesto de acuerdo, eso es lo que dicen los senadores Jorge Enrique Robledo y José Obdulio Gaviria, dos contradictores políticos que ahora coinciden para criticar el Plan Colombia, la estrategia que hace 15 años fundaron los gobiernos de Colombia y Estados Unidos para luchar contra el narcotráfico.

Mientras en Washington una nutrida comitiva liderada por el presidente Juan Manuel Santos se prepara para celebrar los quince años de la implementación del Plan Colombia, en Bogotá Robledo y Gaviria – sin el ánimo de aguar la celebración que tiene como anfitrión al presidente Barack Obama – consideran que no hay motivos para hacer una fiesta.

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En diálogo con KienyKe.com, el senador del Polo Democrático, Jorge Robledo, explicó porqué “no hay que sacar pecho”.

Para uno de los contradictores más ácidos que tiene el presidente Santos, con el Pan Colombia se ha manejado una agenda que “se ha ocultado cuidadosamente”.

Robledo cuestiona la tesis principal por la cual hace 15 años el expresidente Andrés Pastrana propició la firma del acuerdo con el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton: La lucha contra las drogas.

“El Plan Colombia nunca se propuso acabar con el narcotráfico. El Plan Colombia se propuso fue reducirlo al 50 %”.

ejercito colombia

Robledo señala que “la teoría de los gringos era que si el tráfico de drogas se reducía al 50%, el precio de la droga en las ciudades norteamericanas subiría y esto desestimularía el consumo”. No funcionó.

“Los gobiernos de Estaodos Unidos y Colombia no dicen que al narcotraficante colombiano le da lo mismo vender menos (droga) a mayor precio, que vender más a menor  precio. Así que esa estrategia ideada por Estados Unidos y respaldada sin cuestionamientos por Colombia, no funcionó. No le hace ni cosquillas al narcotráfico”.

En diálogo con El Tiempo, el ministro de defensa, Luis Carlos Villegas, señaló que gracias al Plan Colombia las fuerzas militares se lograron fortalecer y diezmar la capacidad militar de las Farc.

“Por el Plan Colombia, el país pudo pasar de 4 helicópteros que teníamos en el 96 a 240 que tenemos hoy (…) nos dio capacidad para poder ganarle la guerra a la inseguridad. Pasamos de un país que tenía 60 homicidios por 100.000 habitantes a 23 homicidios por 100.000 habitantes, y ya hay zonas del país, como Boyacá, donde son 5 homicidios por 100.000 habitantes; y Santander, que hace 15 años era uno de los sitios más violentos de Colombia, hoy tiene 6 homicidios por 100.000 habitantes”, dijo el jefe de la cartera de defensa.

Sin embargo, Robledo cuestiona estas bondades del Plan Colombia. Y para explicar sus dudas sobre este punto recurre a la matemática básica.

“Nos han dicho que todo el fortalecimiento de las fuerzas armadas ha sido gracias al Plan Colombia pero esto no es tan cierto. En esa misma entrevista (la de ‘El Tiempo’) el doctor Villegas dijo que en 15 años Estados Unidos nos ha dado 10 mi millones de dólares pero resulta que Colombia ha puesto 120 mil millones (…) de 10 mil milloncitos a 120 mil millones hay mucha diferencia. Afirmar que gracias a Estados Unidos se fortaleció el ejército es negar los esfuerzos que se han hecho en el país en ese sentido”, agregó el senador en diálogo con este medio digital.

“Una parte enorme de los millones que EE.UU. le dio a Colombia fueron utilizados por el país para comprarle las cosas a Estados Unidos. Por ejemplo, en vez de usar el glifosato genérico, había que fumigar con el glifosato de Monsanto que es más caro”.

Por su parte, el senador del Centro Democrático, José Obdulio Gaviria, dijo en diálogo con KienyKe.com que su tesis es que “no hay nada que celebrar hoy” con motivo de los quince años del Plan Colombia. “Ahora -dice Gaviria- Colombia tiene el liderazgo en el tráfico de drogas, prácticamente abandonamos la lucha contra los cultivos por motivos geopolíticos, por las relaciones con Ecuador y Venezuela”.

El congresista agrega que la frontera con Ecuador está saturada de cultivos ilícitos, y cita un reportaje del Canal Caracol que sustentaría su afirmación. Y en Venezuela, el Cartel de los Soles sería el responsable de que la zona limítrofe con Colombia padezca la misma situación.

Según Gaviria, el gran cartel en Colombia sigue siendo las Farc, a pesar de los diálogos de La Habana, y el gobierno de Juan Manuel Santos pasó de ser un contendor de esa guerrilla para tener “alianzas y debates” con el “principal agente” del narcotráfico en Colombia.

El senador uribista dice que en 1998 el Plan Colombia se constituyó con un defecto importante: “No aceptaba el hecho de que el principal narcotraficante era la insurgencia”. En 2002, según el legislador, las administraciones de Álvaro Uribe y George W. Bush le dan una vuelta de tuerca al pacto y acuerdan que “insurgencia y narcotráfico son las misma moneda.”

En cuanto a la implementación de un Plan Colombia 2, estrategia que estaría buscando el presidente Juan Manuel Santos en su visita de esta semana a Washington, Gaviria dice que “sería una paradoja”.

“El gran agente del narcotráfico en Colombia sigue siendo las Farc, un Plan Colombia 2 serviría para que ellos financien la combinación de sus formas de lucha”, advierte el senador.

Gaviria cree que durante la negociación en La Habana las Farc han continuado con el negocio del narcotráfico, la prueba, dice, es que el país sigue siendo un principal productor de sustancias ilícitas: “El fenómeno del crecimiento de los cultivos y la exportación ha crecido durante la negociación, la negociación les ha servido para traficar”.

Consultado por KienyKe sobre la posibilidad de que una firma de la paz en La Habana permita que las Farc dejasen el negocio de las drogas, Gaviria aclara: “Estoy seguro de que se van a concentrar y desmovilizar. Pero usarán el narcotráfico para financiar su actividad política”.

KienyKe.com también consultó sobre los 15 años del Plan Colombia a la politóloga Laura Gil, quien señala que el tema de las fumigaciones fue uno de los errores del Plan Colombia en su primera etapa. “Fueron muy costosas y no se lograron resultados”.

“Otro error tuvo que ver con el poco respeto de los derechos humanos.El Plan Colombia no pudo impedir los falsos positivos, es limitado lo que se puede hacer desde afuera en términos de una reforma institucional. Por ende es exagerado pensar que gracias al Plan Colombia se consolidaron las instituciones colombianas”.

Robledo, por su parte, es tajante, considera que “los gringos no regalan nada. El Plan Colombia principalmente se fundamentó en acuerdos y compromisos económicos. Para la firma del acuerdo Colombia se comprometió con Estados Unidos a firmar el Tratado de Libre Comercio, a estrangerizar la economía y ha privatizar empresas del Estado, eso explica la venta de Isagen”.

El domingo pasado, en una columna publicada en el Miami Herald, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry habló de la posibilidad de una segunda parte del Plan Colombia. Que buscaría “mejorar aún más los avances en seguridad, tomar medidas enérgicas contra el comercio de drogas ilegales, y proporcionar los medios para la reparación y recuperación de zonas intervenidas por las Farc”.

En este sentido, el ministro de defensa, Luis Carlos Villegas, dijo que “para el nuevo Plan Colombia se pedirá ayuda para dar seguridad a las Farc (…) Soy también garante de la seguridad de las Farc. Sigo pensando en eso, porque no hay ninguna otra mejor opción para las Farc que sea la Fuerza Pública colombiana la que garantice su seguridad”. Es decir, que de llegar a concretarse el Plan Colombia 2, Estados Unidos destinaría recursos para garantizar la seguridad de los guerrilleros que se integren  a la vida civil.

La internacionalista y politóloga Laura Gil considera que si se concreta la segunda parte del Plan Colombia se deben corregir errores del pasado.

“Debe ser sin fumigaciones. Porque a pesar de que el gobierno dice que no se están haciendo, aún existen”.

Gil considera que la nueva fase de este acuerdo con Estados Unidos, debe ser planificado en un escenario de posconflicto. “Tiene que ser reformulado con base en la paz y no en la guerra. Eso significa voltear la acción de las fuerzas armadas hacia la defensa del país y la participación de operaciones multinacionales. Que se vayan descargando de las funciones internas. Es claro que esto no se logra de la noche a la mañana, pero es lo que debería hacerse”

Pero a Robedo no le gusta la idea de la segunda fase del Plan Colombia. “Si esto llega a pasar ¿se imagina las condiciones que pondrán? Tiene nombre propio, la privatización de Ecopetrol”.