PND: ¿Otra reforma tributaria?

17 de febrero del 2019

La medida forma parte del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022.

PND: ¿Otra reforma tributaria?

Desde que el presidente Iván Duque presentó el Plan Nacional de Desarrollo (PND) para el período 2018 – 2022, son muchas las preguntas y críticas que han surgido en torno a varios puntos pero, uno de los más álgidos, es el tema de la eliminación y reducción del subsidio de energía para algunos estratos.

Específicamente se trata del artículo 179 del PND. El Gobierno sugiere rebajar los subsidios a la facturación para el estratos uno y dos, además de eliminar del todo la ayuda para el estrato tres. Según explica el Plan Nacional pasarían a quedar de la siguiente manera: del 60 % al 50 % en el estrato uno, del 50 % al 40 % en el estrato dos, y finalmente del 15 % a 0 en el estrato tres.

La modificación que se espera aplicar es la siguiente: “La parte de la tarifa que refleje los costos de administración, operación y mantenimiento a que dé lugar el suministro será cubierta siempre por el usuario; la que tenga el propósito de recuperar el valor de las inversiones hechas para prestar el servicio podrá ser cubierta por los subsidios, y siempre que no lo sean, la empresa de servicios públicos podrá tomar todas las medidas necesarias para que los usuarios las cubran. En ningún caso el subsidio será superior al 15% del costo medio del suministro para el estrato 3, al 40% del costo medio del suministro para el estrato 2, ni superior al 50% de este para el estrato 1″.

¿Aprobaría el Congreso la reforma del artículo 99 de la Ley 142 de 1994?

De acuerdo con el economista y abogado José Roberto Acosta, es muy probable “porque el Gobierno se la está jugando con mermelada, está haciendo cálculos de que la Ley de Financiamiento va a incumplir las reglas fiscales y que la única forma de ajustar el gasto es eliminando subsidios, así que estaría haciendo cuentas de que es más barato pagar la mermelada con puestos y contratos a los congresistas, con el beneficio que tiene disminuir los subsidios. No es de sorprender que el Congreso lo apruebe”.

Por otra parte y más allá de los juegos políticos en torno al PND, el profesor de la Universidad Externado y también economista, Jorge Iván González, asegura que no es viable la aprobación de esta reforma pues “la estratificación está muy mal hecha” debido a que hay problemas de inclusión y exclusión.

Además sostiene que “las clasificaciones que empezaron en Colombia en 1983 comparadas con las actuales, no reflejan ya la capacidad de pago de las personas (…). Me parece un error enorme considerar que el estrato refleja la capacidad de pago. En Bogotá el 72% de los hogares están en estrato dos y tres, sería gravísimo eliminar los subsidios. Habría es que replantearse las estratificaciones y las mediciones de capacidad de pago”.

Añadió que “políticamente eso es imposible” que ocurra en la actualidad (por falta de voluntad), y además enfatizó que “la reforma tributaria le da subsidio a los ricos y ahora pretenden quitárselos a la clase media (con el PND)“.

De llegar aprobarse esta reforma se verían afectados más de 2’000.000 de personas que conforman el estrato tres, de acuerdo con cifras de Ministerio de Minas y Energía y , lo más importante, el Estado se ahorraría más de 300.000 mil millones anuales.

Según explica González, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla “está desesperado porque nunca calcularon de cuánto iban a ser los subsidios. Creo que se dieron cuenta que fue una brutalidad lo que hicieron y ahora están desesperados viendo de dónde reducir el gasto y qué pueden hacer”.

Pero, lo más importante es el impacto que ésta medida tendría en las familias, por lo cual Acosta sostiene que no se puede comparar los ingresos de una persona de estrato uno, dos y tres con los de cinco y seis, pues son realidades muy distintas.

“Si algo está demostrado en las teorías de distribución es que 10 mil pesos son más importantes en un pobre que en un rico, un pobre le saca más provecho de lo que puede hacerlo alguien de clase media o alta. Desde el punto de vista del efecto mortificador del gasto, vamos a ver un golpe enorme en una base de población que es amplia como lo es la clase media de estrato tres. Ese efecto afectará la demanda agregada y el crecimiento económico”, dijo.

¿Cuál sería una solución que no implique eliminar subsidios?

El encargado de la cartera de Hacienda manifestó que el Gobierno busca aplicar una justicia social por lo cual “si queremos que los subsidios lleguen a la población más vulnerable se debe desmontar la realidad actual. En un país con tantas necesidades no puede darse que el 85% de la población del país reciba subsidios”.

Acosta explica que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), está dando a conocer cifras del último censo, por lo cual allí se podrían tomar datos para reorganizar los estratos y los deciles del Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales (Sisbén).

“Eso aclararía muchísimo los niveles de cada uno de los deciles y a partir de la reestructuración del Sisbén, que estará a finales de este año o principios del próximo, se focalizarían mucho mejor los subsidios a quienes sí los necesitan (…). Esto es producto de una mala medición, una demora en los censos que lleva a que lo que no se mide no se administre”, sostuvo.

Por el momento queda esperar que en los próximos días se inicien los debates del Plan Nacional de Desarrollo en el Congreso de la República en los cuales se defina si es aplicable o no la eliminación, por lo que el proyecto no puede tomarse como aprobado.

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