Revocatoria del Congreso: historia del fracaso

Revocatoria del Congreso: historia del fracaso

12 de julio del 2013

El promotor de la revocatoria al congreso, el senador Camilo Romero, del Polo Democrático Alternativo, admitió que la iniciativa careció de promoción y logística. El proyecto consistía en solicitar a la Registraduría Nacional del Estado Civil realizar un referendo en el que se preguntaría a los colombianos si querían hacer una modificación a la Constitución  Nacional, en la que se agregaría un párrafo que permitiera revocar al Congreso de la República si la sociedad está inconforme con su labor.

Durante un año los promotores del Congreso solo pudieron reunir 1.326.944 firmas de las 1.600.000 necesarias. La Registraduría Nacional del Estado Civil les había dado un mes más de plazo para lograr la recolección.

Romero habla sobre la caída de la propuesta.

¿Por qué se hundió la revocatoria del Congreso?

Reconocemos que en lo formal nos faltó para lograr las firmas necesarias, la expectativa era mucha de un equipo de trabajo que me acompañó en todo el país, que cada día fue creciendo y que llegamos a 1.326.944 firmas de voluntad de colombianos y colombianas indignados con el Congreso de la República. Lo cierto es que este no es el último, es el primero.

¿Que no funcionó, faltó apoyo de la ciudadanía o promoción?

Hay varios elementos, pero sobre todo una responsabilidad que nosotros tenemos que asumir, era una tarea gigantesca, eran 1.600.000 firmas y nadie aseguraba que pudiéramos llegar ni siquiera a la mitad. Nos faltó algo de difusión, por supuesto no estaba en nuestras manos, nos faltó logística, no tenemos los recursos económicos.

Acudimos a la razón y al corazón porque no tenemos, ni queremos, la chequera de la clase política tradicional, algo nuevo y bueno tiene que pasar en este país y sin lugar a dudas esto es la demostración de que se pueden hacer cosas y que tenemos que mejorar para lograr no solo en el fondo lo que hemos planteado, sino en lo formal.

Esto salió de su bolsillo. ¿Cuánto se gasto?

Tenemos que hacer las cuentas definitivas, pero fueron veinticinco o treinta millones de pesos. A mí el banco me negó un crédito que teníamos previsto porque ya tengo muchas deudas, entonces el banco ya me dice que no puedo pagar más deudas de las que tengo.

Camilo Romero, Kienyke

Un acto simbólico. Centenares de papeles firmados en respaldo a la revocatoria llovieron en el congreso.

¿Quienes participaron en este proyecto?

Nos acompañaron colombianos y colombianas del común, tres mil personas se registraron como promotores en la página de internet. Se sumaron organizaciones ciudadanas como Manos Limpias, la Central General de Trabajadores, CGT, Red de Veedurías Ciudadanas y concejales progresistas, del Polo Democrático y amigos del Partido Verde.

¿Por qué decidió hacer esto?

Igual que cualquier ciudadano de este país me sentí indignado con lo que sucedió con la reforma a la justicia, para mí ya era una gota que rebosaba la copa, eso nos motivó a querer crear un mecanismo. No puede ser que estos señores hagan lo que se les venga en gana y no pase absolutamente nada, es que estos señores hacen las leyes que quieren en contra de la sociedad colombiana y no hay ninguna manera de un reclamo social y ciudadano.

¿Lo volvería a intentar?

El camino es largo y lo que vamos a seguir intentando es el enfrentamiento hasta lograr derrotar a la clase política tradicional, que es tan o más dañina para el país como los grupos guerrilleros

¿Que otro mecanismo se podría crear, diferente a una revocatoria?

Hay que pensar en la reducción del número de congresistas. Vamos a presentar un proyecto de acto legislativo que ya tenemos listo para modificar la Constitución, que permita reducir la edad de aspirantes al Congreso de la República, lo presentaremos al inicio de esta legislatura.

¿Ha recibido algún tipo de represalia?

Más que la mala cara de esta clase política tradicional no, y esto me genera tranquilidad. Estamos haciendo las cosas bien.

Pero están bravos…

Si, y no vine a hacer amigos al Congreso de la República.

¿Qué es nueva ciudadanía?

Por ahora es un punto de encuentro en donde confluyen hombre y mujeres de diferentes preferencias políticas, pero sobre todo gente sin partido, un punto de encuentro de pensamiento para la acción, y la acción tendrá que ser de iniciativas ciudadanas que motiven la unión de la ciudadanía. No estamos por construir un aparato, el país necesita alternativas políticas y sociales.

¿Suena a un nuevo movimiento político?

Queremos plantear un movimiento de nuevo tipo,  más que un movimiento político es un movimiento ciudadano, que tiene que pensar lo político, por supuesto, porque aquí tenemos que quitarnos la venda de los ojos, creer que la actividad política es mala, la actividad de esta clase política tradicional es nefasta pero si no le oponemos una actividad política decente y sana, nos vamos rumbo al estanco.

¿Hay algo que se pueda rescatar del Congreso?

Por supuesto, hay muchos congresistas que son decentes, que hacen bien su tarea, pero lo cierto es que este no es un tema de rescatar individualidades, es un tema de sacudir estructuras. Aquí no importa con que diez decentes lleguen entre 268, el propósito es que algún día este país tenga la fortuna de tener un Congreso que lo represente, estoy convencido que este no es como dijo Roy Barreras, el espejo de la sociedad, él está absolutamente distorsionado, yo creo que este país es muncho más bonito.